Pasar al contenido principal

Pesca sostenible

La supervivencia de la fauna marina pasa por la pesca sostenible

Naturaleza

La sobreexplotación de los mares y los océanos está dejándolos sin peces. Así lo manifiesta la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en uno de sus últimos informes, al tiempo que reclama un modelo de pesca sostenible para garantizar la supervivencia de las especies y la actividad pesquera.

pesca sostenible
La pesca sostenible contribuye a la protección de la fauna marina y la conservación de los océanos.

La paz y el silencio que reinan en las profundidades oceánicas son cada vez más inquietantes. A simple vista la vida bajo el agua transcurre con normalidad, pero tras esa calma infinita se esconde un terrible secreto: el mundo submarino se está quedando vacío. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) asegura en su informe Planeta vivo de 2024 que tan solo las especies de agua dulce han descendido un 85 %, lo que convierte a la industria pesquera en la principal amenaza para la fauna marina.

¿Qué es la pesca sostenible y cómo reconocerla como consumidor?

La pesca sostenible es una práctica que tiene como objetivo respetar la estructura, productividad, función y diversidad de los ecosistemas marinos, evitando la sobrepesca y prestando especial atención a las especies protegidas, amenazadas o en peligro. A su vez, busca fomentar una buena gestión que favorezca al sustento de las comunidades pesqueras y respete las leyes locales, nacionales e internacionales.

¿Cómo podemos reconocer la pesca sostenible? Actualmente existen certificaciones internacionales que permiten identificar si una pesca se realiza cumpliendo con estándares de respeto al medio ambiente, como el Estándar de MSC (Marine Stewardship Council), que promueve la creación de un marco para medir la evolución en las prácticas pesqueras.

Problemas de la sobreexplotación pesquera

La pérdida de biodiversidad marina también tiene consecuencias negativas para los más de 3.000 millones de personas en el mundo que viven de la riqueza de los mares y las costas, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como para las flotas pesqueras que tienen que desplazarse a la fuerza cientos de kilómetros para echar sus redes en aguas más prolíferas.

Estas migraciones forzadas crean a su vez nuevos problemas como la sobreexplotación de otros caladeros y el estallido de conflictos territoriales, sobre todo en las costas de África, Latinoamérica, y el sur y noreste de Asia, el continente con la mayor actividad pesquera del mundo. Además, el empobrecimiento de los mares, unido a la falta de recursos de las flotas más humildes, favorece la pesca ilegal que mueve 36.000 millones de dólares anuales, degrada los ecosistemas marinos y pone en peligro la seguridad alimentaria.

Estado de la fauna marina

La agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) afirma que el 35,5% de las poblaciones de peces están sobreexplotadas, al dejarlas sin tiempo para recuperarse tras las capturas. Por ejemplo, este organismo publicó en 2025 que la sobrepesca en aguas del Pacífico sudoriental y el Atlántico sudoccidental afecta a más del 45 % de las poblaciones de peces que habitan en ellas. Sin embargo, en regiones como el Mediterráneo o el Mar Negro, existe una recuperación frente a años anteriores. Si bien solo el 35,1 % de las poblaciones se captura de forma sostenible, la presión pesquera ha disminuido un 30 % y la biomasa ha aumentado un 15 % desde 2013, gracias a la cooperación internacional y esfuerzos de los gobiernos regionales. 

Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer. Según la organización Greenpeace, distintas especies de atún, merluza, bacalao y langostinos se encuentran en una situación de sobreexplotación, lo que pone en peligro al ecosistema marino y la sostenibilidad alimentaria.

infografia pesca
La situación de la pesca en el mundo.

Ventajas de la pesca sostenible

La pesca sostenible es un método más artesanal y a pequeña escala con beneficios sociales, económicos y medioambientales, entre los que destacan algunos fundamentados en el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO. A continuación, resumimos algunos de ellos:

Protege la fauna marina

La pesca sostenible respeta los ecosistemas marinos y se adecúa al ritmo reproductivo de los peces para mantener el equilibrio y garantizar la supervivencia de todas las especies.

Utiliza métodos selectivos

La pesca sostenible rechaza la captura indiscriminada de alevines y especies amenazadas o sin valor comercial.

Evita el despilfarro

En la pesca sostenible los ejemplares muertos se aprovechan para, por ejemplo, elaborar harinas y minimizar el desperdicio alimentario.

Contribuye a la seguridad alimentaria

La pesca sostenible a pequeña escala supone el 66% de todas las capturas destinadas directamente al consumo humano.

Genera empleos y es más responsable

La pesca artesanal sostenible emplea al 90% de la industria pesquera global y es la base del desarrollo de las pequeñas comunidades de pescadores.

Reduce la contaminación

La pesca sostenible genera menos residuos, minimiza el consumo de energía y reduce el uso de productos químicos que dañan la capa de ozono.

Certifica la sostenibilidad de las capturas

Sellos internacionales como el Estándar de MSC (Marine Stewardship Council) determinan si una pesquería es sostenible y se está gestionando de forma adecuada.

En contraposición a la pesca sostenible se sitúa la denominada como pesca destructiva. Esta segunda utiliza métodos más agresivos —como la pesca por arrastre—, realiza capturas indiscriminadas y prioriza la productividad frente a la protección del medio ambiente. Además, aprovecha solo el 60% de cada captura y emplea gases contaminantes como los clorofluorocarbonos (CFC) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFC).

La aqüicultura sostenible

La cría de peces en cautividad, tanto en zonas costeras como de interior, es una actividad en auge en todo el mundo. La FAO considera que una estrategia de acuicultura sostenible se basa en una justa remuneración a los acuicultores por su trabajo, en el reparto ecuánime de los costes y los beneficios, en la regulación sostenible por parte de los gobiernos y en la creación de riqueza y empleo de calidad, creando así un modelo que garantice la seguridad alimentaria y una gestión medioambiental que beneficie a las generaciones futuras. 

El rol de Iberdrola en la protección de la biodiversidad marina

Desde el Grupo Iberdrola, el impacto positivo en la biodiversidad es uno de nuestros vectores estratégicos y, por ello, hemos puesto en marcha distintas iniciativas para proteger a nuestros ecosistemas, incluyendo a las especies marinas. Estas medidas concretas están integradas en nuestro Plan de Biodiversidad 2030, en la cual mediante una jerarquía de conservación (evitar, reducir, restaurar y compensar impactos) en todas las fases de nuestros proyectos, buscamos evitar instalaciones en zonas de alto valor ecológico, reducir la contaminación y restaurar hábitats afectados. Además, realizamos un seguimiento cuantificable de nuestro impacto mediante sistemas de medición que evalúan los efectos sobre especies y ecosistemas a lo largo del ciclo de vida de nuestras infraestructuras. 

Por ejemplo, en East Anglia One, en donde se utiliza el combustible HVO30, el cual está compuesto al 100 % por aceites vegetales, reduce un 30 % la contaminación del fuel marítimo habitual. Igualmente, se están estudiando los problemas acústicos que pueden tener los animales por la planta, para que no afecten a su bienestar.

Por otro lado, trabajamos para desarrollar un mejor futuro y un modelo energético más limpio y sostenible, un compromiso histórico que nos ha hecho líderes en redes eléctricas y en renovables. Redes inteligentes que ayudarán a la preservación de la biodiversidad y de los recursos naturales del planeta, reduciendo la contaminación en nuestros mares y en la naturaleza.