ALMACENAMIENTO ENERGÉTICO

¿Sabes para qué sirven las centrales hidroeléctricas de bombeo?

Su misión principal consiste en almacenar el agua en los momentos de menor demanda y aprovecharla para generar energía en las horas de mayor consumo. La mayor de toda Europa es La Muela II, puesta en marcha por Iberdrola, que también desarrolla en la actualidad el ambicioso proyecto del Támega en el norte de Portugal.

Vistas de la central hidroeléctrica de bombeo La Muela II.Vistas de la central hidroeléctrica de bombeo La Muela II.

La tecnología hidroeléctrica de bombeo es el sistema más eficiente de almacenamiento de energía a gran escala en la actualidad. Es más rentable y aporta estabilidad, seguridad y sostenibilidad al sistema eléctrico, al generar gran cantidad de energía con un tiempo de respuesta muy rápido y sin crear ningún tipo de emisión a la atmósfera.

TE EXPLICAMOS CÓMO FUNCIONAN

Fuente: Asociación Española de la Industria Eléctrica (UNESA).Información detallada más abajo.

 VER INFOGRAFÍA: central hidroeléctrica de bombeo [PDF]

Este tipo de centrales cuentan con dos embalses a distinta altura que permiten almacenar el agua en los momentos de menor demanda y aprovecharla para generar energía en las horas de mayor consumo para satisfacer toda la demanda.

En las horas 'valle', generalmente durante la noche en los días laborables y los fines de semana, se usa la energía sobrante -que además en esas horas tiene un coste más bajo en el mercado- para elevar el agua contenida en el embalse situado en el nivel más bajo (1) al depósito superior por medio de una bomba hidráulica que hace subir el agua a través de una tubería forzada (2) y de la galería de conducción. El embalse superior (3) actúa, así, como un depósito de almacenamiento.

Durante las horas 'pico', es decir, durante el día, la central de bombeo funciona como una planta hidroeléctrica convencional: el agua acumulada en el embalse superior cerrado por una presa (4) se envía por la galería de conducción (5) al embalse inferior. En este salto, el agua pasa por la tubería forzada, en la que adquiere energía cinética que se transforma en energía mecánica rotatoria en la turbina hidráulica (6). A su vez, esta se convierte ya en energía eléctrica de media tensión y alta intensidad en el generador (7). Para la regulación de las presiones del agua entre las conducciones anteriores se construye en ocasiones una chimenea de equilibrio (8).

El paso siguiente son los transformadores (9), que envían la electricidad producida en la central por las líneas de transporte de alta tensión hasta llegar a los hogares e industrias de la red eléctrica (10) que la consumen.

Por su parte, el agua, una vez generada la electricidad, cae por el canal de desagüe (11) hasta el embalse inferior, donde queda de nuevo almacenada.

Por todo ello, las centrales hidroeléctricas de bombeo son eficientes en el almacenamiento de energía, suponen una solución de larga duración, favorecen la integración de las energías renovables en el sistema y ofrecen una gran rentabilidad.

LA MUELA Y GOUVÂES, LOS GRANDES EJEMPLOS

La mayor hidroeléctrica de bombeo de Europa es La Muela II, en el embalse de Cortes de Pallàs, en la margen derecha del río Júcar. Su producción anual ronda los 800 gigavatios hora (GWh), suficiente para atender el consumo eléctrico de casi 200.000 hogares, duplicando así la generación del complejo Cortes-La Muela hasta los 1.625 GWh -la demanda anual de casi 400.000 familias-.

La central tiene cuatro grupos de turbinas reversibles dentro de una caverna que permiten aprovechar el desnivel de 500 metros existente entre el depósito artificial de La Muela y el embalse de Cortes de Pallás para producir energía eléctrica.

Otra de las grandes iniciativas de bombeo del grupo español es la central de Gouvães, una de las tres que formarán el complejo hidroeléctrico del Támega, en el norte de Portugal. Aún en construcción, incorporará cuatro turbinas de tecnología reversible, todas ellas de 220 megavatios (MW), por lo que alcanzará una potencia instalada de 880 MW. Esta central permitirá una producción estimada que rondará los 1.468 GWh y almacenará energía para dar suministro eléctrico al área metropolitana de Oporto, con cerca de tres millones de habitantes.

 Proyecto Támega