competencias profesionales

Las empresas demandan unas determinadas competencias profesionales. Desde habilidades técnicas a habilidades emocionales (soft skills). Te contaremos cómo adquirirlas, cómo desarrollarlas y cómo ponerlas en práctica con éxito.

TeInteresa
  • En un entorno laboral en permanente evolución, existe un perfil que, según los expertos, es el que mejor se adapta a este nuevo contexto. Son los knowmads, del inglés knowledge nomads, o nómadas del conocimiento. Son trabajadores que destacan por su flexibilidad, creatividad y espíritu colaborativo. Además, les apasiona su trabajo y no conocen fronteras.

    En un par de décadas —puede que menos—, los robots harán muchos de los trabajos que ahora desempeñan los humanos. Pero antes de hacer saltar las alarmas, escuchemos a los expertos. Ellos apuntan que en esta carrera hombre-máquina, el ser humano cuenta con una ventaja competitiva: la inteligencia emocional.

  • El discurso motivacional es el arte hecho palabra, un poderoso recurso que va más allá de hablar bien. ¿Su objetivo? Incitar a la reflexión o influir en las convicciones apelando a nuestras emociones. Algunos relatos, como el I have a dream de Martin Luther King, son la prueba de que las palabras pueden cambiar la historia.

    Aunque la metodología no es nueva, el Design Thinking tiene cada vez más presencia en el mundo empresarial por su capacidad para generar innovación en el desarrollo de nuevos productos y servicios. ¿La clave? Es una forma distinta de pensar y hacer que, además de alumbrar ideas innovadoras, impulsa y refuerza el talento.

  • El coaching y el mentoring nos ayudan a crecer como profesionales y a lograr nuestros objetivos gracias a la figura de un maestro que nos guía y acompaña durante un proceso de aprendizaje. De hecho, las empresas que utilizan estas dos herramientas para la gestión del talento humano son las mejor valoradas por los trabajadores.

    Entre las principales labores de un líder empresarial se encuentra conseguir que su equipo crea en el proyecto, mantenerle motivado y sacar lo mejor de cada uno en pos de los objetivos corporativos. El problema es que no hay una fórmula mágica y, por consiguiente, contamos con un amplio abanico de estilos de liderazgo. ¡Descúbrelos!