GESTIÓN DE LOS RESIDUOS RADIOACTIVOS

La operación y el desmantelamiento de las instalaciones nucleares generan residuos radioactivos y combustible gastado que es necesario gestionar de manera segura.

Se puede ver en el documento de directriz que Iberdrola Generación Nuclear no solo debe cumplir la legislación aplicable, sino que también quiere lograr las mejores prácticas mejores y aplicar la mejora continua. En la actualidad todos las centrales nucleares operativas de Iberdrola están en España, pero si Iberdrola Generación Nuclear amplía sus intereses a otros países la compañía seguirá la legislación, regulaciones y requerimientos  aplicables, tanto nacionales  como internacionales.

  • Legislación

    En España, único caso aplicable actualmente a Iberdrola Generación Nuclear en esta materia, el marco legal y de gestión en vigor es el siguiente:

    La Ley sobre Energía Nuclear, define en su artículo 2, apartado 9, el término residuo radiactivo como:

    “Cualquier material o producto de desecho, para el cual no está previsto ningún uso, que contiene o está contaminado con radionucleidos en concentraciones o niveles de actividad superiores a los establecidos por el Ministerio de Industria y Energía, previo informe del Consejo de Seguridad Nuclear”.

    En la Safety Series Nº 11-G-1.1 del OIEA (Organismo Internacional para la Energía Atómica) se recoge la clasificación de los residuos radiactivos en las siguientes clases:

    • Baja actividad: Residuos con un contenido tan bajo de radionucleidos, que no requieren blindaje durante su transporte y manipulación.
    • Media actividad: Residuos con un contenido de radionucleidos que requieren blindaje y un equipo de disipación de calor, para su transporte y manipulación.
    • Alta actividad: 
      • Líquidos altamente radiactivos, conteniendo principalmente productos de fisión, como algunos actínidos, los cuales se han separado durante el reprocesamiento químico o del combustible irradiado (residuos acuosos del primer solvente del ciclo de extracción y las corrientes de residuos combinadas con ellos).
      • Cualquier otro residuo con niveles intensos de actividad suficiente para generar cantidades significativas de calor mediante el proceso de decaimiento radiactivo.
      • Combustible gastado del reactor, si se ha declarado como residuo.

    En esta misma normativa se define el residuo exento como aquél que contiene material radiactivo en tan pequeña cantidad que no puede ser considerado radiactivo y puede quedar exento del control regulador. La concentración de actividad recomendada de estos materiales está comprendida entre 0.1 Bq/g y 10E4 Bq/g. 

    • Directiva del Consejo 2011/70/EURATOM del 19 de Julio del 2011 que establece un marco comunitario para la gestión responsable y segura del combustible gastado y de los residuos radiactivos.

    En otras Guías del OIEA, como la Safety Standard 111-S-1, también se indican los criterios a tener en cuenta para la gestión de los residuos radiactivos en función de la clasificación de los mismos.

    El objetivo de todas las etapas de la gestión de los residuos radiactivos y del combustible gastado es que haya medidas eficaces para proteger a los trabajadores, al público y al medio ambiente de los potenciales riesgos y efectos nocivos de las radiaciones ionizantes, tanto en el presente como en el futuro, tal como recoge la Convención Conjunta sobre Seguridad en la Gestión del Combustible Gastado y en la Gestión de los Residuos Radiactivos, que fue firmada en Viena el 5 de septiembre de 1997, siendo ratificada por España y publicada en el Boletín Oficial del Estado el 23 de abril de 2001.

    En la Ley sobre la Energía Nuclear se estableció que las instalaciones nucleares deben contar con infraestructuras especiales para el almacenamiento, transporte y manipulación de residuos radiactivos. Para posibilitar el cumplimiento de dicho requisito legal por los titulares de las instalaciones, a través del Real Decreto 1522/1984, derogado posteriormente por el Real Decreto 1349/2003, en 1984 se creó la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, ENRESA como una empresa debidamente autorizada, entre otras funciones, para:

    • Tratar y acondicionar los residuos radiactivos.
    • Establecer sistemas para la recogida, transferencia y transporte de los residuos radiactivos. En este punto hay que destacar que, una vez que ENRESA se hace cargo de los residuos y del combustible gastado adquiere la propiedad de los mismos mediante transferencia formal.
    • Adoptar medidas de seguridad en el transporte de residuos radiactivos, de acuerdo con lo previsto en la reglamentación específica en materia de transporte de mercancías peligrosas y con lo que determinen las autoridades y organismos competentes.
    • Gestionar las operaciones relativas al desmantelamiento y clausura de las instalaciones nucleares y radiactivas.
    • Establecer sistemas que garanticen la gestión segura a largo plazo de sus instalaciones para el almacenamiento de residuos radiactivos.
    • Gestionar el fondo para la financiación de las actividades del Plan General de Residuos Radiactivos de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1349/2003.

    En 1989 fue establecido por el Ministerio de Industria el Contrato-Tipo, que es una autorización otorgada por la administración estatal. En este Contrato-Tipo se indican los servicios de gestión de residuos radiactivos que presta ENRESA a los explotadores de instalaciones nucleares y radiactivas y en los que se establece el plazo del mismo, así como la contraprestación económica a recibir por los servicios prestados a las centrales. Este Contrato -Tipo cubre hasta el final de la vida de las instalaciones, incluyendo el desmantelamiento de las centrales nucleares. 

  • Sistemas específicos

    Residuos radiactivos y combustible gastado

    El Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR), aplicable a todo tipo de residuos radiactivos, constituye el documento básico de referencia donde se recogen de forma clara y concisa todas las estrategias y actuaciones a llevar a cabo en España en los distintos campos de la gestión de los residuos radiactivos y el desmantelamiento de instalaciones, junto con el correspondiente estudio económico-financiero. En él se presentan, asimismo, los principales datos relacionados con la generación de residuos radiactivos, programas de retirada, capacidad de las instalaciones, costes e ingresos, etc., de forma tal que, en su conjunto, tiene entidad propia para configurarse como una síntesis de la planificación en esta materia en España. Es aprobado por el Consejo de Ministros y se revisa y actualiza periódicamente. Desde la creación de ENRESA se han sucedido seis revisiones del Plan General de Residuos Radiactivos, que han marcado las líneas de actuación y los objetivos del sistema de gestión integral de los residuos que Iberdrola Generación Nuclear, como empresa propietaria y operadora de centrales nucleares ha ido incorporando, desarrollando e implantando.

    El Consejo de Seguridad Nuclear, organismo competente en España sobre Seguridad Nuclear y Protección Radiológica, aprueba los Planes de Gestión de Residuos Radiactivos de las Centrales Nucleares y realiza inspecciones periódicas para verificar su cumplimiento. Adicionalmente, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), como organismo responsable del cumplimiento del Tratado de No Proliferación, controla el inventario de combustible gastado que se almacena en las piscinas de las centrales.

    El Plan General de Residuos Radiactivos se publica con el objeto de mejorar la gestión de los residuos generados en cada instalación. En particular, Iberdrola Generación Nuclear mantiene actualizado el inventario de sus residuos, minimiza su generación, recicla y valoriza los residuos generados en la medida en que esto es técnica y económicamente posible, y acondiciona los materiales residuales finales (residuos finales) para su gestión. El Plan General de Residuos Radiactivos sirve también para garantizar que no haya residuos radiactivos que sean gestionados por vías convencionales y para realizar previsiones de todos los tipos de residuos radiactivos a generar, incluidos los provenientes del desmantelamiento.

    El Plan General de Residuos Radiactivos considera el conjunto de riesgos, tanto radiológicos como de otro tipo, que se asocian a los residuos radiactivos, para definir soluciones globales. El Plan General de Residuos Radiactivos sirve a Iberdrola Generación Nuclear como:

    • Herramienta de mejora y de progreso para la gestión de sus residuos.
    • Herramienta de comunicación interna y, en su caso, externa sobre la gestión de sus residuos radiactivos.
    • Compromiso para una correcta gestión de sus residuos radiactivos, de acuerdo a las normas generales de explotación de sus instalaciones.

    El Plan General de Residuos Radiactivos establece las líneas de gestión para todo tipo de residuo radiactivo sólido y combustible gastado y los sistemas de tratamiento y almacenamiento temporal asociados, de tal forma que:

    • Los residuos radiactivos sólidos generados como consecuencia de la operación de las centrales de Iberdrola Generación Nuclear se gestionan de acuerdo a las metodologías aprobadas por ENRESA y recogidas en los correspondientes procedimientos específicos de cada central.
    • En la actualidad, las Centrales Nucleares de Iberdrola Generación Nuclear almacenan los elementos de combustible gastado en las piscinas de cada central y adicionalmente, en el caso particular de algunas centrales, en contenedores de almacenamiento en seco, dispuestos en los respectivos almacenes temporales Individualizados (ATI), de acuerdo a lo establecido en el 6º Plan General de Residuos Radiactivos.
    • Los sistemas de tratamiento de residuos en las centrales de Iberdrola Generación Nuclear están diseñados para procesar los líquidos y gases potencialmente radiactivos y minimizar su liberación al exterior.

    Para obtener la autorización de explotación, las centrales nucleares de Iberdrola Generación Nuclear deben presentar un Plan de Gestión de Residuos Radiactivos, en el que se recojan los criterios y métodos que aseguren que su gestión sea segura, trazable y optimizada considerando los avances de la normativa y de la tecnología, y teniendo en cuenta:

    • La situación existente en la instalación, en cuanto a generación, tratamiento y gestión de los residuos.
    • La identificación de la procedencia de los residuos.
    • Las alternativas de los sistemas y procesos de gestión y de las mejoras en los mismos.
    • La justificación de la idoneidad de la gestión que se realice o la conveniencia de implantar mejoras.
    • La planificación de la implantación de las mejoras identificadas.

    Como se ha indicado anteriormente, Iberdrola Generación Nuclear aplica los principios generales de reducción, reutilización, segregación, reciclaje, y valorización en la gestión de los residuos radiactivos. La reducción se basa en la utilización contenida de materias primas y en la limitación de materiales y productos a introducir en zona controlada para evitar su posible contaminación radiactiva. Una aplicación complementaria de este principio incluye reducciones significativas en la generación a través de:

    • Un adecuado control de procesos técnicos que generan residuos (i.e. minimizar las fugas, monitorear la eficacia de los filtros, etc.).
    • Modificar y mejorar los procesos (i.e. mejorar la eficacia de los desmineralizadores, aumentar la capacidad de compactación, etc).
    • Introducir procesos nuevos e innovadores (i.e. sistema de de secado de los bidones, reanalizar los factores de escala para aumentar los márgenes, etc.).

    En cuanto a la reutilización, Iberdrola Generación Nuclear aplica este principio fomentando la utilización adicional de materiales que se han comprobado limpios y sin riesgo para el personal y para el control de la contaminación (reutilización de buzos de trabajo antes de su lavado, de herramienta,…). El principio de segregación y reciclaje trata de gestionar todos los residuos, incluidos los radiactivos, siguiendo los criterios de minimización en origen (para lo que se ha dotado de infraestructuras con las que segregar los residuos en puntos limpios en los que se recogen selectivamente los subproductos, y en los casos necesarios, dotándose de recursos humanos que realizan tareas específicas de medida directa de residuos radiactivos, para seleccionar y segregar los que no presentan contaminación). El fomento de la reutilización, así como de la segregación y reciclaje se realiza en las sesiones formativas que se imparten al personal en aspectos de medio ambiente y de protección radiológica. En cuanto a la valorización, Iberdrola Generación Nuclear tramita con gestores autorizados todos los subproductos recogidos (papel, cartón, chatarra, poda, plásticos,…) con el fin de dar valor a aquéllos como solución prioritaria antes de considerarlos como residuos a eliminar.

    Por otro lado, en los casos en que es posible, Iberdrola Generación Nuclear también tramita con el organismo competente la obtención de autorizaciones de desclasificación de residuos radiactivos del control regulador, como es el caso de aceites usados o de lodos de muy baja actividad. En estos casos, la gestión de Iberdrola Generación Nuclear se basa en reducir la generación de residuos radiactivos, mediante el seguimiento del condicionado correspondiente de la autorización que permite el tratamiento de los mismos como residuos convencionales. Los indicadores de funcionamiento relacionados con los distintos tipos de residuos radiactivos se siguen y controlan en los correspondientes comités de los sistemas de gestión integrada. Todas las actividades y procesos relacionados en Iberdrola Generación Nuclear con la generación, tratamiento y gestión de los residuos radiactivos son vigilados y auditados por las unidades de garantía de calidad, que son independientes de la línea jerárquica operacional y solo rinden cuentas ante las direcciones generales de las centrales nucleares. Esto garantiza el adecuado planteamiento de las actividades de seguimiento, documentación, minimización y control de las tareas y procesos relacionados con los residuos radiactivos y su generación optimizada.

    Iberdrola Generación Nuclear fomenta, apoya y participa en los desarrollos, e innovaciones e investigaciones en este área en coordinación con ENRESA, organismos de I&D y autoridades nacionales.

    Durante toda la vida de los proyectos se realizan Análisis de Seguridad de diferentes tipos y frecuencias. Específicamente, durante la fase de operación se pueden mencionar los siguientes, entre otros: auditorias anuales de aseguramiento de la calidad, auditorias bienales de revisión de la seguridad, revisión periódica de la seguridad con una frecuencia decenal. Todos ellos se realizan por el licenciatario, complementando las numerosas inspecciones  realizadas por  el organismo regulador.

    Residuos de desmantelamiento

    Los procedimientos de gestión consideran el impacto de los residuos del desmantelamiento en todas las fases y todo momento durante la vida operacional de la central. Ninguna cantidad imprevista de residuo del desmantelamiento debe generarse al final de la vida operacional.

    Durante la vida operacional de la central hay dos tipos de residuo radiactivo que se puede generar:

    • Residuo operacional, el cual resulta del proceso normal de generación de energía, que se trata, se acondiciona, y se almacena temporalmente en la propia instalación (combustible) o se envía fuera de forma rutinaria.
    • Residuo estructural o de desmantelamiento, el cual procede de componentes grandes y específicos que se han tenido que reemplazar antes del desmantelamiento (i.e. generadores de vapor).

    Iberdrola Generación Nuclear está sufragando totalmente las provisiones necesarias para el desmantelamiento al fondo nacional gestionado por ENRESA según la energía  generada en sus centrales, conforme a las estipulaciones del Plan General de Residuos Radioactivos.