cambio climático

El cambio climático es uno de los más importantes desafíos a los que debe hacer frente la humanidad en el siglo XXI. El sector eléctrico juega un papel clave en el logro del propósito fijado por el Acuerdo de París para limitar el incremento de la temperatura del planeta.

TeInteresa
  • La primera central eléctrica de Edison daba corriente a unas pocas bombillas. Desde entonces, la red que lleva la electricidad a nuestras casas se ha extendido y hoy asume su mayor reto: liberarse por completo de los combustibles fósiles.

    La invasión de los plásticos en el planeta es una realidad. Basta con recordar que la isla de residuos plásticos que flota en el océano Pacífico ya tiene 1,6 millones de km2. Si queremos preservar el planeta, ha llegado el momento de que todos y cada uno de nosotros tomemos medidas.

  • Nuestra compañía ha sido reconocida por su labor en la lucha contra el cambio climático en los Climate Reality Awards 2018 —categoría 'Empresa'—, la primera edición de estos premios en España. Estos galardones nacen para situar la lucha contra el cambio climático en la primera página de la agenda social y política.

    El diario El País ha publicado hoy, 19 de enero de 2018, un artículo de opinión del presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en el que defiende la necesidad de avanzar hacia un modelo sostenible, seguro y competitivo que sustituya la producción con fuentes contaminantes por energías limpias e intensifique la electrificación de la economía mundial porque "es la única solución capaz de conciliar la satisfacción del fuerte crecimiento de la demanda energética con el cumplimiento de los objetivos climáticos globales".

  • Desde el Acuerdo de París hay un término que resuena en todas las conversaciones relativas al cambio climático: mitigación. El objetivo es reducir las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera, y una de las medidas para conseguirlo es aumentar la presencia de los sumideros de carbono en la Tierra.

    La lluvia ácida es una de las consecuencias de la contaminación atmosférica. Los gases procedentes de la quema de combustibles reaccionan con el oxígeno del aire y el vapor de agua, transformándose en ácidos que se depositan sobre la superficie terrestre a través de las precipitaciones. Esta acidificación del suelo y de las aguas superficiales tiene efectos devastadores sobre los ecosistemas y supone un grave peligro para los seres vivos.