ENTREVISTA A MIREIA MASSAGUÉ

"Solo Tàpies podía ser el primer artista en dialogar con la obra de Chillida en el caserío Zabalaga"

#arte #sociedad #ocio

Chillida Leku acoge hasta el 10 de enero la exposición Tàpies en Zabalaga, patrocinada por Fundación Iberdrola. Una muestra en la que la obra del artista catalán entabla una conversación con la de Chillida, al que, además de una buena amistad, le unía la voluntad de trascender la materia como un camino hacia la espiritualidad y un enfoque humanista con el que subrayaban la capacidad transformadora del arte. Mireia Massagué, directora de Chillida Leku, nos invita a disfrutar en el caserío Zabalaga del vínculo entre dos artistas únicos e irrepetibles.

Chillida Leku arranca una nueva línea expositiva centrada en artistas invitados cuyas obras dialogan con las de Eduardo Chillida, ¿cómo surgió la idea y por qué?

Desde que reabrimos el museo en abril de 2019 teníamos como objetivo dar cabida a otros artistas. Llevar esto a cabo es un gran reto, pero estamos convencidos de que es una manera inmejorable de aportar a los visitantes una nueva perspectiva a la hora de conocer la obra de Chillida y su recorrido artístico. Eye Benches III, de Louise Bourgeois, fue la primera obra invitada que tuvimos en el museo y albergar la exposición de un artista invitado era la progresión natural.

El primer artista invitado es nada más y nada menos que Antoni Tàpies, ¿por qué arrancar con el creador catalán?

No podía ser otro. Sacamos adelante la exposición con la certeza de que solo Tàpies podía ser el primer artista en dialogar con la obra de Chillida en el caserío Zabalaga. Y lo es por muchas razones, no solamente por las innumerables veces que coincidieron —en la Bienal de Venecia de 1958, en Europalia en 1986, en la galería Maeght o en los talleres de Saint Paul de Vence—, sino porque ambos transitaron los mismos caminos aunque lo hicieran de formas diferentes. Ahora, cuando visito la muestra ya montada, esa certeza inicial se corrobora en mí y estoy convencida de que todo aquel que la visite compartirá esa misma pulsión.

Abrir Chillida Leku a otros artistas es una manera inmejorable de aportar una nueva perspectiva sobre la obra de Chillida y su recorrido artístico

Tàpies en Zabalaga es el título de la exposición, ¿qué podemos encontrar en ella y qué aspectos destacarías?

Tàpies en Zabalaga es un homenaje al excepcional creador catalán Antoni Tàpies (1923-2012), cuya obra, al igual que la del escultor vasco, dejó una profunda huella en la evolución del arte moderno y contemporáneo. La exposición se despliega en el piso superior del caserío Zabalaga y puede visitarse hasta el 10 de enero de 2022. Está compuesta por una selección de obras de pequeño y gran formato, fundamentalmente esculturas, fechadas entre los años 80 y 90. De esta forma, entablan un dialogo directo con las piezas de Chillida que se exponen en la planta baja, así como con el propio caserío Zabalaga, un espacio que fue restaurado por el artista donostiarra.

Tàpies y Chillida dejaron una profunda huella en el arte contemporáneo, ¿qué une a estos dos artistas coetáneos?

Si hay algo que une por encima de todo a Tàpies y Chillida es el respeto que sentían por la materia, a la que trataban de forma muy diferente pero siempre como a algo vivo, trascendiéndola, reuniendo en ella los principios filosóficos, vitales y espirituales que a ambos les movían. Su relación se consolida, además de en su trato con la materia y su voluntad de trascenderla como camino hacia la espiritualidad, en la presencia de la filosofía y la poesía en sus obras o en el interés por el espiritualismo oriental. Todo ello cristaliza en un enfoque humanista del trabajo artístico con el que ambos artistas subrayaban la capacidad transformadora del arte. Sin duda, su fuerte carácter y su estilo propio e irrepetible les hace a su vez únicos.

¿Cómo es el diálogo que entablan Tàpies y Chillida en la muestra y qué papel juega la tierra chamota?

El material con el que están realizadas gran parte de las esculturas que integran la exposición es la tierra chamota, que actúa como punto de encuentro entre ambos. Fue en 1981 cuando Tàpies comenzó a experimentar con las posibilidades de esta técnica en el taller del ceramista Hans Spinner. En esa época, el artista catalán recibió varias invitaciones para acudir a trabajar la cerámica al taller del galerista Aimé Maeght en Saint Paul de Vence (Francia). Chillida, que había descubierto ese material en esos mismos hornos, insistió entonces a Tàpies para que aceptara la invitación y se animará a trabajar con la tierra chamota. Es entonces cuando comienza su producción de barros cocidos.

Si algo une a Tàpies y Chillida es el respeto que sentían por la materia, a la que trataban de forma muy diferente pero siempre como a algo vivo

Dejando a un lado su relación artística, ¿cómo era la relación personal entre ambos creadores?

La relación entre los dos artistas era muy buena, fueron grandes amigos y tuvieron la ocasión de encontrarse y compartir premios y exposiciones, como Europalia en el año 1985, junto a otro gran artista y amigo, Antonio López. En la exposición podemos encontrar documentos de archivo que muestran esta relación: fotografías juntos, libros dedicados y manuscritos.

¿Qué aporta el entorno, el caserío Zabalaga —lugar que alberga Chillida Leku— a la muestra?

El caserío Zabalaga es una obra más de Chillida. En él la obra de estos artistas no solo dialoga entre sí, sino que además lo hace con el propio caserío. El vínculo entre la obra de los dos artistas resulta casi palpable, como si estuviéramos presenciando una conversación de las tantas que mantuvieron en vida. Además, esperamos que la obra de Tàpies se encuentre en este espacio como en su amado y anhelado Montseny, en constante armonía con la naturaleza, buscando el equilibrio entre lo terrenal y lo espiritual.

La colección Iberdrola ha prestado dos obras —Ocho cruces (1981) y Huellas de hoja (1982)—, ¿podrías presentárnoslas?

La exposición ofrece, además de las esculturas, un acercamiento a trabajos pictóricos que conectan con las pinturas matéricas. La pintura Ocho cruces (1981) recoge varios temas presentes en la obra de Tàpies. Por un lado, la importancia de las texturas, los accidentes, las rugosidades —a Tàpies le interesaba la huella que deja el paso del tiempo, las heridas, los rasguños—. Por otro, la presencia de las cruces, el símbolo más utilizado por el artista. En Huellas de hoja (1982) aparece una vez más el tema de la huella, que se hace presente a través de la ausencia del propio objeto. En este caso vemos, por un lado, la huella de una bota o zapato y, por otro, la relación con la naturaleza a través de las huellas dejadas por unas hojas.

El verano de 2021 ha sido particularmente activo, demostrando que la cultura es segura y necesaria para el bienestar

¿Cómo ha sido la evolución de Chillida Leku desde su nacimiento hasta lo que es hoy?

El 16 de septiembre de 2000 el Chillida Leku abrió oficialmente sus puertas al público —el interior del antiguo caserío Zabalaga fue reformado por el propio artista de manera muy personal— y desde sus inicios se convirtió en un museo vivo, centrado en el estudio y la divulgación de la obra de Chillida. Las esculturas han dialogado con la danza y la poesía, reafirmándose como un lugar de encuentro y apoyo a la creación, un espacio para el diálogo entre las artes. En 2019 se inició una nueva etapa con su reapertura gracias al apoyo de la galería Hauser & Wirth. El jardín y el caserío mantuvieron su carácter y su esencia, pero el museo se adaptó a las necesidades del público del siglo XXI y, actualmente, un jardín diseñado por el paisajista holandés Piet Oudolf da la bienvenida a los visitantes. A pesar de la crisis generada por la COVID-19, que forzó el cierre durante unos meses, el museo ha reiniciado su actividad con fuerza. El verano de 2021 ha sido particularmente activo: yoga entre esculturas, música en directo, cine al aire libre o talleres en familia son algunas de las propuestas que se han llevado a cabo con éxito, demostrando que la cultura es segura y necesaria para el bienestar.

¿Qué otros artistas invitados podremos ver próximamente? Si no puedes adelantarnos nada, ¿puedes hablarnos del criterio utilizado a la hora de elegirlos?

Desde su carácter monográfico, Chillida Leku busca entablar un diálogo enriquecedor con artistas contemporáneos y coetáneos al escultor mediante una programación expositiva, pedagógica y cultural interdisciplinar de calidad dirigida a una audiencia amplia y plural.