productividad laboral

Hacer una lista con tareas, marcar una serie de prioridades, establecer unas metas diarias, centrarse en una labor concreta, etc. Te damos una serie de pautas para tener todo bajo control y mejorar tu productividad.

TeInteresa
  • En un entorno laboral en permanente evolución, existe un perfil que, según los expertos, es el que mejor se adapta a este nuevo contexto. Son los knowmads, del inglés knowledge nomads, o nómadas del conocimiento. Son trabajadores que destacan por su flexibilidad, creatividad y espíritu colaborativo. Además, les apasiona su trabajo y no conocen fronteras.

    La brevedad y el impacto inmediato son valores cada vez más apreciados en la comunicación por la influencia de las redes sociales y, por qué no decirlo, del ajetreo diario. El elevator pitch permite, en lo que dura un viaje de ascensor, plantar en el interlocutor la semilla de una idea como primer paso para alcanzar el éxito.

  • El coaching y el mentoring nos ayudan a crecer como profesionales y a lograr nuestros objetivos gracias a la figura de un maestro que nos guía y acompaña durante un proceso de aprendizaje. De hecho, las empresas que utilizan estas dos herramientas para la gestión del talento humano son las mejor valoradas por los trabajadores.

    Entre las principales labores de un líder empresarial se encuentra conseguir que su equipo crea en el proyecto, mantenerle motivado y sacar lo mejor de cada uno en pos de los objetivos corporativos. El problema es que no hay una fórmula mágica y, por consiguiente, contamos con un amplio abanico de estilos de liderazgo. ¡Descúbrelos!

  • Muchas veces, los patrones mentales tóxicos nos maniatan psicológicamente y nos impiden aprovechar todo nuestro potencial. No debemos rendirnos a las circunstancias. Se puede cambiar, pero hay que saber cómo. Fijarse una meta clara, ser resilientes, constantes y tener una mentalidad positiva son algunos de los consejos que te ayudarán a alcanzar tus objetivos.

    Cuando las empresas buscan talento, tienden a mirar hacia fuera. Pero, ¿y si ya habitara en sus oficinas? Por falta de mecanismos para su detección, por desconfianza en las estructuras internas o por reticencia a remover el escalafón, numerosas compañías no fomentan el desarrollo de ideas entre sus empleados.