DIRECTRIZ DE SEGURIDAD NUCLEAR

Antecedentes

El Órgano de Administración de Iberdrola Generación Nuclear, S.A.U. (la "Sociedad”), en su condición de propietaria y explotadora responsable de centrales nucleares para la producción de energía eléctrica, reconoce como valor prioritario la seguridad nuclear. Entendida en su más amplio sentido, ésta es premisa y elemento esencial para alcanzar los objetivos de protección de las personas, el medio ambiente, las instalaciones y su operación a largo plazo, además de salvaguardar la viabilidad de la industria nuclear a escala mundial.

Elemento esencial para la protección 
de las personas, el medio ambiente 
y las instalaciones

La Sociedad es consciente de que un nivel de seguridad avanzado solamente se obtiene en un marco de gestión global eficiente, armónica y en mejora continua y en ello viene esforzándose asumiendo su responsabilidad, convencida de que un nivel óptimo de seguridad nuclear en el contexto de una gestión integrada excelente resultará también en beneficio de la Sociedad, los ciudadanos, el medio ambiente y la industria nuclear en general, y permitirá alcanzar los objetivos empresariales de sostenibilidad.

La generación de energía eléctrica con centrales nucleares goza después de 50 años de más de 14.000 años-reactor de experiencia y gracias a esta experiencia acumulada, se ha logrado un alto grado de consenso internacional sobre los principios, atributos y criterios esenciales para una adecuada seguridad nuclear en el corto, medio y largo plazo. Los principios originales de defensa en profundidad, concretados en los conceptos de multiplicidad de barreras, redundancias y diversidad, han sido ratificados y perfeccionados a lo largo de estos decenios, y se han materializado en múltiples atributos y criterios exigibles en todos los ámbitos y en todas las fases de la vida de los proyectos nucleares. Inicialmente, el énfasis se puso en los aspectos tecnológicos, más adelante en los aspectos relacionados con el factor humano y últimamente en los aspectos organizativos y de cultura de seguridad.

Todo lo anterior debe satisfacer los compromisos internacionales en la materia mediante la participación activa en los programas y actividades de la World Association of Nuclear Operators (WANO) y el cumplimiento de los principios éticos internacionalmente aceptados y las regulaciones vigentes en cada tiempo y lugar, entre las que están la Convención Internacional sobre Seguridad Nuclear (Convention on Nuclear Safety), las Normas aplicables del Organismo Internacional de la Energía Atómica (IAEA safety fundamentals, requirements y standards) las recomendaciones del International Nuclear Safety Group (INSAG), y la normativa de la Unión Europea.

La Sociedad  ha demostrado siempre una trayectoria muy atenta a la importancia del factor humano y organizativo y la trascendencia del desarrollo de una cultura empresarial a todos los niveles. Consecuentemente y desde sus orígenes ha velado por el desarrollo de las más altas cotas en seguridad nuclear. Un alto nivel de calidad en la gestión empresarial resulta en una cultura de seguridad vigorosa a todos los niveles organizativos lo que implica la garantía de la integridad de las barreras múltiples del entramado de defensa en profundidad.

Consciente de tan alta responsabilidad ante ciudadanos, medio ambiente, empleados, accionistas, suministradores, otras partes interesadas, y ante la industria nuclear mundial existente y en desarrollo, la Sociedad se esforzará por lograr una gestión excelente en la seguridad de las instalaciones y la protección radiológica de los trabajadores y del público.

  • Alcance de la directriz

    Estos compromisos son asumidos e impulsados a través de la presente directriz, con el ánimo de que todos los individuos, órganos y niveles de la organización integren, velen por y fomenten la atención preferente a, en razón de su importancia, la seguridad nuclear en sus actividades.

  • Congruencia y formulación de la directriz

    La presente Directriz de Seguridad Nuclear es congruente con las Políticas del Grupo Iberdrola y se concreta en los siguientes principios básicos de actuación:

    • Prestar a los asuntos de seguridad nuclear la atención que merecen en virtud de su importancia, con prioridad absoluta.
    • Cumplir siempre con los términos y condiciones de las autorizaciones oficiales y de todos los requisitos de la regulación, con voluntad de alcanzar cotas más exigentes por el camino de la autorregulación.
    • Dotarse de una organización con diseño, capacidad, funciones, responsabilidades, cualificaciones, expectativas y recursos adecuados para llevar a cabo la presente Directriz.
    • Asegurar que el diseño original de las instalaciones y su actualización satisface los estándares aceptados, concuerda con las bases de diseño y licencia vigentes y se mantiene un adecuado control de configuración de la instalación, de los márgenes de seguridad y de los principios de defensa en profundidad.
    • Promover la implicación y el compromiso de todas las personas a todos los niveles con la seguridad nuclear mediante su responsabilidad individual, comportamiento ejemplar, trabajo en equipo, capacitación, formación continua, ambiente de trabajo propicio a la notificación de deficiencias u oportunidades de mejora y diligencia en la resolución de las mismas, fomentando las más altas cotas de la cultura de seguridad.
    • Implantar, como partes del sistema de gestión integrada, procesos, normas internas y sistemas de dirección que contribuyan a obtener los comportamientos deseados en pro de la seguridad nuclear, y evaluar los procesos, normas y sistemas con afán de mejora continua. El estancamiento y la complacencia son considerados precursores de rendimientos decrecientes en seguridad, sin embargo la autocrítica y el aprendizaje organizativo son elementos vitales para la mejora de la seguridad.
    • Medir los resultados en seguridad mediante un sistema de indicadores basados en las mejores prácticas internacionales, dotando de los recursos necesarios para obtener objetivos exigentes relacionados con aquéllos, y vigilar la aplicación de la presente directriz mediante el órgano encargado de la supervisión nuclear interna independiente.
    • Seguir procedimientos operativos previamente aprobados inspirados en los principios de prevención, vigilancia y mitigación, vigilar el cumplimiento estricto de los mismos y desarrollar una dinámica de mejora continua realimentando la experiencia de utilización, tanto en condiciones de operación normal como en emergencias.
    • Usar herramientas analíticas avanzadas para evaluación y mejora de la seguridad tales como análisis probabilistas de seguridad, monitores de riesgo y otras aplicaciones informadas por el riesgo.
    • Establecer un método de “decisiones operacionales prudentes” que garantice que los asuntos importantes para la seguridad nuclear son tratados con rigor, prudencia, diligencia y por las personas u órganos competentes, con la participación de aquellos que pueden añadir valor al proceso de decisión, prestando especial atención a los asuntos emergentes de naturaleza multidisciplinar.
    • Aprovechar la experiencia operativa propia y ajena para la prevención de incidentes mediante el establecimiento de un proceso eficiente de intercambio de experiencias y de análisis de causas y participar activamente en los organismos internacionales sectoriales en los ejercicios de comparación y evaluación entre pares fomentando una sana emulación de los mejores.
    • Extender la gestión de la seguridad nuclear a los suministradores de bienes y servicios mediante cláusulas contractuales, auditorías de garantía de calidad, certificaciones, formación, procedimientos operativos, supervisión y trabajo en equipo en las instalaciones.
    • Difundir  información relevante y veraz sobre las actividades realizadas e impulsar la comunicación y el diálogo con las diferentes partes interesadas.
    • Cooperar con las autoridades competentes en el ejercicio de sus funciones de supervisión y regulación, información pública, en su papel de garantes de los compromisos internacionales de los países donde residen las instalaciones y en la mejora y racionalización del marco regulador.
    • Mantener una visión de largo plazo de la seguridad nuclear a través de la investigación, desarrollo e innovación, participación y promoción en los foros internacionales y en las organizaciones dedicadas al conocimiento y la mejora de la seguridad.
    • Aplicar la presente Directriz como uno de los criterios de selección de tecnologías en caso de nuevos proyectos de centrales nucleares.
  • Consideraciones complementarias

    Dentro del desarrollo de la directriz hay una serie de consideraciones adicionales que reflejan el compromiso con la gestión de la seguridad nuclear y que detallamos a través de las siguientes líneas básicas de actuación complementarias:

    • Implantar una serie de indicadores basados en las mejores prácticas internacionales y asignar los recursos necesarios para cumplir con las metas, definidas anualmente, en estrecha relación con los objetivos más exigentes. Dentro de los indicadores de seguridad establecidos y controlados periódicamente por Iberdrola Generación Nuclear, se destacan las paradas no programadas, los sucesos notificables, las evaluaciones y análisis de seguridad y la exposición a la radiación de los trabajadores y el público en general. Los fines de estos indicadores son: minimizar la probabilidad de eventos y paradas no programadas, realizar evaluaciones y análisis de seguridad para reducir los riesgos tanto como sea posible, y optimizar la exposición a la radiación de los trabajadores y el público implantando el principio ALARA (as low as reasonably achievable). Si alguna meta no se alcanza en un año determinado, se analizan las tendencias y las causas, se establecen las correspondientes acciones correctivas y se revisan los indicadores afectados para definir nuevamente las metas apropiadas.
    • Optimizar la exposición a la radiación de los trabajadores y del público implantando de modo continuo el principio ALARA. Este principio se puede definir como el proceso o método usado para mejorar la eficacia del sistema de protección tanto como sea posible con las limitaciones y criterios establecidos considerando los mejores métodos para utilizar los recursos y reducir los riesgos a la radiación de los trabajadores y del público en general tanto como sea posible, teniendo en cuenta factores sociales y económicos. Para Iberdrola Generación Nuclear estos criterios se materializan en el programa ALARA, que implica:
      • Reducir tanto como sea posible las dosis individuales, el número de personas expuestas y la probabilidad de exposiciones potenciales, teniendo en cuenta los factores sociales y económicos.
      • La optimización del modo, magnitud, y duración de las intervenciones para que los resultados obtenidos sean los mejores posibles
    • El riesgo, entendido como la probabilidad de un suceso por sus consecuencias, se controla, limita, y minimiza fomentando comportamientos ligados a la cultura de seguridad y al uso de herramientas de factores humanos, tales como la autoverificación, la comunicación a tres vías, la supervisión en campo, o la verificación independiente. Estas líneas básicas de actuación son aplicadas a la seguridad, la cual se gestiona en Iberdrola Generación Nuclear cumpliendo toda la legislación aplicable, con especial atención a las regulaciones de la Unión Europea y, en los casos en que es posible, siendo aún más exigentes en la definición voluntaria de criterios adicionales de actuación. Esto significa, por ejemplo, que el análisis probabilístico de seguridad no se usa sólo para verificar el cumplimiento de los estándares, sino también para mejorar, tanto como sea razonablemente posible, los resultados globales identificando áreas de mejora a través de técnicas avanzadas de “aplicaciones de riesgos”. El análisis probabilístico de seguridad se desarrolla, mantiene, y actualiza de acuerdo con el estado de arte.
    • Los resultados de los análisis probabilísticos de seguridad de los diferentes diseños serán tenidos en cuenta como uno de los criterios importantes para la selección de tecnologías en nuevas instalaciones.
    • La seguridad, entendida como la protección de la instalación y los materiales nucleares contra actos dolosos o usos no previstos, es un requisito clave para Iberdrola Generación Nuclear en el campo de la seguridad nuclear, por lo que se gestiona con los mismos principios utilizados para la seguridad de los reactores, manteniendo las necesarias precauciones de confidencialidad. Por todo ello, nuestro fin no es solo el cumplimiento legal aplicable, sino también aspirar a la Excelencia aplicando el ciclo de mejora continua y las mejores prácticas internacionales.