sostenibilidad medioambiental

Iberdrola es un referente internacional en sostenibilidad medioambiental. Impulsamos los modelos de negocio sostenibles, procurando un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras.

 Apostamos por un modelo de negocio energético sostenible

TeInteresa
  • Cada persona genera al día 0,74 kilos de residuos. Y en los próximos años se espera que este dato aumente. El viejo paradigma de producir, usar y tirar está inundando el mundo de basura. Soluciones como la reutilización, el reciclaje y la valorización energética cobran más importancia que nunca. En el lugar donde la basura genera más daños, el Tercer Mundo, los residuos electrónicos se han convertido en un gran negocio.

    Los océanos y los bosques son los responsables de que nuestro planeta sea habitable. Sin embargo, el 40% de los océanos del mundo se ven gravemente afectados por nuestra actividad y cada año 13 millones de hectáreas son deforestadas. El respeto por la biodiversidad de todos los ecosistemas es fundamental para nuestra propia supervivencia.

  • El grupo Iberdrola apuesta por un modelo de negocio sostenible, seguro y competitivo que sustituya la producción con fuentes contaminantes por energías limpias e intensifique la necesaria descarbonización y electrificación de la economía mundial.

    ¿Sabías que el 70% de la biodiversidad del planeta se concentra en tan solo 17 países?

    La acción directa del hombre y el calentamiento global están acelerando la extinción de especies. Por eso, se hace más importante que nunca proteger la biodiversidad del planeta y los ecosistemas naturales. En especial, en los llamados países megadiversos, que albergan más del 70% de la biodiversidad mundial.

  • Las ciudades sostenibles, conectadas y optimizadas gracias al empleo de la tecnología no son solo un fenómeno mundial imparable, también suponen la única solución para contener y reducir las alarmantes repercusiones ambientales y socioeconómicas que la urbanización provocará en nuestro planeta. Te descubrimos las ciudades más inteligentes del mundo.

    La lluvia ácida es una de las consecuencias de la contaminación atmosférica. Los gases procedentes de la quema de combustibles reaccionan con el oxígeno del aire y el vapor de agua, transformándose en ácidos que se depositan sobre la superficie terrestre a través de las precipitaciones. Esta acidificación del suelo y de las aguas superficiales tiene efectos devastadores sobre los ecosistemas y supone un grave peligro para los seres vivos.