POLÍTICA GENERAL DE GOBIERNO CORPORATIVO

El compromiso con el buen gobierno y la transparencia: un elemento clave en la estrategia del Grupo

Política general de gobierno corporativo.

Política general de gobierno corporativo

17 de diciembre de 2019

El Consejo de Administración de IBERDROLA, S.A. ("Iberdrola" o la "Sociedad") tiene atribuida la competencia de diseñar, evaluar y revisar con carácter permanente el Sistema de gobierno corporativo y, específicamente, de aprobar las políticas corporativas.

Finalidad y principios generales

1. Finalidad

Esta Política general de gobierno corporativo (la "Política") recoge la estrategia y los compromisos en este ámbito, tanto de Iberdrola como de las sociedades integradas en el grupo cuya entidad dominante, en el sentido establecido por la ley, es la Sociedad (el "Grupo").

Iberdrola requiere y aspira a que sus accionistas y las restantes personas que sean titulares de derechos o intereses sobre acciones de la Sociedad y, en la medida en que les resulten de aplicación, las entidades intermediarias, gestoras o depositarias, respeten y cumplan, en sus relaciones con ella, lo establecido en esta Política.

2. Principios generales de la estrategia de gobierno corporativo

Todas las sociedades del Grupo comparten la concepción del gobierno corporativo como un elemento al servicio del interés social, que Iberdrola concibe como el interés común a todos los accionistas de una sociedad anónima independiente orientada a la creación de valor sostenible mediante el desarrollo de las actividades incluidas en su objeto social, tomando en consideración los demás grupos de interés relacionados con su actividad empresarial y su realidad institucional, de conformidad con el Propósito y Valores del grupo Iberdrola y el compromiso del Grupo con el dividendo social y, en particular, con la contribución a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aprobados por la Organización de las Naciones Unidas.

El Sistema de gobierno corporativo de Iberdrola parte de la aplicación de los más altos estándares éticos y del cumplimiento de las recomendaciones de buen gobierno de reconocimiento general en los mercados internacionales, adaptadas a las necesidades y la realidad empresarial del Grupo, lo cual cristaliza en un conjunto normativo sistemático integrado por los Estatutos Sociales, el Propósito y Valores del grupo Iberdrola y el Código ético, las políticas corporativas, las normas de gobierno de los órganos sociales y de otras funciones y comités internos, así como las de cumplimiento. Este conjunto de normas tiene por objeto implementar la estrategia de gobierno corporativo de Iberdrola y su Grupo en los siguientes ámbitos:

a) En relación con los accionistas de la Sociedad: Iberdrola considera un objetivo prioritario la efectiva involucración de los accionistas en su vida social, buscando de forma proactiva la interacción bidireccional con ellos para forjar el sentido de pertenencia, a través de un diálogo constructivo, permanente y eficaz que coadyuve al alineamiento de sus intereses y los de la Sociedad, de conformidad con lo dispuesto en la Política de involucración de los accionistas.

Además, el Sistema de gobierno corporativo contempla las medidas adecuadas para salvaguardar los intereses de los accionistas minoritarios de las sociedades del Grupo que no estén íntegramente participadas, en la medida en que pudieran no estar plenamente alineados con los de la Sociedad.

b) En relación con los grupos de interés: Iberdrola y las demás entidades pertenecientes al Grupo persiguen involucrar a todos los grupos de interés en su proyecto empresarial y, de este modo, tomar en consideración todos sus intereses legítimos y divulgar de forma eficaz la información acerca de las actividades y los negocios del Grupo. Esta involucración se efectúa con arreglo a los principios recogidos en la Política de relaciones con los Grupos de interés, norma basada en la comunicación bidireccional y en los principios de transparencia, de escucha activa y de igualdad de trato.

En particular, en lo que se refiere a las relaciones entre el Grupo y las Administraciones Tributarias, Iberdrola cuenta con una norma específica, la Política fiscal corporativa, que parte de la concepción de que los tributos que el Grupo satisface en los países y territorios en los que opera constituyen su principal aportación al sostenimiento de las cargas públicas y, por tanto, una de sus principales contribuciones a la sociedad.

c) En relación con la separación de funciones y la gestión descentralizada en el seno de la organización: Iberdrola mantiene la debida separación entre las funciones de gestión efectiva y las de supervisión, así como entre la función central de estrategia y las responsabilidades ejecutivas descentralizadas, con una estructura de Grupo inspirada en el principio de subsidiariedad y en el respeto de la autonomía societaria de las entidades que lo integran.

Iberdrola respeta escrupulosamente la separación jurídica y funcional de las sociedades reguladas y la autonomía que deben tener las demás sociedades del Grupo, especialmente las que cotizan, predisponiendo, a tal efecto, mecanismos y procedimientos específicos para prevenir, identificar y resolver las situaciones de conflicto de competencia y de interés, ya sea puntual o estructural y permanente.

d) En relación con el cumplimiento normativo y ético: el Grupo vela por el cumplimiento de la ley y de los compromisos éticos adquiridos en virtud de lo dispuesto en el Código ético.

Para ello, cuenta con un sistema de cumplimiento integrado por todas las normas, procedimientos formales y actuaciones materiales que tienen por objeto garantizar su actuación conforme a los principios éticos y la legalidad, así como prevenir conductas irregulares o contrarias a la ética, a la ley o al Sistema de gobierno corporativo que puedan ser llevadas a cabo por profesionales de la Sociedad en el seno del Grupo (el "Sistema de cumplimiento").

La responsabilidad de velar de forma proactiva por el funcionamiento eficaz del Sistema de cumplimiento de Iberdrola recae sobre la Unidad de Cumplimiento, un órgano colegiado de carácter interno y permanente, vinculado a la Comisión de Desarrollo Sostenible del Consejo de Administración. Para ello, cuenta con amplias competencias, autonomía presupuestaria e independencia de actuación.

La Unidad de Cumplimiento y las direcciones de cumplimiento de las demás sociedades del Grupo desarrollan sus funciones bajo los principios de cooperación y coordinación, respetando la autonomía societaria de todas las sociedades del Grupo.

e) En relación con el impulso de una cultura de gestión y promoción del talento: Iberdrola vela por la diversidad, la igualdad de oportunidades y la promoción de la excelencia a todos los niveles, incluidos los órganos de gobierno. En este sentido, el Consejo de Administración persigue el adecuado equilibrio en su composición, así como su renovación periódica y escalonada, y procura la diversidad de nacionalidades, de género y de experiencias profesionales en su composición, en la de sus comisiones y en la de los demás órganos de la Sociedad, como reflejo de la realidad social y cultural del Grupo.

En el ámbito retributivo, la Sociedad articula su Política de remuneraciones de los consejeros y su Política de remuneraciones de la alta dirección en principios que combinan la motivación, la fidelización y la valoración objetiva de la gestión y el desempeño, con la dedicación y el cumplimiento de los objetivos y resultados de la Sociedad y su Grupo, en el contexto de su actividad internacional.

f) En relación con la transparencia: el compromiso en materia de ética empresarial y desarrollo sostenible y, en particular, los principios de honestidad y transparencia empresarial como generadores de credibilidad y confianza mutua son los ejes que articulan las relaciones de Iberdrola con todos sus grupos de interés.

En este sentido, el Sistema de gobierno corporativo atribuye al Consejo de Administración la competencia de supervisar, al más alto nivel, la información suministrada a los accionistas, a los inversores institucionales y a los mercados en general, tutelando, protegiendo y facilitando el ejercicio de sus derechos e intereses en el marco de la defensa del interés social, velando por la veracidad, inmediatez, claridad, simetría y respeto del principio de igualdad de trato en la difusión de la información.

Además, el Grupo elabora y divulga información no financiera relevante y fiable sobre su desempeño y actividades. En particular, el estado de información no financiera, que formula el Consejo de Administración y aprueba la Junta General de Accionistas, persigue reflejar el desempeño de la Sociedad en los ámbitos social, medioambiental y de sostenibilidad, así como el dividendo social generado y compartido con los grupos de interés.

g) En relación con la innovación y la transformación digital: Iberdrola concibe la innovación como una variable de carácter estratégico que afecta a todos los negocios y actividades que desarrolla, incluyendo sus prácticas de gobierno corporativo. Por ello, impulsa la transformación digital de la Junta General de Accionistas y los demás canales de participación de los accionistas, promoviendo la participación a través de Internet y de dispositivos inteligentes.

En el ámbito del Consejo de Administración y sus comisiones, la Sociedad promueve el uso de las nuevas tecnologías y, en particular, de la página web del consejero, como herramienta fundamental para el ejercicio eficaz de sus funciones.

Compromisos en las relaciones con los accionistas de la Sociedad

3. Fomento de la transparencia en la relación con los accionistas

El Consejo de Administración reconoce, como objetivo estratégico, la atención permanente a la transparencia de la información y de las relaciones con sus accionistas y con los inversores institucionales, que se rigen por lo dispuesto en la ley y en el Sistema de gobierno corporativo y, en particular, por los principios establecidos en la Política de comunicación y contactos con accionistas, inversores institucionales y asesores de voto, así como en la Política de involucración de los accionistas.

Por su parte, los accionistas deben ejercer sus derechos frente a la Sociedad y a los demás accionistas y cumplir sus deberes con lealtad, buena fe y transparencia, en el marco del interés social, como interés prioritario frente al particular de cada accionista y de conformidad con la ley y con el Sistema de gobierno corporativo, en cuanto les resulta aplicable.

La Sociedad pretende y aspira a que los accionistas actúen con plena transparencia frente a la Sociedad y los restantes accionistas, informando a la Sociedad, sin perjuicio de los deberes legales de comunicación de participaciones significativas, sobre las condiciones asociadas a la adquisición y tenencia de derechos políticos y económicos de los que sean titulares, sobre la titularidad última y efectiva de las acciones de la Sociedad, de cualesquiera otros valores que den derecho a su adquisición o suscripción o de otros intereses sobre los anteriores, así como de los derechos de voto que puedan ejercer. Asimismo, en su caso, espera que informen acerca del título o condición en virtud del cual ostentan tales acciones, valores, derechos o intereses.

En concreto, todo accionista y todo titular de un interés sobre acciones de la Sociedad o de derechos de voto de esta, aunque no sea accionista, debe estar dispuesto, como manifestación de su compromiso con la transparencia y el interés social, a comunicar a la Sociedad y a facilitarle información puntual, completa y correcta sobre los aspectos que se detallan a continuación:

a) En caso de adquirir derechos de voto que representen un porcentaje igual o superior al uno por ciento del capital social o de los derechos de voto totales, si tiene también la plena titularidad de las correspondientes acciones o si ha asumido su riesgo y ventura, así como el tipo de instrumento utilizado para dicha adquisición.

b) En caso de suscribir cualquier contrato o adquirir cualquier tipo de instrumento financiero que otorgue el derecho a adquirir o transmitir acciones, intereses sobre acciones o derechos de voto o a ejercer o controlar el ejercicio de derechos de voto de la Sociedad que representen un porcentaje del capital social o de los derechos de voto igual o superior al uno por ciento, ya sea individualmente o en conjunto, los términos y condiciones de dichos contratos o instrumentos.

c) En caso de superar el umbral del diez por ciento y sucesivos múltiplos del cinco por ciento del capital social o de los derechos de voto de la Sociedad, si tiene un proyecto para adquirir el control de la Sociedad o si tiene intención de continuar adquiriendo acciones, intereses sobre acciones o derechos de voto y los plazos en los que se propone hacerlo. Asimismo, deberá estar dispuesto a proporcionar información sobre los fondos destinados a la adquisición de las acciones, intereses sobre acciones o derechos de voto, cargas o gravámenes constituidos sobre los anteriores y cualquier otra información adicional que pueda ser relevante para evaluar el carácter de la participación adquirida. Adicionalmente, deberá informar sobre cualquier intención de influir en la composición del Consejo de Administración, en su estrategia o en sus políticas financieras o de gestión. Finalmente, deberá informar sobre cualesquiera modificaciones sobrevenidas en relación con lo previamente comunicado.

d) En caso de que el titular formal de las acciones, de los intereses sobre acciones o de los derechos de voto ostente dicha condición en virtud de un título fiduciario o de otro título o condición asimilable, revelar a la Sociedad la identidad de los titulares últimos y efectivos de las acciones, intereses sobre acciones o derechos de voto.

Compromisos en materia de separación de funciones y contrapesos

4. El Consejo de Administración

El Consejo de Administración, órgano con los más amplios poderes y facultades para administrar a la Sociedad, centra su actividad en la aprobación de los objetivos estratégicos del Grupo, en la definición de su modelo organizativo y en la supervisión de su cumplimiento y desarrollo. En el ejercicio de sus funciones, persigue el interés social y actúa con unidad de propósito e independencia de criterio, dispensando el mismo trato a todos los accionistas que se encuentren en condiciones idénticas.

Está integrado por personas de reconocido prestigio y competencia profesional, que actúan con independencia de criterio en el desempeño de las funciones propias del cargo. En su composición, se propicia la diversidad de nacionalidades, de género y de experiencias profesionales, de tal forma que se enriquezca la toma de decisiones y se aporten puntos de vista plurales al debate de los asuntos de su competencia.

La estabilidad del Consejo de Administración es un objetivo prioritario. Por ello, la Sociedad ha adoptado una serie de medidas para promover que cada año la Junta General de Accionistas se pronuncie sobre el nombramiento o la reelección de, aproximadamente, una cuarta parte de los consejeros.

Además, la Sociedad cuenta con un plan de sucesión para los consejeros no ejecutivos, que procura que su renovación se produzca de forma escalonada y ordenada, anticipándose a las vacantes previstas —por cumplir la edad de setenta años, establecida con carácter indicativo para estos consejeros como aquella a partir de la cual el Consejo de Administración valorará su continuidad, o por sobrepasar los doce años en el desempeño continuado del cargo, que determina que no puedan ser calificados como independientes—.

Asimismo, el Consejo de Administración ha aprobado un plan de sucesión para el presidente del Consejo de Administración y consejero delegado, que será de aplicación cuando comunique anticipadamente su voluntad de cesar en el cargo o en caso de indisponibilidad no puntual e inesperada.

El contenido de ambos planes se recoge en el Anexo I a esta Política.

Por último, tanto el presidente del Consejo de Administración y consejero delegado como los miembros de la alta dirección y demás personas que desempeñan puestos clave cuentan con una persona que les puede sustituir en el ejercicio de sus funciones en caso de ausencia puntual. Cada uno de los sustitutos ha sido elegido atendiendo a sus competencias personales y profesionales.

5. Cargos dentro del Consejo de Administración

a) El presidente del Consejo de Administración y consejero delegado

El presidente del Consejo de Administración ejerce la alta dirección de la Sociedad y su representación, dirige los debates y vela por el adecuado funcionamiento del Consejo de Administración y de su Comisión Ejecutiva Delegada, que también preside.

En su condición de consejero delegado, presenta regularmente el informe de gestión a los órganos de administración y formula, en su caso, las propuestas de decisión respecto de las materias comprendidas en el ámbito de sus competencias.

b) El vicepresidente no ejecutivo del Consejo de Administración

De entre las funciones que el Reglamento del Consejo de Administración atribuye al vicepresidente no ejecutivo, cabe destacar la de sustituir transitoriamente al presidente del Consejo de Administración, con todas sus facultades y responsabilidades, en caso de vacante, ausencia, enfermedad o imposibilidad no puntual e inesperada, en la presidencia tanto de la Junta General de Accionistas como del Consejo de Administración y de la Comisión Ejecutiva Delegada, evitando cualquier posible riesgo de vacío de poder temporal.

c) El consejero-director general de Negocios del Grupo (Business CEO)

El Consejo de Administración cuenta con un consejero ejecutivo con el cargo de consejero-director general de Negocios, con responsabilidad global sobre todos los negocios del Grupo.

d) El consejero coordinador

El consejero coordinador, designado de entre los consejeros independientes, a propuesta de la Comisión de Nombramientos y con la abstención de los consejeros ejecutivos, cuenta con las competencias que le atribuyen los Estatutos Sociales y el Reglamento del Consejo de Administración, que van más allá de lo exigido por la ley.

e) El secretario del Consejo de Administración

Al secretario del Consejo de Administración le corresponde velar por la legalidad formal y material de las actuaciones del Consejo de Administración y su adecuación al Sistema de gobierno corporativo, así como la coordinación de los secretarios de las comisiones del Consejo de Administración.

6. Comisiones del Consejo de Administración

El Consejo de Administración cuenta con una Comisión Ejecutiva Delegada y con cuatro comisiones consultivas: la Comisión de Auditoría y Supervisión del Riesgo, la Comisión de Nombramientos, la Comisión de Retribuciones y la Comisión de Desarrollo Sostenible, cuya composición, competencias y funcionamiento se regulan en sus respectivos reglamentos, aprobados por el Consejo de Administración.

La Comisión Ejecutiva Delegada es un instrumento básico del gobierno corporativo de la Sociedad cuya función fundamental es la de apoyar al Consejo de Administración en la supervisión de la implementación de la estrategia definida por aquel, asegurándose de que se desarrolla de forma continuada durante todo el año. Por ello, la Comisión Ejecutiva Delegada se reúne con mayor frecuencia que el Consejo de Administración.

El presidente de la Comisión Ejecutiva Delegada informa al Consejo de Administración de los asuntos tratados y de los acuerdos adoptados en la primera reunión que este celebre posterior a las sesiones de la comisión.

7. Estructura societaria y de gobierno y Modelo de negocio del Grupo

La organización societaria del Grupo, que forma parte esencial del Sistema de gobierno corporativo, comprende:

a) la Sociedad, que se configura como una entidad holding cotizada cuya función principal es la de actuar como titular de las participaciones de las sociedades subholding;

b) las sociedades subholding, que agrupan, a su vez, las participaciones en las sociedades cabecera de los negocios del Grupo; y

c) las sociedades cabecera de los negocios.

Esta configuración societaria pretende favorecer un proceso ágil y rápido de toma de las decisiones de gestión ordinaria, que competen a las sociedades cabecera de los negocios, al tiempo que se garantiza una adecuada coordinación a nivel de Grupo, como consecuencia de las funciones de supervisión que ejercen las sociedades subholding y la Sociedad.

Sobre la base de esta estructura societaria, el gobierno del Grupo se rige por los principios que se indican a continuación, que diferencian debidamente, por una parte, las funciones de supervisión y control y, por otra, las de dirección ordinaria y gestión efectiva:

a) Atribución al Consejo de Administración de las competencias relativas a la aprobación de los objetivos estratégicos del Grupo, a la definición de su modelo organizativo, así como a la supervisión de su cumplimiento y desarrollo.

b) Asunción por el presidente del Consejo de Administración y consejero delegado, con el soporte técnico del Comité Operativo, por el consejero-director general de Negocios, con responsabilidad global sobre todos los negocios del Grupo, y por el resto del equipo directivo, de la función de organización y coordinación estratégica del Grupo.

c) La función de organización y coordinación estratégica se refuerza a través de las sociedades subholding en relación con los países y negocios que el Consejo de Administración decida.

d) Las sociedades cabeceras de los negocios del Grupo asumen las responsabilidades ejecutivas de forma descentralizada, disfrutan de la autonomía necesaria para llevar a cabo la dirección ordinaria y la gestión efectiva de cada uno de los negocios y tienen atribuida la responsabilidad de su control ordinario.

Dentro de la estructura societaria y de gobierno del Grupo, el Comité Operativo constituye un comité interno de la Sociedad, cuya función esencial es la de dar soporte técnico, de información y de gestión al presidente del Consejo de Administración y consejero delegado, con el objetivo de facilitar el desarrollo del Modelo de negocio del Grupo. Su composición y funciones se detallan en la Norma interna sobre composición y funciones del Comité Operativo.

8. Sistema de contrapesos

La estructura del Consejo de Administración, con una amplia mayoría de consejeros independientes, la configuración de sus cargos, la existencia de comisiones consultivas, la estructura societaria y de gobierno y el Modelo de negocio del Grupo descritos anteriormente articulan un sistema de contrapesos que asegura que ni el presidente del Consejo de Administración y consejero delegado ni la Comisión Ejecutiva Delegada tengan un poder de decisión no sometido a los controles y equilibrios adecuados, garantizando que ambos se hallan bajo la efectiva supervisión del Consejo de Administración.

En particular, las figuras del vicepresidente no ejecutivo y del consejero coordinador sirven de contrapeso a la del presidente cuando este tiene la condición de consejero ejecutivo, asegurando que su actuación está sometida a los controles adecuados.

En el mismo sentido, la propia estructura societaria y de gobierno del Grupo está diseñada de forma que el poder de gestión no se centralice en un único órgano de gobierno ni en una única persona, sino que este se encuentra descentralizado en los consejos de administración de las sociedades cabecera de los negocios, siendo la función principal de la Sociedad la supervisión, organización y coordinación estratégica del Grupo.

Esta Política fue aprobada inicialmente por el Consejo de Administración el 18 de diciembre de 2007 y modificada por última vez el 17 de diciembre de 2019.

ANEXO I. Reglas de autoorganización del Consejo de Administración

Plan de sucesión de los consejeros no ejecutivos

Cada uno de los consejeros no ejecutivos se compromete a poner su cargo a disposición del Consejo de Administración en la primera reunión que este celebre tras cumplir los setenta años de edad o los doce años como consejero de la Sociedad.

El cese en el cargo de consejero con ocasión de lo dispuesto en el párrafo anterior no generará el derecho a percibir ninguna indemnización por dicho concepto.

La Comisión de Nombramientos analizará periódicamente y, por lo menos, una vez al año, si durante el ejercicio siguiente cabe prever que, por cuestiones de edad o de antigüedad en el desempeño del cargo, o por cualquier otro motivo, alguno de los consejeros no ejecutivos vaya a dejar de desempeñar su cargo.

En ese caso la Comisión de Nombramientos impulsará la aplicación del proceso de selección establecido en la Política de diversidad en la composición del Consejo de Administración y de selección de sus miembros para identificar al candidato a sustituirle con tiempo suficiente para asegurar una sucesión ordenada.

Plan de sucesión del presidente del Consejo de Administración y consejero delegado

En caso de que el presidente del Consejo de Administración y consejero delegado comunique anticipadamente su voluntad de cesar en el cargo, su sucesión será planificada y coordinada por una comisión específica que será convocada y presidida por el consejero coordinador y estará integrada por este, por los presidentes de las comisiones consultivas del Consejo de Administración y por el propio presidente y consejero delegado.

La comisión podrá contratar el asesoramiento de un experto independiente con cargo a la Sociedad.

En un plazo no superior a los treinta días desde que el presidente del Consejo de Administración y consejero delegado haya comunicado su voluntad de cesar en el cargo, la comisión formulará al Consejo de Administración una propuesta concreta sobre su sustitución, que habrá de considerar las especiales competencias personales y profesionales del candidato y su capacidad para liderar el desarrollo y ejecución del plan estratégico en vigor. En particular, la comisión valorará favorablemente aquellos candidatos que sean consejeros o personal directivo de la Sociedad o de otras sociedades del Grupo y hayan estado vinculados a él, como consejeros o profesionales, durante al menos cinco años.

En caso de indisponibilidad no puntual e inesperada del presidente del Consejo de Administración y consejero delegado, el vicepresidente no ejecutivo o, en su defecto, el consejero de mayor antigüedad en el cargo y, en caso de igual antigüedad, el de más edad, asumirá transitoriamente la presidencia del Consejo de Administración, al que deberá convocar para que se reúna en un plazo no superior a las cuarenta y ocho horas desde que dicha indisponibilidad sea conocida. El orden del día de dicha reunión incluirá la identificación de la persona que asuma temporalmente las funciones de primer ejecutivo y encomendará la planificación de la sucesión definitiva a una comisión específica en los términos mencionados anteriormente.

Limitaciones relativas a los desplazamientos en un mismo medio de transporte por parte de los miembros del Consejo de Administración

No podrán desplazarse conjuntamente en el mismo medio de transporte:

a) La mitad o más de la mitad de los miembros del Consejo de Administración.

b) La mitad o más de la mitad de los miembros de la Comisión Ejecutiva Delegada.

c) El presidente y el vicepresidente del Consejo de Administración.

d) El secretario y el vicesecretario del Consejo de Administración.

Por "medio de transporte" se entenderá cualquier vehículo destinado al transporte de personas por tierra, mar o aire, incluyendo automóviles, autobuses, ferrocarriles, barcos y aviones (comerciales o privados).

Reglas de seguridad y privacidad informática

Se establecen las siguientes limitaciones, de obligado cumplimiento, en cuanto al uso por los consejeros de los sistemas, aplicaciones y elementos informáticos y telemáticos puestos a su disposición por la Sociedad:

a) Los consejeros deberán atenerse a las instrucciones de acceso, seguridad, funcionamiento y utilización de los elementos de hardware y de software, incluidos programas informáticos, acceso a páginas web, aplicaciones y dispositivos móviles de comunicación que establezca y les comunique la Sociedad.

b) Los consejeros deberán informar previamente a la Sociedad sobre el uso de dispositivos telemáticos privados con capacidad para acceder a los sistemas y aplicaciones de la Sociedad y someterse a las instrucciones de compatibilidad y reserva que sean establecidas al efecto por la Sociedad.

c) En las reuniones del Consejo de Administración y de sus comisiones, así como en cualquier otra reunión en la que participen los consejeros de la Sociedad en calidad de tales, los consejeros deberán ajustarse a los protocolos de seguridad y privacidad establecidos por la Sociedad, que podrán establecer el cierre y desconexión de teléfonos móviles y dispositivos telemáticos en general durante toda la duración de las reuniones así como la restricción de la recepción o realización de llamadas o de conexiones mientras tenga lugar su desarrollo.

La Sociedad respetará y protegerá la privacidad de las comunicaciones y datos de los consejeros en el uso de los sistemas, aplicaciones y elementos informáticos y telemáticos que ponga a su disposición.

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