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10/12/2020

Entramos en la época clave para combatir el cambio climático

Ignacio Galán

Presidente del grupo Iberdrola

No podemos mirar únicamente a 2050 ni esperar a 2030. Tenemos que actuar desde hoy mismo, con acciones reales y medibles por parte de todos

El presidente del grupo Iberdrola, Ignacio Galán, en un artículo de opinión publicado en El País, ha llamado la atención sobre la necesidad de que los gobiernos aumenten ya su ambición a 2030 para lograr limitar el incremento de la temperatura del planeta a 1,5 ºC: “No podemos mirar únicamente a 2050 ni esperar a 2030. Tenemos que actuar desde hoy mismo, con acciones reales y medibles por parte de todos”.

Con motivo del quinto aniversario del Acuerdo de París, aprobado el 12 de diciembre de 2015, el directivo ha señalado la importancia de este “hito histórico”, que supuso el “reconocimiento unánime del calentamiento global” como “una de las mayores amenazas para la humanidad”, pero que, sobre todo, fue el escenario de “un compromiso sin precedentes”. Un total de 195 países acordaron limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 ºC y alcanzar lo antes posible el pico de emisiones. Y, para ello, se pactó destinar los recursos financieros necesarios y promover la innovación y la transferencia tecnológica para brindar una respuesta eficaz a este reto.

Este planteamiento exigía, en palabras de Galán, “generar un auténtico cambio en el paradigma energético hacia un modelo sostenible, en el que la producción con fuentes contaminantes fuera sustituida por energías limpias y se intensificara la electrificación de la economía como la vía más rápida y eficiente hacia la descarbonización”.

En los últimos cinco años se han producido importantes avances en este sentido. Cada vez más, las instituciones de inversión y los mercados están situando la sostenibilidad y la acción climática como factor esencial en su toma de decisiones. Asimismo, las compañías apuestan de manera creciente por la inversión en soluciones limpias, evalúan los riesgos climáticos en sus estrategias de decisión y demuestran con hechos medibles su compromiso social y medioambiental. Una tendencia que ha venido acompañada por la revolución tecnológica experimentada por las energías limpias, que han mejorado su eficiencia y reducido sus costes.

A pesar de que la COVID-19 ha condicionado abruptamente las negociaciones sobre cambio climático, el presidente de Iberdrola considera que la situación generada puede permitir “acelerar la descarbonización de la economía mundial”. Gobiernos de todas las geografías están situando la inversión verde como eje fundamental en sus paquetes de estímulo para impulsar la recuperación, “conscientes de que contribuirá a construir economías más competitivas, resilientes y saludables”, explica Galán.

“Todos estos avances nos permiten afrontar con optimismo una década clave, pero no nos podemos detener, pues el progreso en estos últimos cinco años sigue siendo insuficiente para lograr los objetivos”, asegura.

El presidente del grupo destaca que en Iberdrola se anticipó un modelo alineado con los postulados del Acuerdo de París hace más de 20 años: “Y seguimos acelerando”. Recientemente, la compañía ha presentado un plan estratégico a 2025 que contempla inversiones en energías limpias, redes y almacenamiento por valor de 75.000 millones de euros. “Un plan que nos permitirá aumentar el número de empleos que sostenemos en todo el mundo y que nos sitúa en la senda de ser neutros en carbono en Europa ya en 2030, anticipándonos dos décadas al objetivo de la Unión Europea”, según afirma Galán.