#naturaleza
El respeto por el medio ambiente, la fauna y la flora o la naturaleza son esenciales en la lucha contra el cambio climático. El grupo Iberdrola fomenta la biodiversidad de los ecosistemas promoviendo el desarrollo del patrimonio natural. Además, impulsa una cultura de sensibilización social sobre las acciones que contribuyen a su conservación.
-
El cambio climático amenaza el futuro de nuestro planeta, pero aún estamos a tiempo de adaptarnos a él y mitigar sus efectos. A continuación, repasaremos las medidas que se están planteando y viajaremos en el tiempo para contar cómo será el mundo que frenará el calentamiento global.
Inauguramos la central hidroeléctrica de Baixo Iguaçu —Paraná, Brasil—, que suministra energía renovable a un millón de personas gracias a una capacidad total instalada de 350 MW. Esta instalación colabora activamente en el mantenimiento del equilibrio de las aguas y garantiza la fuerza de las famosas cataratas del Iguaçu.
-
Doce años después de publicar su famoso libro —Inteligencias múltiples (1983)—, en el que definía siete tipos de inteligencia y que le valió el premio Príncipe de Asturias, Howard Gardner añadió a su modelo una octava rama: la inteligencia naturalista. Este tipo de inteligencia es la que nos permite relacionarnos con el medio ambiente y las demás especies.
Cuando hablamos de contaminación, solemos dirigir la mirada hacia el cielo. Sin embargo, este desafío ambiental va mucho más allá de la atmósfera. Los suelos, que son la base esencial para el cultivo de frutas, verduras y hortalizas, también se ven gravemente afectados, comprometiendo no solo los ecosistemas, sino también la calidad y seguridad de los alimentos que consumimos.
-
Facebook La contaminación del suelo, sus efectos sobre nuestro futuro y qué podemos hacer para reducirla
-
Twitter La contaminación del suelo, sus efectos sobre nuestro futuro y qué podemos hacer para reducirla
-
Linkedin La contaminación del suelo, sus efectos sobre nuestro futuro y qué podemos hacer para reducirla
-
Whatsapp
-
-
Las grandes ciudades de China, EE. UU. y la UE exhalan a la atmósfera el 54% de las emisiones de CO2 del mundo, según la Environmental Protection Agency (EPA).
La desertificación, o pérdida de suelo fértil y productivo, es uno de los problemas que ahondan —al reducirse el número de árboles incrementa el efecto invernadero— en el cambio climático que vive el planeta. Una de las soluciones es la reforestación. Pese a sus inconvenientes, se ha convertido en una alternativa para volver a colorear de verde miles de hectáreas.