Ahorro energético y eficiencia energética

Cómo optimizar el consumo de energía en nuestro día a día

Eficiencia energética

El ahorro de energía ha cobrado especial importancia en los últimos años para cuidar el medio ambiente y mantener la factura a raya, haciéndose aún más esencial en épocas de escasez o inestabilidad. Estas son las claves para contribuir a la eficiencia energética desde casa.

 
Eficiencia energética
El ahorro energético permite rebajar la factura energética al usar solo los recursos necesarios y contribuye a la sostenibilidad del planeta al reducir la huella de carbono.

 

La eficiencia energética ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad. Ahorrar energía para asegurar la estabilidad del suministro es una meta que necesita la implicación de todos, tanto en casa como en nuestros puestos de trabajo, medios de transporte, destinos vacacionales o lugares y hábitos de ocio. Pero, ¿qué implica la eficiencia energética?

La eficiencia energética: significado e implicaciones

 

El concepto de eficiencia energética se refiere al conjunto de acciones que permiten optimizar la relación entre la cantidad de energía consumida y los productos o servicios finales obtenidos. Es decir, tiene como objetivo aprovechar al máximo la energía para no emplearla sin necesidad y ahorrar lo posible sin perder en calidad de vida o de producción. 

Además de contribuir a garantizar el suministro, este tipo de ahorro permite rebajar la factura energética al usar solo los recursos necesarios y contribuye a la sostenibilidad del planeta al reducir la huella de carbono.

Esto se puede conseguir con la adopción de distintas medidas a nivel tecnológico, por ejemplo, pero también a través de algunos cambios en nuestros hábitos diarios. 

Cómo mejorar la eficiencia energética en casa

Conocer el reparto del consumo eléctrico en los hogares es el primer paso para adoptar hábitos eficientes y reducir la factura energética.

¿Qué consume más energía en casa?

Calefacción

25,9 %

Electrodomésticos

25,9 %

Agua caliente sanitaria

18,8 %

Cocina

8 %

Iluminación

4,9 %

Aire acondicionado

0,9 %

Los electrodomésticos que más consumen

*Selecciónalos uno por uno en la ilustración

1 2 3 4 5 6 7 8 9
Ilustración Ilustración
Cerrar

Frigorífico

25,9 %

Televisión

12,2 %

Lavadora

11,8 %

Standby

10,7 %

Horno

8,3 %

Ordenador

7,4 %

Congelador

6,1 %

Lavavajillas

6,1 %

Secadora

3,3 %

Fuente: Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

 VER INFOGRAFÍA: ¿Qué es la eficiencia energética y cómo alcanzarla? [PDF]

¿Es lo mismo ahorro energético que eficiencia energética?

Aunque los términos ahorro energético y eficiencia energética tienen muchos puntos de encuentro, ambos representan distintas etapas en la evolución energética. 

  • Ahorro energético: reducción del consumo mediante el cambio de hábitos

El ahorro energético consiste en disminuir la cantidad de energía consumida mediante la modificación de conductas y un menor uso de los servicios o dispositivos energéticos. Su objetivo central es gastar menos energía reduciendo o limitando su uso.

Por ejemplo: Apagar las luces en estancias vacías, desenchufar aparatos electrónicos que no se estén utilizando, o moderar las temperaturas fijadas en la calefacción y el aire acondicionado.

  • Eficiencia energética: optimización tecnológica sin perder confort

La eficiencia energética busca realizar las mismas actividades o mantener el rendimiento óptimo consumiendo la menor cantidad de energía posible gracias a la innovación y al uso inteligente de los recursos.

Por ejemplo: Sustituir electrodomésticos por modelos de alta calificación energética, mejorar el aislamiento térmico del inmueble, instalar iluminación LED o apostar por soluciones renovables eficientes como la aerotermia y el autoconsumo solar.

Recomendaciones para ahorrar energía desde casa 

Entre todos podemos contribuir al ahorro energético con pequeños gestos cotidianos. Estas son algunas recomendaciones que incluimos en nuestro decálogo del ahorro energético en casa:

  • Desconecta los dispositivos innecesarios

    Apaga la luz y los aparatos prescindibles al salir de las habitaciones. Una forma sencilla de eliminar este gasto es conectar los dispositivos a una conexión múltiple o regleta para apagarlos en un solo movimiento. 

  • Apuesta por la luz sostenible

    Casi una cuarta parte del gasto energético de una vivienda va destinado a la iluminación, por lo que las lámparas de bajo consumo y los LEDS son la mejor opción para reducirlo. Estas bombillas de bajo consumo pueden suponer un ahorro de energía respecto a las convencionales de entre un 50 % y un 80 %, además de ser más duraderas.

  • Regula la calefacción

    Se recomienda mantener la casa a un máximo de 21 ºC cuando hace frío, una temperatura que también deberían cumplir comercios, empresas o edificios públicos. En caso de ausentarse de casa, es preferible bajar el termostato a 15 ºC para evitar el desaprovechamiento energético. Otras recomendaciones son apagar la calefacción mientras se duerme, ventilar por la mañana antes de encenderla, evitar cubrir los radiadores y cerrar persianas durante la noche para mantener la temperatura. Recuerda poner el sistema a punto: purga los radiadores al iniciar la temporada más fría y coloca válvulas termostáticas en radiadores o termostatos programables.

  • Usa el aire acondicionado con moderación

    El uso de aire acondicionado supone uno de los principales gastos energéticos en los hogares en épocas de mucho calor. Distintas empresas particulares e instituciones públicas ya han marcado temperaturas mínimas límite (como los 27 ºC) a las que se permite programar el aire en sus edificios, y es que por cada grado que subimos de aire acondicionado ahorramos hasta un 10 % en la factura final. Por eso, se debe hacer un uso moderado del aire, solo cuando sea necesario y a una temperatura moderada.

    Otros consejos sencillos son mantener las puertas cerradas para evitar que el frío se escape, revisar los aparatos de climatización periódicamente o elegir los más eficientes en el momento de la compra.

  • La ventilación natural como primera opción

    Una recomendación, siempre que sea posible, es generar corrientes de aire fresco y cerrar puertas y ventanas para conservar la temperatura cuando sea la adecuada. Las persianas pueden ayudarte a ventilar la casa sin dejar entrar el sol.

  • Prendas adaptadas a la estación del año

    Elige ropa que te resulte cómoda, acorde con la época del año y el clima. Recuerda: cada pequeño gesto ayuda a reducir el consumo de electricidad.

  • Opta por los electrodomésticos eficientes

    La previsión es una virtud: a la hora de comprar un electrodoméstico, elige aquellos con una buena calificación energética —la más alta es la A+++, mientras que la más baja y, por lo tanto, la menos eficiente es la D.

  • Huye del standby

    El modo standby supone hasta un 10 % del consumo total de la vivienda. Evítalo y desenchufa completamente aquellos aparatos que no estás utilizando. En este caso, el uso de temporizadores puede resultar muy útil.

  • Atención al frigorífico

    De todos los electrodomésticos que tenemos en el hogar, la nevera absorbe un 30,6 % de todo el consumo eléctrico, según el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), ya que siempre está enchufada y trabajando las 24 horas, los siete días de la semana. Invierte en una con una buena eficiencia energética y asegúrate que el tamaño no excede tus necesidades. Los expertos recomiendan limpiar y descongelar el frigorífico periódicamente, ya que la capa de hielo interior hace que sea menos eficiente. También desaconsejan situarlo cerca de fuentes de calor como el horno o el microondas y evitar tener su puerta abierta demasiado tiempo. 

  • Lava de forma sostenible

    Intenta usar la lavadora al máximo de su capacidad de carga, utiliza el programa ECO y apuesta por lavados de baja temperatura si la ropa no está muy sucia. Aprovecha los días de sol para secar la ropa y deja la secadora para días fríos y lluviosos, ya que consume el doble de energía que la lavadora.

  • Infórmate, consulta

    Puedes consultar tu consumo y gestionar tu energía poniéndote en contacto con tu empresa distribuidora o comercializadora. Conocer la evolución de tu gasto energético es fundamental para atajar gastos innecesarios.

Soluciones para la rehabilitación energética y la electrificación del hogar 

La transformación del sector residencial exige combinar tanto la mejora de la energía térmica como la sustitución de los sistemas de combustión. La integración de tecnologías como la aerotermia, el aislamiento avanzado, la generación fotovoltaica distribuida y la recarga inteligente optimiza el consumo energético de las viviendas, reduce las emisiones directas y acelera la transición hacia un modelo de edificación descarbonizado.

Sustitución de calderas fósiles por aerotermia

La aerotermia se posiciona por el momento como una de las soluciones de climatización más eficientes y consolidadas para la producción de calefacción y agua caliente sanitaria, al generar hasta cuatro veces más energía térmica que la electricidad que consume. 

La tecnología de la bomba de calor aerotérmica permite multiplicar la eficiencia energética en el hogar. Por cada kilovatio hora (kWh) de electricidad consumido, el sistema genera entre 3 y 4 kWh de energía térmica aprovechando el aire exterior. Esto permite la eliminación progresiva de las calderas de gas y gasóleo, más contaminantes y dar paso a soluciones más innovadoras y rentables. 

Aislamiento SATE y rehabilitación térmica completa

La instalación de Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) en fachadas y cubiertas reduce hasta un 60 % las pérdidas de calor en el edificio.

Las intervenciones que combinan un mejor envolvente aislante con ventanas de altas prestaciones térmicas permiten elevar considerablemente la calificación energética del edificio, reduciendo así la necesidad de climatización durante todo el año.

Autoconsumo fotovoltaico y comunidades energéticas

La rehabilitación energética moderna trasciende el ámbito individual para integrarse en la comunidad. El despliegue de paneles solares en cubiertas residenciales compartidas permite a los vecinos cubrir hasta un 40 % de su demanda eléctrica anual con energía renovable.

Además, el autoconsumo, las baterías de almacenamiento y los sistemas digitales de reparto dinámico de la energía son la combinación perfecta para facilitar el aprovechamiento de excedentes solares en las horas de menor radiación, aumentando la autonomía del edificio.

Puntos de recarga inteligentes para vehículo eléctrico

La electrificación de la vivienda se conecta de forma directa con la electrificación del transporte. La instalación de puntos de recarga inteligentes en garajes comunitarios o unifamiliares permite gestionar la potencia contratada de manera flexible.

Estos equipos modulan la carga del vehículo eléctrico priorizando los horarios de menor coste o los momentos en los que el sistema fotovoltaico del edificio está produciendo energía, asegurando un uso eficiente de la red sin comprometer el suministro de la vivienda.

Iberdrola y la eficiencia energética

En el Grupo Iberdrola contemplamos la eficiencia energética desde una triple perspectiva:

  • Como empresa eléctrica

    Buscamos la mejora de la eficiencia a través de la introducción de las más avanzadas tecnologías y equipamientos en la generación y en el transporte y la distribución de energía, así como en la reducción de consumos auxiliares y de agua de refrigeración. Para producir energía se requieren dos materiales principales: combustible y agua de refrigeración.

  • Como empresa suministradora de electricidad

    Deseamos contribuir a un uso más eficiente de la energía por parte de los consumidores, informando y formando a los usuarios y proporcionándoles soluciones que les ayuden a mejorar su eficiencia y a reducir el impacto ambiental de sus hábitos y consumo energéticos. Además, promovemos y desarrollamos edificios energéticamente eficientes.

  • Como empresa consumidora de energía

    Impulsamos la mejora continua de la eficiencia de la energía en todas nuestras actuaciones (auditorías energéticas para identificar oportunidades de mejora del rendimiento energético en oficinas y edificios, vehículos, agua, movilidad, sensibilización de los empleados incluyendo la formación en eficiencia energética para concienciar sobre la reducción del consumo de energía, etc.).