Pasar al contenido principal

Innovación en las redes

Redes inteligentes para un sistema eléctrico más seguro, flexible y resiliente

I+D+i Redes eléctricas IA

La transición hacia un sistema eléctrico más flexible, multidireccional, digital y resiliente requiere una integración eficiente de todos los recursos energéticos. En este contexto, la red eléctrica se consolida como la columna vertebral de la electrificación, desempeñando un papel esencial como nexo entre la generación y la demanda, electrificando sectores como el transporte y la industria, e incorporando nuevos actores como hogares, comunidades energéticas y recursos distribuidos.

Enfoque_Desarrollo_Redes_Inteligentes
Enfocados en el desarrollo de redes inteligentes.

Iberdrola lidera esta transformación mediante el desarrollo de redes inteligentes, multidireccionales y altamente digitalizadas, capaces de automatizar procesos y alcanzar niveles de operatividad sin precedentes. Estas redes permiten observar en tiempo real el estado del sistema, anticipar incidencias y recuperar el servicio en tiempos récord gracias a avanzados sistemas de control y telecomunicaciones.

La digitalización de las redes abre la puerta a nuevos productos y servicios, mejora la calidad del suministro y facilita la integración de energías renovables y recursos distribuidos como el almacenamiento, el vehículo eléctrico o las bombas de calor. Tecnologías como el Big Data, la inteligencia artificial (IA), el machine learning, la computación en la nube (cloud computing) y el Internet de las cosas (IoT) serán clave para aumentar la flexibilidad y resiliencia del sistema eléctrico.

A través de la I+D+i en el área de Redes, Iberdrola impulsa la evolución del modelo de red inteligente, con el objetivo de mejorar el servicio al cliente y avanzar hacia un sistema eléctrico más eficiente, seguro y sostenible.

Redes inteligentes

En España, seguimos avanzando hacia el rol de operador del sistema de distribución (DSO), habilitándonos técnica y regulatoriamente para gestionar de forma más dinámica los recursos conectados a la red. Esta transformación se apoya en tecnologías distribuidas que permiten un uso más eficiente de las infraestructuras y fomentan la participación del cliente. Destaca el proyecto BeFlexible, liderado por i-DE junto al área de Gestión de la Energía, que busca aumentar la provisión de servicios de flexibilidad mediante una coordinación eficaz entre actores.

En redes inteligentes, hemos profundizado en la digitalización de la distribución eléctrica, integrando capacidades tecnológicas y de datos para ofrecer servicios de mayor valor, mejorar la respuesta ante demandas del sistema y reforzar la calidad del servicio. La digitalización de la baja tensión ha sido clave para mejorar eficiencia, fiabilidad y seguridad. Hemos trabajado en tres áreas: supervisión avanzada con equipos digitales, el sistema de control e-LVIS para baja tensión, y la mejora de la gestión operativa mediante integración de nuevos datos. También hemos desarrollado tecnologías como sensórica avanzada, algoritmos expertos y sistemas automáticos que optimizan la operación, mejoran la localización de incidencias y refuerzan la resiliencia del sistema, posicionándonos como referentes en digitalización de redes.

En Brasil, hemos desarrollado la familia de soluciones GODEL para impulsar redes inteligentes, mejorar la calidad del suministro y reducir pérdidas. Estas tecnologías permiten una gestión avanzada de la red, interoperabilidad entre equipos, transferencia segura de datos, detección de interrupciones, monitorización de pérdidas y análisis detallados para identificar áreas de mejora. También permiten calcular pérdidas técnicas y no técnicas y elaborar balances energéticos completos, reforzando nuestro papel en la transformación digital del sistema eléctrico brasileño.

Desde Catar, desarrollamos soluciones avanzadas para mejorar la planificación, estabilidad y operación de redes eléctricas. Destacan herramientas como Connection Assessment Tool, Converters Control Interactions y Network Planning Tool, que aplican inteligencia artificial para prever demanda y prevenir inestabilidades. Otras iniciativas incluyen simulación de escenarios con renovables, clasificación automática de eventos anómalos y controles avanzados para convertidores en parques eólicos marinos, reforzando la resiliencia y eficiencia de las redes del futuro.

En el Reino Unido, lideramos dos proyectos clave: BLADE, que explora cómo los parques eólicos marinos pueden contribuir a la restauración del suministro tras apagones, y Predict4Resilience, que aplica inteligencia artificial para predecir fallos en la red con hasta siete días de antelación, mejorando la preparación ante tormentas. Ambos proyectos se desarrollan en colaboración con universidades, operadores de red y socios tecnológicos.

En Estados Unidos, estamos desplegando tecnologías innovadoras para modernizar la red eléctrica en el estado de Maine, facilitando la integración de energías renovables y reforzando la resiliencia del sistema. A través del proyecto FIRM (Flexible Interconnections and Resilience for Maine), implementamos soluciones como la gestión activa de la red y la monitorización dinámica de líneas, que permiten conectar más generación renovable sin comprometer la estabilidad del sistema.

Además de estos avances, seguimos innovando en tecnologías emergentes a través de proyectos y pruebas de concepto. Hemos desarrollado con IA generativa un copiloto inteligente que asiste a técnicos de campo, entrenado con documentación técnica y optimizado con computación cuántica. En materia de robótica, empleamos sistemas autónomos de inspección para mejorar la eficiencia y seguridad en el mantenimiento. Algunos ejemplos son el proyecto AZTERTUZ, en el que se han desarrollado tecnologías de inspección con deep learning, y Sparky, un robot cuadrúpedo que identifica defectos en inspecciones gracias a IA y puede desplazarse por terrenos complejos. Además, en Estados Unidos hemos inspeccionado más de 38.000 km de líneas eléctricas con IA, drones y vehículos especializados.

Hemos explorado también la computación cuántica, modelando redes de baja y media tensión para maximizar disponibilidad y resiliencia, identificando nodos óptimos para almacenamiento energético y también para planificar rutas de inspección, logrando reducciones significativas en los tiempos de cálculo frente a métodos tradicionales. La realidad virtual se presenta como una oportunidad en el ámbito de la formación, permitiendo ver instalaciones complejas como subestaciones. A través de simulaciones inmersivas en entornos de realidad virtual, los empleados pueden practicar procedimientos críticos sin riesgos reales y evitando desplazamientos. Por último, hemos adoptado la metodología BIM (Building Information Modeling) basada en modelos digitales tridimensionales para el desarrollo de nuevas redes eléctricas, mejorando la planificación, coordinación y trazabilidad de sus proyectos.