World Energy Outlook de la AIE 2025
¿Qué es el informe World Energy Outlook?
Inversiones Descarbonización Cambio climático
El World Energy Outlook 2025
de la Agencia Internacional de la Energía
ofrece uno de los análisis más completos sobre cómo están evolucionando los sistemas energéticos globales en un momento de profunda transformación. Sus conclusiones son claras: la electrificación, apoyada en las energías renovables, en redes modernas y en tecnologías digitales, es ahora la vía más rentable y segura para alcanzar cero emisiones netas. El informe establece tres escenarios para comprender cómo distintas decisiones políticas y tecnológicas pueden influir en las próximas décadas. En todos ellos, la electricidad ocupa un papel central.
El auge de la inteligencia artificial y los centros de datos, la expansión de la movilidad eléctrica y el creciente uso de la climatización llevarán al mundo a una década en la que la demanda eléctrica aumentará a un ritmo sin precedentes. Al mismo tiempo, el World Energy Outlook (WEO) 2025 advierte de que este rápido cambio requiere de inversiones sólidas y con visión de futuro en redes, almacenamiento y cadenas de suministro de minerales críticos para garantizar una transición resiliente y segura.
El informe World Energy Outlook: una forma de entender cómo evolucionan los sistemas globales
El WEO de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) es el informe anual más reconocido y con mayor autoridad, que ofrece un análisis global de la energía. Como publicación emblemática de la Agencia Internacional de la Energía, el WEO 2025 evalúa las principales tendencias en la demanda, la oferta y el desarrollo tecnológico de la energía, analizando sus implicaciones en la seguridad energética, el crecimiento económico y la sostenibilidad. Utiliza datos detallados y escenarios para orientar a responsables políticos, empresas y la ciudadanía sobre los retos y oportunidades que marcarán el futuro energético mundial y explora las distintas trayectorias posibles. Al integrar políticas actuales, innovaciones tecnológicas y desarrollos de mercado, el WEO se convierte en un recurso imprescindible para entender cómo evolucionan los sistemas energéticos globales y qué caminos pueden conducir a un futuro más seguro, asequible y descarbonizado.
Tres escenarios que analizan el futuro de las energías renovables
El WEO 2025 no realiza predicciones, sino que plantea una serie de escenarios, basados en una evaluación de la situación actual y desarrollados a partir del posible avance de políticas públicas y mejoras tecnológicas. El informe abarca todo el sistema energético, empleando tres escenarios que muestran cómo podría verse afectado por un conjunto de variables en los próximos años.
Los tres escenarios considerados por el World Energy Outlook de la AIE son:
- Escenario de Emisiones Netas Cero (NZE). Describe una vía para reducir a cero las emisiones globales de CO₂ relacionadas con la energía en 2050 y limitar el calentamiento global a 1,5 ºC en 2100 tras un máximo de 1,65 ºC en 2050.
- Escenario de Políticas Declaradas (STEPS). Considera la aplicación de un amplio conjunto de políticas, incluidas algunas ya propuestas, pero aún no adoptadas, sin asumir que se cumplen los objetivos aspiracionales. Este escenario llevaría a un calentamiento global de 2,5 ºC en el mismo periodo.
- Escenario de Políticas Actuales (CPS). Ofrece una fotografía de las políticas y regulaciones ya vigentes y plantea una visión prudente sobre la rapidez con que las nuevas tecnologías energéticas se integrarán en el sistema, con un calentamiento global de 2,9 ºC en 2100.
La electrificación total: la ruta de menor coste y mayor rentabilidad
La principal conclusión del World Energy Outlook 2025 es que lograr las emisiones netas cero mediante la electrificación total es la estrategia más rentable para el sistema energético global.
El escenario NZE muestra que sustituir el uso de combustibles fósiles por electricidad —especialmente procedente de renovables— reduce de forma significativa los costes del sistema energético, debido al rápido abaratamiento de las tecnologías eólicas y solares y al hecho de que prácticamente no tienen costes de combustible. Además, la electrificación mejora la eficiencia energética en sectores como el transporte, la industria y los edificios.
El escenario de Emisiones Netas Cero exige mayores inversiones iniciales en tecnologías limpias, pero una vez instaladas se generan ahorros de billones de dólares en combustible, además de proteger a los consumidores frente a la volatilidad de precios. El informe explica que los hogares en economías avanzadas verían caer sus costes energéticos, mientras que en economías emergentes se mantendrían estables gracias a la eficiencia y la electrificación.
Este sistema no solo respalda los objetivos ambientales, sino que también representa una vía atractiva desde el punto de vista financiero para gobiernos, servicios públicos e inversores privados. El escenario demuestra que la electrificación no es únicamente una obligación ambiental, sino también una oportunidad económica que refuerza la seguridad energética en un futuro descarbonizado.
El escenario CPS, por su parte, es el más caro debido a los mayores costes operativos y la dependencia de los combustibles fósiles, exponiendo a las economías a crisis de precios y volatilidad.
El escenario de cero emisiones netas ofrece el coste total del sistema más bajo
El escenario NZE del WEO 2025 muestra que, aunque se necesite un mayor nivel inicial de inversión en tecnologías limpias, como renovables y almacenamiento, estas se compensan ampliamente con enormes ahorros a largo plazo. El escenario prevé que se evitarán billones de dólares en coste de combustibles gracias a la menor dependencia de los fósiles. Estos ahorros reducen los costes operativos a lo largo de toda la cadena energética.
Este equilibrio entre inversión inicial y ahorros futuros crea un camino hacia una mayor rentabilidad para gobiernos, utilities e inversores. Al priorizar las inversiones en energía renovable, los actores se sitúan en una posición ventajosa para beneficiarse de un sistema más eficiente y sostenible. El escenario NZE no solo impulsa los objetivos ambientales, sino que también refuerza la resiliencia económica y los retornos financieros en las próximas décadas. La electrificación y el despliegue renovable se consolidan, así como estrategias de ahorro y generación de ingresos en la transición energética mundial.
La explosión de la demanda eléctrica en la nueva década
El WEO 2025 anticipa un crecimiento explosivo de la demanda de electricidad en la próxima década, impulsado por la electrificación de los sectores clave. El informe de 2024 anunciaba la llegada de la “Era de la Electricidad”; el de 2025 confirma que esta nueva era ya está firmemente establecida. En los escenarios CPS y STEPS, la demanda eléctrica aumenta alrededor de un 40 % para 2035, y más de un 50 % en el escenario NZE.
Este aumento está impulsado por factores como el aire acondicionado, la fabricación avanzada, los vehículos eléctricos, los centros de datos y la electrificación de la calefacción. El informe subraya que este crecimiento exige un suministro eléctrico seguro y asequible, con elevados impactos económicos y sociales si se producen apagones, como los ocurridos en 2025 en Chile y la Península Ibérica.
Centros de datos e inteligencia artificial: un nuevo gigante de la demanda
Los centros de datos y la inteligencia artificial (IA) emergen como nuevos motores del consumo eléctrico, tal como destaca el WEO 2025. Un dato clave del informe revela que la inversión en centros de datos superará en 2025 la inversión mundial en el suministro de petróleo, marcando un cambio sin precedentes en las prioridades de infraestructura energética.
En 2025, la inversión en centros de datos alcanzará los 580.000 millones de dólares, superando los 540.000 millones destinados al suministro mundial de petróleo. Este crecimiento refleja la dependencia creciente de tecnologías digitales y aplicaciones de IA que requieren de enorme capacidad de cálculo. Además, más del 85 % de las nuevas instalaciones en la próxima década se concentrarán en Estados Unidos, China y la Unión Europea, muchas de ellas cerca de clústeres ya existentes, lo que añade presión a redes congestionadas.
El informe advierte de que este rápido despliegue también conlleva riesgos significativos y una potencial pérdida de oportunidad. La congestión de las redes y el aumento de las colas de conexión, junto con la presión sobre las cadenas de suministro de componentes clave como transformadores, cables o materiales críticos, podrían provocar retrasos relevantes. De hecho, el análisis de la AIE estima que alrededor del 20 % de los nuevos centros de datos previstos para 2030 podrían sufrir demoras. En algunos mercados, como Dublín —uno de los principales hubs europeos de centros de datos—, las nuevas solicitudes de conexión han sido suspendidas hasta 2028.
La operación continua de los centros de datos exige electricidad constante y fiable, con una creciente necesidad de energía limpia para minimizar su impacto ambiental. Garantizar que el crecimiento de la IA y los centros de datos sea compatible con la sostenibilidad y no se vea frenado por cuellos de botella en las infraestructuras requiere acelerar la expansión de la generación renovable, reforzar y digitalizar las redes, y aumentar su flexibilidad. Este reto se perfila como un factor crítico en la evolución del sistema energético y subraya la importancia de integrar tecnologías avanzadas de forma responsable en la transición hacia las emisiones netas cero.
Además de la expansión de las energías renovables, el WEO 2025 señala también el papel creciente de la generación nuclear para atender la demanda eléctrica de los centros de datos. El sector tecnológico muestra un interés cada vez mayor por esta tecnología como fuente de suministro estable y libre de emisiones, con acuerdos firmados y manifestaciones de interés que alcanzan hasta 30 GW de pequeños reactores modulares (SMR) destinados, sobre todo, a alimentar infraestructuras digitales. De acuerdo con el escenario STEPS de la AIE, la energía nuclear podría aportar 190 TWh adicionales en 2035 para cubrir la demanda de los centros de datos, reforzando así su papel como complemento a las renovables en un sistema eléctrico cada vez más exigido por el crecimiento de la IA y la digitalización.
Climatización y movilidad: la electrificación de los sectores finales
La electrificación de sectores de uso final como el aire acondicionado y la movilidad es un importante motor del incremento de la demanda eléctrica. El WEO 2025 destaca que el uso creciente del aire acondicionado —impulsado por fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes e intensos y por el aumento de los ingresos— está elevando rápidamente el consumo eléctrico en todo el mundo.
En el escenario STEPS, para 2035 la expansión del uso de aire acondicionado asociada al aumento de ingresos elevará la demanda punta en más de 330 GW, a los que se sumarían otros 170 GW por el aumento de las temperaturas. En años especialmente calurosos, los picos extremos podrían añadir 260 GW adicionales. En conjunto, esto aumentaría la demanda punta en más del 15 % respecto a la actual. Más del 50 % de este crecimiento está directamente asociado a episodios de calor extremo.
El impacto es particularmente fuerte en los mercados emergentes, donde la propiedad de aparatos de aire acondicionado crecerá un 70 % para 2035, representando el 90 % de la expansión global. Las temperaturas extremas también afectan a la fiabilidad de la generación, especialmente en centrales térmicas, al aumentar la probabilidad y duración de fallos y reducir la capacidad de generación. Para cubrir estos riesgos, se necesitarían entre 115 GW (STEPS) y 120 GW (CPS) adicionales de capacidad instalada para 2035.
Simultáneamente, el auge de los vehículos eléctricos está transformando el consumo energético del transporte. Su rápida adopción responde al apoyo normativo, la caída del precio de las baterías y el cambio de preferencias de los consumidores. Los vehículos eléctricos representarán más del 25 % de las ventas globales de coches nuevos, señala el informe.
En conjunto, la creciente demanda del aire acondicionado y la movilidad eléctrica muestra cómo la electrificación está reconfigurandolos patrones de consumo energético y aumentando la necesidad de un suministro limpio y fiable en los próximos años.
¿Qué es la movilidad eléctrica?
Descubre qué es la movilidad eléctrica, su historia y su contribución a la transición energética
Descarbonización
Hacia un modelo económico bajo en emisiones de carbono
Autosuficiencia energética
Los grandes retos de la autosuficiencia y la seguridad energética
El papel crítico de las redes y el almacenamiento para la seguridad energética
El WEO 2025 advierte de que la inversión en redes eléctricas y almacenamiento no sigue el ritmo del rápido crecimiento de la capacidad renovable. A pesar del papel esencial de las redes inteligentes para integrar la energía eólica y solar, la inversión en infraestructura de red sigue rezagada respecto a las necesidades de un mundo cada vez más electrificado.
El despliegue de generación renovable volvió a batir récords en 2024, cubriendo más del 70 % del aumento de la demanda eléctrica. En el escenario NZE, la capacidad renovable instalada se triplicaría para 2030 desde el nivel de 2022. Bajo este escenario, la inversión en infraestructura de red tendría que aumentar de forma drástica: serían necesarios 30 millones de kilómetrosde nuevas líneas de transporte y distribución para 2035, junto a un incremento masivo de la capacidad de baterías.
No obstante, el informe subraya que la necesidad de reforzar las redes no se limita a los escenarios más ambiciosos. Incluso en un escenario de políticas actuales como el STEPS, la AIE estima que en Europa la inversión en redes eléctricas casi se duplicará de aquí a 2035 respecto a los niveles actuales. Esta inversión no se destinaría únicamente a nuevas líneas, sino también al reacondicionamiento, digitalización y modernización de infraestructuras existentes, un aspecto clave para mejorar la eficiencia y la resiliencia del sistema.
La falta de inversión suficiente en redes y almacenamiento supone un riesgo directo para la seguridad energética, ya que una infraestructura obsoleta o insuficiente puede provocar cortes de suministro y limitar la capacidad de equilibrar oferta y demanda.
También se requiere mayor resiliencia frente a riesgos meteorológicos, ciberataques y otros incidentes que pueden afectar infraestructuras críticas. Sequías, tormentas, inundaciones o incendios ya causan impactos en centrales hidroeléctricas, plantas solares y otras instalaciones. Las líneas eléctricas son especialmente vulnerables. Los riesgos climáticos aumentarán en todos los escenarios, debido al calentamiento de 1,5 ºC previsto para 2030.
El informe también subraya que la seguridad energética va más allá de los combustibles. Minerales críticos como litio, cobalto y níquel, vitales para baterías y vehículos eléctricos, presentan vulnerabilidades por la elevada concentración geográfica. Un solo país domina el refinado de 19 de los 20 minerales estratégicos para la energía, muchos de los cuales son esenciales también para redes, IA, defensa y otros sectores. Más de la mitad están sujetos a controles de exportación a noviembre de 2025.
Garantizar cadenas de suministro diversificadas y resilientes es fundamental para asegurar la electrificación. Los picos de precios afectarían tanto a la fabricación como a los consumidores. El informe reclama acciones inmediatas para mejorar la preparación ante interrupciones y esfuerzos a medio plazo para diversificar el suministro y mitigar riesgos estructurales.
Ampliar el concepto de seguridad energética para incluir tanto infraestructura eléctrica como materiales críticos es esencial para construir un futuro energético fiable y sostenible.
La transición energética: riesgos geopolíticos y el pico de demanda de combustibles fósiles
El WEO 2025 confirma que, en el escenario STEPS, la demanda global de combustibles fósiles —incluidos petróleo y carbón— alcanzará su máximo antes de 2030, mientras que la demanda de gas lo hará hacia 2035. Esta proyección refleja el impulso hacia energías más limpias, impulsado por la electrificación y las políticas climáticas.
El informe también destaca que las tensiones geopolíticas siguen siendo un factor clave que condiciona la seguridad energética, tal como se ha visto en los últimos años. Reducir la dependencia del petróleo, carbón y gas mediante la expansión de renovables y electrificación disminuye la exposición a inestabilidades geopolíticas y a la volatilidad de los precios fósiles. La transición energética es, por tanto, una estrategia eficaz para mitigar riesgos geopolíticos y avanzar hacia las metas de emisiones netas cero y los objetivos de desarrollo sostenible.
El informe también advierte de una pérdida de impulso en los compromisos climáticos nacionales e internacionales, justamente cuando los riesgos climáticos aumentan. El año 2024 fue el más cálido registrado y el primero en superar los 1,5 ºC respecto a niveles preindustriales. Las emisiones energéticas siguen creciendo debido al consumo récord de petróleo, gas y carbón.
Pero las renovables también siguen creciendo, y más rápido que cualquier otra fuente en todos los escenarios. Un auge de la solar viene acompañado de un crecimiento robusto en eólica, hidroelectricidad, bioenergía, geotermia y otras tecnologías, junto con avances en eficiencia energética. China sigue siendo el mayor mercado mundial de renovables, representando entre el 45 % y el 60 % del despliegue global en los próximos diez años y liderando la fabricación de la mayoría de las tecnologías verdes.
El informe también señala cómo se han debilitado los compromisos climáticos de países como Estados Unidos, diez años después del Acuerdo de París. Aunque se anunciará una nueva ronda de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) –los compromisos climáticos que cada país presenta en el marco del Acuerdo de París– en 2025, estas apenas modificarán los resultados proyectados en el escenario STEPS.
La AIE concluye que los desafíos de seguridad energética requieren políticas decididas y respuestas que integren asequibilidad, competitividad, acceso y cambio climático. El objetivo último es mejorar la vida de la ciudadanía.
Iberdrola, un modelo de negocio con visión y liderazgo en electrificación
El modelo de negocio del Grupo Iberdrola ejemplifica la visión y el liderazgo en electrificación, en perfecta sintonía con las conclusiones del WEO 2025. El informe destaca que la electrificación total, basada en sistemas limpios, fiables e inteligentes, es la vía más rentable y segura para lograr las emisiones netas cero. El compromiso histórico de Iberdrola con las energías renovables, la modernización de las redes y la innovación digital anticipa estas tendencias y sitúa el Grupo a la vanguardia.
En septiembre de 2025, el Grupo Iberdrola presentó su Plan Estratégico 2025-2028, cuyo eje central es la electrificación de la economía. Este plan contempla inversiones de 58 mil millones de euros hasta 2028 para el desarrollo de redes, especialmente en Reino Unido y Estados Unidos. Esta estrategia permite al Grupo continuar su trayectoria de décadas impulsando las energías renovables y las smart grids, demostrando una visión sostenible y rentable a largo plazo. Esta aproximación refleja el escenario más favorable del WEO 2025, el NZE, que es a la vez el más rentable.
Iberdrola está comprometida con llevar electricidad a más personas mejorando y ampliando la infraestructura que permite transferir su capacidad de generación a un mayor número de consumidores.
Al liderar la electrificación de la economía —el gran desafío del siglo XXI—, Iberdrola no solo contribuye a los objetivos de descarbonización, sino que también genera valor para accionistas, clientes y comunidades, demostrando cómo el liderazgo empresarial puede impulsar simultáneamente el éxito ambiental y económico.