'Mindfulness' en el trabajo

'Mindfulness': una técnica que hará tu trabajo más eficiente

Empleo

El mindfulness es la meditación del siglo XXI. Una técnica de relajación idónea para incrementar el bienestar laboral. Reduce el estrés y la ansiedad, aumenta la concentración y genera efectos que repercuten positivamente en las organizaciones y la productividad. Te la presentamos...

 
'Mindfulness', la meditación del siglo XXI.
'Mindfulness', la meditación del siglo XXI.

¿Qué es el 'mindfulness'?

El mindfulness tiene sus raíces en el budismo y sobre todo en el vipassana, una forma de meditación originaria de la India. Es una técnica de relajación aconfesional, estandarizada y debería practicarse 30 minutos diarios, sentados, en silencio y a entre 18-25 ºC, ya que aumenta la empatía y la confianza entre otros beneficios.

El término mindfulness significa "consciencia, atención y recuerdo". Nos conecta al presente continuo, al aquí y al ahora. Nos hace conscientes de cada segundo que pasa a través de la atención y la conciencia plena.

Con el mindfulness nos convertimos en observadores del momento. Lo presenciamos sin ponerle adjetivos, aceptando sin más aquello que experimentamos en cada instante: pensamientos, emociones, sensaciones, estímulos externos, etc. No los juzgamos, tan solo les prestamos atención y al hacerlo adquirimos consciencia del presente.

Beneficios del ‘mindfulness’ en el trabajo

Las principales ventajas del mindfulness en el trabajo son:

  • Bienestar laboral

    Aumenta el bienestar de los empleados, fomentando además comportamientos más éticos y responsables. 

  • Fortaleza mental

    Eleva el autocontrol y la capacidad de superar obstáculos.

  • Flexibilidad cognitiva

    Incrementa la función y la flexibilidad cognitivas.

  • Liderazgo y gestión

    Mejora el liderazgo, la productividad y la gestión del estrés. 

  • Trabajo bajo presión

    Mejora el desempeño bajo presión y en situaciones complejas de ambigüedad o incertidumbre. 

  • Toma de decisiones

    Favorece la claridad mental y la toma rápida de decisiones.

  • Relaciones laborales

    Fortalece la conexión de cada persona con sus valores.

  • Minimización de conflictos

    Reduce el absentismo y la conflictividad laboral.

Técnicas más frecuentes

La Universidad de Massachusetts, pionera en esta técnica, desarrolló en los años 70 un programa llamado Mindfulness-Based Stress Reduction, que combinaba dos tipos de entrenamiento:

  • La práctica formal: sucede cuando nos detenemos a meditar. Controlamos la respiración, nos relajamos y miramos hacia dentro. Reconocemos nuestras emociones y pensamientos, y los dejamos marchar sin juzgarlos ni apartarlos. Es un método complejo, dominarlo requiere de tiempo y conocimiento teórico del mindfulness.
  • La práctica informal: concentra la atención en las acciones cotidianas. No hay que pararse a meditar. Basta con poner los 5 sentidos en todo lo que hacemos: ducharnos, desayunar, caminar... Vivir el presente en cada acto que realizamos durante el día.

Estos tipos de entrenamiento que siguen practicándose en la actualidad producen efectos tan positivos como:

  • Reducción del estrés, ansiedad e insomnio.
  • Incremento de la perspectiva y la comprensión de los demás.
  • Aumento de la concentración y la memoria.
  • Desarrollo de la inteligencia emocional.
  • Mejoría en las relaciones interpersonales.
  • Aumento de la creatividad.

Cómo practicar 'mindfulness' en el trabajo 

Un poco de mindfulness en el trabajo bastará para mejorar tu bienestar laboral. Aprovecha un descanso, el desayuno o la hora de comer y...

  • Siéntate cómodamente en tu silla. Relaja los hombros, apoya los pies en el suelo y descansa las manos sobre los muslos.
  • Cierra los ojos o fija la mirada en el suelo. Cuenta tres minutos y pon el cronómetro en marcha justo antes de empezar.
  • Concéntrate en la sensación corporal. Siente tus puntos de contacto con la silla y el suelo.
  • Enfócate en la respiración. Respira con naturalidad, sin pensar en ello. Solo céntrate en cómo te sientes al inhalar y exhalar.
  • Deja que tus pensamientos fluyan libremente. Acéptalos sin más.
  • Vuelve con suavidad a la respiración.
  • Pasados los tres minutos regresa a la sensación de tu cuerpo en contacto con la silla y el suelo. Amplía tu atención poco a poco al resto de la sala.
  • Recupera la consciencia poco a poco y abre los ojos.