ciencia

La innovación es la principal herramienta de Iberdrola para garantizar la sostenibilidad, la eficiencia y la competitividad de la compañía. Desde Iberdrola consideramos esencial la apuesta por la ciencia como motor para el desarrollo.

TeInteresa
  • La evolución de la neurociencia y, en paralelo, de la neurotecnología es imparable. Durante las próximas décadas veremos, aunque suene a ciencia ficción, dispositivos capaces de decodificar la información de nuestro cerebro, amplificar nuestros sentidos o modificar nuestros recuerdos. Ahí entran en juego los límites éticos y, en ese sentido, los neuroderechos se revelan imprescindibles para proteger nuestra privacidad mental.

  • La neurotecnología, que de la mano de la neurociencia busca desentrañar los enigmas del cerebro, no es una disciplina nueva, pero con el meteórico desarrollo de la inteligencia artificial se abre a un mundo de posibilidades casi infinito. Por un lado, cabe preguntarse por las aplicaciones, que pueden alcanzar incluso la cura de lesiones cerebrales, y, por otro, por los límites derivados de la unión entre cerebro y máquina, hasta el punto de que empiezan a popularizarse conceptos como los neuroderechos.

    El procesamiento de lenguaje natural (PLN) aúna dos disciplinas tan aparentemente lejanas como la lingüística y la inteligencia artificial. En la actualidad, este campo de las ciencias de la computación, que consiste en transformar el lenguaje natural en un lenguaje formal —como el de programación— que los ordenadores puedan procesar, no deja de evolucionar y sus aplicaciones son cada vez mayores.

  • Coches que se conducen solos, asistentes que traducen instantáneamente de un idioma a otro o sugerencias de compra personalizadas. Complejas tareas que antes eran una quimera son hoy posibles gracias al 'Machine Learning', una disciplina que permite a los ordenadores aprender por sí mismos y realizar tareas de forma autónoma sin necesidad de ser programados.

    Descubre más artículos interesantes relacionados

    El Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja de la NASA (SOFIA, por sus siglas en inglés) confirmó recientemente la presencia de agua en la superficie lunar, concretamente en la zona iluminada por el sol. En las siguientes líneas, abordaremos las numerosas implicaciones de este hallazgo, tanto de cara a próximas misiones espaciales como ante una futura colonización del satélite natural de la Tierra.