talento

TeInteresa
  • El discurso motivacional es el arte hecho palabra, un poderoso recurso que va más allá de hablar bien. ¿Su objetivo? Incitar a la reflexión o influir en las convicciones apelando a nuestras emociones. Algunos relatos, como el I have a dream de Martin Luther King, son la prueba de que las palabras pueden cambiar la historia.

    Aunque la metodología no es nueva, el Design Thinking tiene cada vez más presencia en el mundo empresarial por su capacidad para generar innovación en el desarrollo de nuevos productos y servicios. ¿La clave? Es una forma distinta de pensar y hacer que, además de alumbrar ideas innovadoras, impulsa y refuerza el talento.

  • Los nanogrados están revolucionando el panorama formativo y el acceso a los empleos de vanguardia a nivel mundial. Estos cursos, de carácter colaborativo y personalizables, se enfocan más en las habilidades que en los conocimientos y, gracias a las TIC, permiten democratizar la educación.

    Cuando las empresas buscan talento, tienden a mirar hacia fuera. Pero, ¿y si ya habitara en sus oficinas? Por falta de mecanismos para su detección, por desconfianza en las estructuras internas o por reticencia a remover el escalafón, numerosas compañías no fomentan el desarrollo de ideas entre sus empleados.

  • En un par de décadas —puede que menos—, los robots harán muchos de los trabajos que ahora desempeñan los humanos. Pero antes de hacer saltar las alarmas, escuchemos a los expertos. Ellos apuntan que en esta carrera hombre-máquina, el ser humano cuenta con una ventaja competitiva: la inteligencia emocional.

    Los fans del tenis y sus rivales se preguntan cuál es el secreto de Rafa Nadal. Puede que hasta él lo desconozca, pero sin grit no sería un tenista tan extraordinario. Este concepto de la psicología moderna sostiene que la perseverancia y la pasión por lo que hacemos son la clave para alcanzar el éxito personal. Está por encima de todo, incluso del talento y la inteligencia.