LA ENERGÉTICA DEL FUTURO

Colaboramos con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para conocer las claves de la 'utility' del futuro

Desde Iberdrola hemos colaborado con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), considerado una de las mejores incubadoras de ideas del mundo, y con la Universidad Pontificia de Comillas en la elaboración de un estudio que apunta cuáles van a ser las claves de la empresa eléctrica del futuro.

Bajo el lema Utility of the Future, el estudio analiza un escenario energético en evolución, donde la descarbonización, las medidas para mitigar el cambio climático, las nuevas tecnologías, la digitalización y el avance en las energías renovables, así como el almacenamiento, van a seguir marcando cambios tanto en la regulación del sector como en el consumo, más flexible y eficiente, de la energía.

Para llevar a cabo este trabajo, los investigadores del MIT han contado con la colaboración de nuestra compañía que además de ser sponsor, también ha formado parte del Advisory Committee con la participación de nuestro Negocio de Redes y de Regulación Global.

Los investigadores han trabajado durante más de dos años en esta labor que, más que hacer predicciones de futuro, pretende convertirse en una guía de referencia para todos los agentes implicados en el sector, como políticos, reguladores, empresas energéticas o consumidores.

Las conclusiones del estudio se presentaron en Washington DC (EE. UU.) el pasado mes de diciembre y han sido muy bien acogidas, ya que identifican factores y necesidades muy importantes para alcanzar un desarrollo sostenible del sector. Estas son algunas de ellas:

  • Se recomienda que se retribuya el uso de la red eléctrica tanto de potencia, como capacidad y energía, medidas en el punto de conexión.
  • Las tarifas por el uso de la red han de ser modificadas para evitar inversiones ineficientes, como podría ser el autoconsumo. El MIT baraja la idea de una tarifa trinómica, con cuota de conexión, potencia y energía.
  • Los costes de las políticas energéticas, que van en la factura al consumidor, deben separarse de las tarifas por uso de red (peajes).
  • El apoyo a los clientes vulnerables no debe hacerse mediante tarifas específicas, sino mediante subvenciones de carácter social.
  • Debe regularse la actividad de distribución mediante incentivos a la innovación y retribuir los aumentos de eficiencia.
  • Es necesario instalar contadores inteligentes de forma masiva para implantar sistemas eficientes de tarificación y de valoración de la flexibilidad de los recursos energéticos. Además, los usuarios deben poder acceder y beneficiarse de sus datos, con total garantía de privacidad.
  • Los reguladores deberán poder implantar mercados de capacidad (potencia de respaldo) cuando los mercados de energía no garanticen suficiente inversión.
  • Recomiendan evitar que los mecanismos de apoyo a las energías renovables y generación distribuida distorsionen la formación de precios en los mercados.
  • El valor que aportan los recursos distribuidos (paneles solares, baterías, etc.) varía mucho en función del lugar de su conexión a la red. No deben aplicarse remuneraciones indiscriminadas basadas en un supuesto valor intuitivo de los recursos distribuidos, sino evaluar cada caso velando por la ubicación y costes.
  • La energía fotovoltaica y su almacenamiento tienen importantes economías de escala, solo en algunos casos es positivo que se desarrollen de forma distribuida, prevaleciendo que se desarrollen con gran tamaño.

Este estudio, que constituye ya una referencia fundamental para reguladores y legisladores, presenta conclusiones y recomendaciones que están muy alineadas con la posición regulatoria que mantiene el grupo Iberdrola.

Si quieres conocer más sobre el informe pincha aquí (English version) [PDF].