ENTREVISTA A GUILLERMO MARTÍNEZ, AYÚDAME3D

"Un profesor de Kenia me dijo que por fin iba a poder coger un libro y una tiza a la vez durante sus clases"

#sociedad #transformacion social #solidaridad

Ayúdame3D es un proyecto creado en España que ofrece trésdesis, brazos impresos en 3D, a personas sin recursos de cualquier parte del mundo. El objetivo es mejorar su calidad de vida apoyándose en la innovación y en las múltiples posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Guillermo Martínez, uno de los artífices de este proyecto, nos cuenta más sobre esta iniciativa y nos invita a colaborar con ellos.

Una impresora 3D y el plástico más común, el PLA. A Guillermo Martínez y al resto del equipo de Ayúdame3D no les hace falta nada más para mejorar la vida de las personas. Su último artilugio se llama Trésdesis Vicky y está dirigido a personas sin codo. Martínez, antes dedicado a los juguetes, se encarga de la gestión de beneficiarios y helpers3D en Ayúdame3D y desde la quinta edición del Digital Summit del grupo Iberdrola celebrada en el Campus de San Agustín del Guadalix (Madrid) nos anima a realizar donaciones al proyecto.

En pocas palabras, ¿qué es una trésdesis?

Una trésdesis es un brazo impreso en 3D dirigido a aquellas personas, de cualquier lugar del mundo, que lo necesitan y no se lo pueden permitir.

Las prótesis 3D ya existían, ¿cómo decidiste involucrarte en ese mundo? ¿Qué valor aportáis?

Entré en el mundo de la impresión 3D casi por casualidad. Llevaba tiempo estudiando diseño 3D y quería aprender cómo funcionaba. A través de Internet vi cómo había gente que ayudaba a personas sin dedos y quise aportar un valor. Por ejemplo, desarrollamos el primer brazo para personas sin codo que sin electrónica permite a una persona agarrar objetos.

El último modelo es diferente a los anteriores. ¿A quién va dirigido? ¿Vais a diseñar más?

Trésdesis Vicky es un modelo para personas sin codo. El nombre de Vicky es por un niño de un orfanato que visité en Kenia. La idea del proyecto Ayúdame3D es evolucionar, es decir, entregar cuanta más ayuda mejor e intentar desarrollar nuevos tipos de artilugios.

¿Quieres colaborar con AYÚDAME3D?

 

No vendéis las prótesis sino que las regaláis a través de Ayúdame3D. ¿Cómo obtenéis financiación?

Hay mucha gente, muchas empresas y muchas entidades sociales que colaboran a través, por ejemplo, de sus programas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y la verdad es que ese es el empuje que necesitamos para poder seguir con el proyecto. Gracias a este esfuerzo estamos consiguiendo llegar a más de 150 personas anualmente y estamos presentes en 34 países.

Utilizáis PLA, el material plástico más común. Si alguien tiene una impresora 3D, ¿puede colaborar con vosotros?

Tenemos personas con impresoras 3D que colaboran con nosotros en todo el mundo. Si alguien quiere sumarse al proyecto lo único que tienen que hacer es escribirnos o rellenar los formularios que tenemos en la página web.

El primer viaje para entregar una trésdesis fue a Kenia: un amigo conocía un orfanato y cinco personas en la zona la necesitaban. ¿Qué sentiste ante sus reacciones?

Me di cuenta de que estábamos cambiándole un poquito la vida a algunas personas, sobre todo, les ayudamos a ser más independientes en su día a día. Recuerdo a aquel profesor de Kenia que me dijo que por fin iba a poder coger un libro y una tiza a la vez durante sus clases. Me abrió los ojos para continuar con el proyecto y crear Ayudáme3D con el objetivo de ofrecer esta ayuda en todos los sitios del mundo.

Gracias a la colaboración de particulares, empresas y entidades sociales hemos conseguido llegar a más de 150 personas

¿Qué tiene que hacer una persona que necesite una trésdesis para conseguirla?

Las personas pueden ponerse en contacto con nosotros de forma directa, o pueden hacerlo a través de las entidades sociales que nos ayudan y nos facilitan la información de las personas que lo necesitan.

También organizáis talleres para niños. ¿En qué consisten?

Tenemos el programa A3d:kids que llevamos a colegios de toda España para fomentar los valores sociales de las nuevas tecnologías entre los más peques. Ellos mismos imprimen un brazo para alguien que lo necesita y así, además de hacerles partícipes del proyecto, se dan cuenta de que ayudar es muy sencillo gracias a la impresión 3D y las nuevas tecnologías.

Aplicáis la tecnología para mejorar la vida de los más necesitados, ¿así os alineáis con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU?

El nuestro es un proyecto muy transversal dentro del desarrollo sostenible ya que trabajamos con las nuevas tecnologías para mejorar el mundo y la sociedad. Gracias a nuestros brazos algunas personas pueden tener otra calidad de vida y, por ejemplo, conseguir trabajos mejores.