GESTIÓN DE LA SEGURIDAD NUCLEAR

La gestión de seguridad nuclear se enmarca dentro del Sistema de Gestión Integrada implantado por la División de Generación Nuclear, que cuenta con manuales propios y procedimientos de desarrollo, de conformidad con la instrucción IS 19 del Consejo de Seguridad Nuclear, que está basada en el documento del Organismo Internacional para la Energía Atómica (IAEA) “Requisitos de Seguridad nº GS-R-3: Sistema de Gestión para  Instalaciones y Actividades” , y sus documentos de aplicación (GS-G-3.1 “Aplicación del Sistema de Gestión para Instalaciones y Actividades” y DS 349 “Aplicación del Sistema de Gestión para Instalaciones Nucleares” guías de seguridad).

El concepto de seguridad en Iberdrola Generación Nuclear integra todos los aspectos relacionados con la seguridad, incluidos la seguridad nuclear, la protección radiológica, la seguridad física de las instalaciones y del material nuclear, y la prevención de riesgos ocupacionales, y se basa en la “espiral de mejora continua” en todos los ámbitos de la gestión (seguridad, medio ambiente, economía, etc.).

  • Legislación

    En el desarrollo de estos procesos es importante resaltar algunos aspectos relevantes:

    • Estricto cumplimiento de la legislación que rige la explotación de las centrales nucleares, como leyes (Energía Nuclear, Creación del Consejo de Seguridad Nuclear…), reglamentos (Protección Sanitaria contra las Radiaciones Ionizantes, Instalaciones Nucleares y Radiactivas…) y directivas (Seguridad Nuclear…). Esta legislación se aplica en las centrales, principalmente a través de los documentos oficiales de explotación (Reglamento de Funcionamiento, Especificaciones Técnicas de Funcionamiento, Estudio Final de Seguridad, Plan de Emergencia Interior, Manual de Garantía de Calidad,  Manual de Protección Radiológica, Manual para el Cálculo de Dosis al Exterior, Manual de Inspección en Servicios Informe de Limites de Operación del Núcleo, Manual de Protección Contra Incendios, Especificaciones técnicas de Funcionamiento, y el Manual de Requisitos de Operación).

      Este tipo de documentos está incluido en el primer nivel de los requisitos reflejados en la Autorización de Explotación de las Centrales Nucleares de Iberdrola Generación Nuclear. También son aplicables las bases de licencia, las bases de diseño y los manuales y procedimientos técnicos y administrativos. Otros aspectos complementarios relacionados con la seguridad, como la garantía y calidad del producto, y las condiciones de su suministro al cliente, se desarrollan en los manuales de calidad, que establecen la orientación adecuada de los procesos para minimizar los riesgos operacionales y fomentar el suministro de un producto seguro, fiable, respetuoso con el medio ambiente a un precio competitivo.

    • El organismo regulador competente en España en materia de seguridad nuclear y protección radiológica, el Consejo de Seguridad Nuclear, dicta normas e instrucciones, e inspecciona, supervisa y controla el funcionamiento de las centrales nucleares y concede autorizaciones y licencias. Es un organismo autónomo e independiente que rinde cuentas ante el Parlamento Nacional e informa al público sobre sus actividades y la explotación de las centrales.

      A tal fin, mantiene en cada central dos inspectores residentes que trabajan de forma plena y exclusiva en la instalación a la que están asignados. En esta labor de control regulador colabora activamente la Dirección de Generación Nuclear suministrando la información requerida y facilitando el acceso, a las aplicaciones informáticas, bases de datos, documentación y registros que forman parte de la explotación, como es el caso del acceso directo y sin restricción alguna a los Programas de Acciones Correctivas de las centrales nucleares.
  • Sistemas generales

    Planificación

    El primer aspecto de la gestión de la seguridad nuclear es la planificación. Dicha planificación se realiza con diferentes ámbitos temporales (largo, medio y corto plazo):

    • Planificación a largo plazo: se realiza mediante las políticas y directrices y el plan de gestión.
    • Planificación a medio plazo: se realiza mediante la definición de objetivos, presupuestos y planes (de inversión, recargas, etc.).
    • Planificación a corto plazo: se realiza mediante la planificación diaria de los trabajos y el seguimiento de objetivos.

    Ejecución

    El segundo aspecto de la gestión de la seguridad nuclear es la ejecución. Se basa en la realización de diferentes procesos, que pueden ser agrupados en los siguientes tipos:

    • Estrategia: gestionar el entorno y la regulación, definir y formular estrategias.
    • Producción: gestionar activos de generación, producir energía eléctrica, gestionar los combustibles.
    • Soporte: gestionar recursos económico-financieros, prestar servicios logísticos y generales, gestionar recursos humanos y las tecnologías de información.

    Una herramienta indispensable para la gestión de seguridad y la protección radiológica es el seguimiento periódico de los indicadores de funcionamiento recogidos en el cuadro de mando, reflejándose para cada uno de ellos las metas que se establecen anualmente y que siempre van vinculadas, de modo conservador, a la mejora continua de los parámetros operacionales y de gestión. La Dirección de Generación Nuclear ha establecido una metodología para definir los indicadores de funcionamiento que permite valorar los parámetros más importantes relacionados con los procesos, con el producto y con la seguridad. Para cada uno de los procesos establecidos se elige el grado de seguimiento o medición apropiado, en relación con su impacto sobre la conformidad con los requisitos particulares y específicos de cada uno.

    El estado de los indicadores de funcionamiento y el grado de consecución de las metas es parte de la información incluida en la revisión por la dirección  del Sistema de Gestión Integrada. En Iberdrola es muy directa la relación entre indicador y compromiso.

    • Formación en numerosos aspectos relevantes, como cultura de seguridad, protección radiológica, y operación de las centrales, usando para ello herramientas como el simulador de alcance total, especifico de cada central, donde se entrena el personal con licencia de operación un periodo de tiempo bastante superior al requerido por el Consejo de Seguridad Nuclear. El personal de la sala de control posee una licencia de operación otorgada por el Consejo de Seguridad Nuclear (renovada cada seis años), tras un extenso periodo de entrenamiento y la superación de los exámenes correspondientes (teóricos, de simulador y de la instalación).
    • Uso de la experiencia operativa, tanto externa como interna. A través de su análisis se derivan aspectos tan importantes como acciones correctivas (que pueden originar mejoras en procedimientos, modificaciones de diseño u otras mejoras en la organización o en la supervisión), lecciones aprendidas (que pueden originar mejoras en el programa de formación del personal con licencia o del resto del personal) o análisis de tendencias, dando lugar al intercambio de experiencia entre las diferentes centrales. La experiencia operativa externa se canaliza principalmente a través del análisis de la documentación de ámbito internacional recibida de INPO – Institute of Nuclear Power Operations – y WANO – World Association of Nuclear Operator – (informe de eventos significativos, informes de experiencia operativa significativa, experiencia de operativa de planta …) y la evaluación de su aplicabilidad a las centrales nucleares de Iberdrola Generación Nuclear. A este respecto se indica que Iberdrola es miembro de WANO con todos los derechos y obligaciones que esto implica. En el ámbito especifico de la experiencia operacional, de Iberdrola Generación Nuclear recibe la información pertinente de WANO para su análisis, y remite las experiencias relevantes para que WANO las divulgue entre sus miembros. Del mismo modo, WANO verifica durante sus evaluaciones periódicas a las centrales (peer reviews) que las experiencias operativas recibidas y las mejores prácticas de gestión han sido adecuadamente analizadas e implantadas.

    Evaluación

    El tercer aspecto de la Gestión de la Seguridad es la evaluación. Permite comprobar el correcto cumplimiento de los requisitos especificados para el funcionamiento de las centrales, pudiendo identificar posibles deficiencias y oportunidades de mejora que redundarán en una mayor seguridad y eficacia de su funcionamiento.

    Seguimiento

    El cuarto aspecto de la gestión de la seguridad nuclear en el seguimiento mediante la gestión de:

    • Acciones preventivas y correctivas. 
    • Acciones de mejora.

    A través de los Programa de Gestión de Acciones implantados en las centrales nucleares se establece un proceso que tiene las siguientes características:

    • Es un proceso integrado, que incluye la identificación, evaluación y resolución de no conformidades reales o potenciales, así como de propuestas de mejora, verificando la efectividad de las acciones comprometidas. La identificación de posibles no conformidades o de acciones de mejora puede provenir de fuentes diversas: evaluaciones externas, evaluaciones internas independientes, autoevaluaciones, hallazgos y sugerencias del Personal, o actividades rutinarias.
    • Establece una sistemática de categorización de las no conformidades y de priorización de las acciones en función de su importancia para la seguridad.
    • Establece mecanismos para la identificación de tendencias adversas y para evaluar la eficacia de las acciones implantadas.
  • Sistemas específicos

    El uso de herramientas de análisis técnico, como procesos de fiabilidad del equipos, mantenimiento predictivo y preventivo, monitor de riesgo, regla de mantenimiento, y el análisis probabilístico de seguridad, ayudan a optimizar la operación y reducir los riesgos identificando posibles debilidades que se solucionan mediante cambios de diseño; y se aplican en todos los estados operacionales de la central: parada fría, parada caliente, arranques, operación a baja potencia y operación a potencia.

    Para minimizar los riesgos de paradas no programadas e incidentes y eventos y prevenir repeticiones, se utilizan algunos programas y técnicas. Las estructuras, sistemas y componentes son vigilados permanentemente y probados periódicamente para asegurar que están disponibles o funcionando conforme a lo esperado. El programa de experiencia operativa interna y externa analiza cientos de eventos por año y define las acciones preventivas procedentes, y el funcionamiento y resultados generales del programa son evaluados por las autoridades reguladoras y por pares de WANO o INPO durante sus misiones de revisión y evaluación. Inmediatamente tras la ocurrencia de una parada no programada o evento, se realiza una investigación para identificar las acciones correctivas necesarias y se hace análisis de las causas de raíz comunes en función de la importancia de los eventos para identificar las acciones preventivas procedentes. Se utilizan técnicas específicas de análisis de causa raíz, como pueden ser “Human Performance Enhancement System” (HPES) y “Management Oversight and Risk Tree” (MORT). Se analizan también las tendencias de largo plazo y se hacen comparaciones con la industria para identificar iniciativas de mejora de largo plazo.

    Para más detalles sobre los resultados se sugiere consultar los gráficos publicados en el apartado de indicadores de funcionamiento.

    Iberdrola Generación Nuclear es rigurosa en el cumplimiento de la legislación aplicable y de los requisitos derivados de la documentación oficial de explotación, como se indicaba más arriba. Entre dicha los documentos oficiales de explotación se deben destacar por su importancia para la seguridad:

    • El Plan de Emergencia Interior, que garantiza una respuesta adecuada durante las emergencias y que, junto con el correspondiente Plan Provincial de Emergencia bajo la responsabilidad de las autoridades gubernamentales y los organismos de de protección civil, conforman el Plan de Emergencia Integrado, cuyo objetivo es atenuar las consecuencias radiológicas y de otra índole para los trabajadores, el público en general y el medio ambiente. El Plan de Emergencia Interior sigue el estándar específico al efecto: contiene las instrucciones necesarias para definir la organización y establecer funciones y responsabilidades; operar la instalación para minimizar daños; evacuar el personal de la central; proporcionar información y coordinar los protocolos con las autoridades, controlar radiológicamente el emplazamiento y los alrededores; realizar ejercicios, ensayos y simulacros periódicos, etc. Las directrices e instrucciones contenidas en el Plan de Emergencia Interior constituyen la respuesta adecuada ante situaciones de emergencia, y su funcionamiento y la respuesta de la central es evaluada continuamente por los titulares y por las autoridades regulatorios mediante el SISC (Sistema Integrado de Evaluación de Centrales), un sistema similar al ROP (Reactor Oversight Process) en los EEUU de América.
    • El Plan de Protección contra Incendios, para prevenir, detectar, extinguir y mitigar los efectos en los trabajadores, la instalación y el público en general de improbables incendios.

    También, las centrales nucleares tienen que informar y notificar al Consejo de Seguridad Nuclear sobre diversos aspectos operacionales, por ejemplo los sucesos notificables. Se puede acceder esta información en el portal del Consejo de Seguridad Nuclear.

  • Protección radiológica

    La gestión de la protección radiológica también se enmarca dentro del sistema de gestión integrada implantado por la División de la Generación Nuclear de Iberdrola Generación Nuclear.

    Con este fin, los criterios de la protección de los trabajadores y miembros del público contra los riesgos derivados de las radiaciones ionizantes se aplican a todas las prácticas en las centrales nucleares. La legislación aplicable en España sobre la protección radiológica es el Reglamento sobre Protección Sanitaria contra las Radiaciones Ionizantes, basada en la correspondiente Directiva Europea más vigente. Ambas, la ley nacional y la directiva europea, se fundan sobre los principios y criterios publicados por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y la Comisión Internacional de la Protección Radiológica (ICRP).

    La División de Generación Nuclear tiene un Servicio de Protección Radiológica en cada central nuclear con un responsable al frente en posesión de diploma al efecto, título concedido por el Consejo de la Seguridad Nuclear si se cumplen unos requisitos y tras la superación de unos exámenes.

    Los dos principios básicos de protección radiológica aplicables a la explotación de las centrales nucleares son la limitación y la optimización de las dosis a los trabajadores y el público.

    El principio de limitación se cumple de manera efectiva si se aplica eficientemente el principio de optimización. El Manual de Protección de Radiológica (MPR) contiene estipulaciones e instrucciones para el caso  extremadamente improbables de superación de los límites.

    El principio de optimización se desarrolla mediante la aplicación continua del principio de ALARA (as low as reasonably achievable o tan bajo como sea razonablemente posible). Este principio se concreta en los procesos y métodos usados para hacer el sistema de protección tan eficiente como sea posible mediante la optimización en el uso y asignación de recurso para reducir los riesgos de radiación para los trabajadores y el público en general tanto como razonablemente sea posible teniendo en cuenta los factores sociales y económicos. Para Iberdrola Generación Nuclear todo lo anterior se materializa en que las dosis individuales, el número de personas expuestas y la probabilidad de que se produzcan exposiciones potenciales se mantendrán en el nivel más bajo que sea razonablemente posible, teniendo en cuenta factores económicos y sociales. Este objetivo se desarrolla a través del programa ALARA (as low as reasonably achievable).

    La implantación práctica del Programa ALARA se basa en las líneas de acción siguientes:

    • Integración del criterio de reducción de dosis en la práctica diaria.
    • Establecimiento de mecanismos organizativos que faciliten la involucración de las personas y órganos concernidos por la protección radiológica y la necesaria coordinación entre todos ellos y con las restantes estructuras de la organización.
    • Integración de la protección radiológica durante la planificación y ejecución de los trabajos e identificación de mejoras en métodos y diseño para incorporar las lecciones aprendidas.
    • Aplicación del criterio de ALARA en las actividades de los contratistas.
    • Integración de la protección radiológica en los programas de formación.
    • Consideración del criterio de ALARA en el proceso de licitación para corresponsabilizar y comprometer a los proveedores.

    La protección radiológica de las centrales nucleares se desarrolla a través de la identificación y control de los riesgos radiológicos, de la clasificación de los trabajadores y los miembros del público, de las vigilancias radiológicas, de la clasificación y señalización de las zonas, y de la aplicación de las estrategias y principios básicos de actuación indicados anteriormente. Las normas de actuación y funcionamiento están recogidas en los manuales de protección radiológica y en los procedimientos técnicos y administrativos de desarrollo. En esta documentación se recoge la limitación de dosis al público y a los trabajadores, y los protocolos para su estricto cumplimiento y control.

    Para cualquier magnitud o parámetro radiológico (dosis, tasa de radiación, contaminación en el aire o superficial, etc.) existe tres niveles de referencia cuyos valores y acciones asociadas se prescriben en el Manual de Protección Radiológica: registro, investigación, e intervención. Este esquema conceptual de clasificación se deriva de los estándares internacionales.

    Además, Iberdrola Generación Nuclear establece sus propios niveles de referencia y controles voluntarios de gestión, que se refieren a:

    • Dosis ocupacionales individuales y colectiva, haciendo estimaciones y estableciendo objetivos en valores inferiores a las estimaciones para estimular mejoras, tanto para periodos de tiempo como para trabajos específicos.
    • Optimización de las dosis al público mediante el control y minimización de los efluentes líquidos y gaseosos: la actividad de los efluentes se mide en línea y se registran sus valores acumulados; caso de deviaciones de los valores esperados se toman acciones correctivas prontas y a largo y medio plazo se estudian acciones de mejores de los procesos, tanto relativas a ajustes en los procesos como a modificaciones en sus diseños.

    Los sistemas y equipos operativos, funcionales, y de medida que se utilizan en las centrales nucleares de IBERDROLA GENERACIÓN NUCLEAR en los diferentes procesos relacionados con la seguridad y la protección radiológica presentan unos niveles de precisión y exactitud que son más rigurosos que los requisitos exigidos por la legislación y el organismo regulador, considerándose que se encuentran en el estado del arte tecnológico a nivel internacional.

    Por otro lado, los programas de garantía de calidad, que son independientes de la línea jerárquica operacional y sólo rinden cuentas ante las direcciones de las centrales nucleares, garantizan el adecuado planteamiento de las actividades de seguimiento, documentación, registro y control de los procesos y tareas relacionadas con la seguridad y la protección radiológica indicadas en este documento.

    Todos estos programas, procedimientos, sistemas de gestión y control, niveles de referencia descritos anteriormente, en su conjunto, permite que Iberdrola Generación Nuclear tenga un sistema sólido para:

    • Evaluar, controlar y auditar el funcionamiento y los resultados.
    • Detectar y corregir deviaciones y prevenir repeticiones.
    • Evaluar la eficacia de las acciones correctivas, preventivas y de mejora.
    • Mantener los sistemas y procedimientos actualizados y realimentados con las lecciones aprendidas y las experiencias operativas.

    Para más detalles sobre resultados, se sugiere consultar los gráficos de los indicadores de funcionamiento.