CIERRE DE LAS CENTRALES DE CARBÓN

Iberdrola completa el cierre de sus centrales de carbón y avanza hacia la transformación verde

#empresa #sostenibilidad medioambiental #cambio climático

La compañía pone el fin al carbón con el cierre de las centrales térmicas de Lada (Asturias) y Velilla (Palencia), culminando un proceso iniciado en 2001 que le ha llevado a clausurar 17 centrales térmicas de carbón y fuelóleo en todo el mundo con una producción total de más de 8.500 MW.

TRANSFORMACIÓN VERDE DE LAS REGIONES DE LADA Y VELILLA

Para evitar la pérdida de empleo que podría suponer el cierre de las centrales de Lada y Velilla, Iberdrola ha puesto en marcha diversos planes de transformación verde en dichas regiones. Estos planes incluyen inversión en renovables, la creación de plataformas ciudadanas, proyectos de economía circular, así como la dinamización del tejido empresarial y el empleo local en torno a principios verdes e innovación y apoyo al emprendimiento local.

 Inversión 100 % renovable

Así, la apuesta de Iberdrola por la consolidación de un modelo energético de futuro se completa en Asturias con la aceleración de nuevas inversiones en proyectos eólicos en la región, donde desarrolla cuatro parques eólicos que supondrán una inversión de más de 100 millones de euros. Con una potencia total de 130 MW, estos proyectos permitirán a la compañía triplicar su capacidad renovable en la región. Además, Iberdrola ha firmado contratos con seis empresas locales para nuevos proyectos renovables, así como para el despliegue de redes eléctricas inteligentes.

El grupo avanza en la construcción de tres de estos parques (Cordel-Vidural, Capiechamartín y Panondres), que, debido a la orografía de alta montaña, se han convertido en la obra de infraestructura eólica más compleja realizada en España en la actualidad.

Por su parte, en Castilla y León Iberdrola promoverá en los próximos años más de 1.800 MW en proyectos renovables, para los que destinará inversiones de más de 1.300 millones de euros, generando 18.000 puestos de trabajo. En la propia Velilla construirá el mayor proyecto fotovoltaico de la región (400 MW de potencia instalada), que será también uno de los mayores de España.

En esta comunidad Iberdrola opera ya más de 5.100 MW eólicos e hidráulicos, a los que habrá que sumar una cartera de proyectos eólicos y fotovoltaicos que en la actualidad se eleva a más de 1.100 MW, cuya tramitación iniciará en 2020 para su desarrollo a partir de 2022.

 Dinamización del tejido industrial local

La construcción de estos proyectos está contribuyendo a dinamizar el tejido industrial local y nacional, así como el empleo en la región, ya que la práctica totalidad de los trabajos en campo y obra civil se está realizando por empresas locales.

En Asturias, en los últimos 18 meses los contratos adjudicados por Iberdrola a empresas locales se han acelerado hasta elevarse a 300 millones de euros, y en Castilla y León la compañía realiza compras anuales por valor de 150 millones de euros a más de 700 compañías de la comunidad, que permiten la generación de 265 empleos al año.

 Plataforma de Innovación Ciudadana

El plan de recuperación verde de Iberdrola para ambas zonas incluye además la puesta en marcha de sendas Plataformas de Innovación Ciudadana para canalizar iniciativas de emprendimiento que actúen como instrumento acelerador de procesos de colaboración entre la ciudadanía, las entidades públicas y las empresas. El programa contempla también la promoción de programas formativos y divulgativos con el objetivo de mejorar la empleabilidad.

En la central de Lada (Asturias) ha arrancado ya la primera fase de la Plataforma de Innovación Ciudadana con la formación a una decena de sus empleados. Esta primera etapa consistirá en recoger información —a través de dinámicas de escucha comunitaria— sobre los principales retos y oportunidades en la región y, así, canalizar las iniciativas óptimas de emprendimiento e I+D+i de emprendedores y proveedores locales.

 Economía circular

Otro punto es la promoción de la economía circular, mediante la instalación de plantas de reciclaje y valorización de cenizas, escorias y yesos procedentes de las antiguas centrales térmicas, con el fin de transformarlos en nuevos materiales para el sector de la construcción.

 Movilidad sostenible

Todo esto se complementa con más inversiones en movilidad sostenible, con el despliegue de infraestructura de recarga para el vehículo eléctrico, así como con el análisis de proyectos de innovación relacionados con nuevas tecnologías, como el almacenamiento energético, la producción de hidrógeno verde, etc.

IBERDROLA, COMPROMETIDA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Con estos cierres, la compañía acelera su firme compromiso contra el cambio climático: reducir las emisiones absolutas de gases de efecto invernadero en 2030 respecto a los niveles de 2017 y ser neutra en carbono para 2050 a nivel global. Iberdrola emite en la actualidad un 65,5 % menos que la media del sector eléctrico europeo (según el Informe de sostenibilidad 2019 [PDF]) y ha solicitado a la Comisión y al Parlamento Europeo que apruebe unos objetivos medioambientales más ambiciosos para el año 2030 [PDF], incrementando la cuota de renovables hasta el 35 % frente a la apuesta actual, que se sitúa en el 27 %.

De esta manera, y como reflejo de su apuesta por la descarbonización de la economía, la sostenibilidad energética y las energías limpias, el grupo Iberdrola es líder mundial en energías renovables y se ha anticipado 20 años a la actual transición energética.

Todas estas actuaciones están alineadas con los compromisos adquiridos por la compañía tras la incorporación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a la estrategia empresarial y su apoyo al Acuerdo de París (COP21) y a las posteriores Cumbres del Clima.

La compañía también materializa su compromiso a través de la financiación verde: Iberdrola se ha convertido en referente internacional en bonos verdes, la fuente perfecta de financiación a largo plazo para los proyectos que marcan la diferencia desde el punto de vista medioambiental.