transformacion social

El mundo cambia a velocidad de vértigo. En un contexto de profundos cambios se vuelve necesario participar de ese cambio, tanto para impulsarlo como para ayudar a las personas en su adaptación y que nadie se quede atrás.

TeInteresa
  • El deseo de recuperar el contacto con la naturaleza y de alejarse de los masificados núcleos urbanos ha aumentado desde el confinamiento y las restricciones fruto de la pandemia de COVID-19. Así, en todo el mundo se ha revitalizado el fenómeno del neorruralismo, es decir, el éxodo de la ciudad a los pueblos en busca de estilos de vida más saludables y sostenibles.

  • El diseño circular va de la mano de la economía circular, que apuesta por la reutilización de los productos y el abandono del paradigma de usar y tirar. En concreto, esta forma de diseño aboga por repensar el proceso de creación de un producto desde el inicio y, para ello, los diseñadores deben adoptar la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente como punto de partida.

    La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es una prioridad para las empresas realmente comprometidas con las comunidades donde operan. En plena crisis climática, agravada por la pandemia de COVID-19, su contribución será fundamental para lograr una recuperación verde que impulse un crecimiento económico sostenible, acelerando la transición hacia sociedades descarbonizadas. En ese sentido, los criterios ESG, que cubren consideraciones relacionadas con el medio ambiente, la sociedad y el gobierno corporativo, son claves a la hora de realizar inversiones más responsables con el planeta.

  • El grupo Iberdrola actúa como motor para el desarrollo económico y social creando empleo estable y de calidad. En este sentido, se ha comprometido a invertir 75.000 millones de euros hasta 2025, que aumentarán hasta 150.000 millones en 2030, para dinamizar el tejido industrial y el empleo en los países en los que opera.

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    En un mundo amenazado por el cambio climático, el impulso hacia una economía más respetuosa con el medio ambiente no es una opción, es una obligación. Para alcanzar dicho desarrollo sostenible, la bioeconomía, que la FAO define como "la producción basada en el conocimiento y la utilización de recursos, procesos y métodos biológicos para proporcionar bienes y servicios de forma sostenible en todos los sectores económicos", se torna fundamental.