sostenibilidad medioambiental

Iberdrola es un referente internacional en sostenibilidad medioambiental. Impulsamos los modelos de negocio sostenibles, procurando un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras.

 Apostamos por un modelo de negocio energético sostenible

TeInteresa
  • Somos lo que comemos y mantener una dieta sostenible refuerza nuestro compromiso con el medio ambiente. Este tipo de alimentación saludable es rica en verduras, fomenta el consumo de productos locales, genera menos residuos y limita el consumo de carne y pescado para proteger la biodiversidad.

    Las ecoaldeas son pequeñas comunidades autosuficientes que viven por y para el medio natural. Existen unas 10.000 en todo el mundo, se desarrollan sobre todo en áreas rurales y sus habitantes construyen sociedades basadas en la cooperación, el autoconsumo, las energías renovables y los materiales ecológicos. Conoce cómo funcionan...

  • La electrificación del transporte y del calor residencial, y la obtención de electricidad a través de energías renovables serán las claves para descarbonizar la economía europea de aquí a 2050. Esta es la principal conclusión que se puede extraer del estudio, elaborado por la consultora AFRY —antiguamente POYRY— para Iberdrola, que establece una hoja de ruta para el sector energético en el continente.

    La acción del hombre está provocando un aumento de la temperatura global. Por esa razón, el efecto invernadero ha pasado de ser nuestro gran aliado a ser un riesgo para nuestra supervivencia. La inundación de ciudades costeras, la desertificación de zonas fértiles, el deshielo de masas glaciares y la proliferación de huracanes devastadores son solo algunas de sus principales consecuencias.

  • Los recursos naturales son aquellos que ofrece el planeta sin necesidad de intervención humana. Son imprescindibles para nuestra subsistencia, pero si se consumen a una velocidad mayor a la de su regeneración natural, como sucede en la actualidad, podrían agotarse. A continuación, repasamos las consecuencias y las posibles soluciones a este problema.

    El mundo necesita invertir 90 billones de dólares en infraestructuras sostenibles de aquí a 2030, según estimaciones de The New Climate Economy. Estas inversiones son imprescindibles tanto para renovar los viejos equipamientos de los países desarrollados y alinearlos a la lucha contra el cambio climático, como para apuntalar un crecimiento económico verde en los mercados emergentes y los países en vías de desarrollo.