Estoicismo
Estoicismo, el valor de la razón para sobrellevar el caos
Competencias profesionales Formación Recursos humanos
En un mundo sacudido por crisis constantes, la vida cotidiana se torna frenética y nuestra paz mental se ve perjudicada. Ante este escenario el estoicismo surge como una guía para ayudar a tener una vida plena, basada en el valor de la razón y en no intentar dominar aquello que escapa de nuestro control.

El estoicismo es una escuela filosófica fundada a principios del siglo III a.C por Zenón de Citio. Este filósofo, nacido en Chipre, sobrevivió a un naufragio, pero perdió en él todo lo que poseía. Llegó a Atenas, donde ofrecía sus lecciones en público, pero donde, como extranjero, no podía participar en la política de la ciudad. Precisamente, el nombre de su filosofía proviene del lugar en el que difundía su pensamiento; una ‘stoa’ o galería cubierta que se encontraba junto al Ágora de la ciudad.
¿Qué es ser estoico y cuáles son sus características?
La palabra estoico, en su uso moderno, suele usarse para referirse a aquella persona que es indiferente al placer, la alegría, así como la pena o el dolor. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) define estoico en su primera acepción como “Fuerte, ecuánime ante la desgracia” y lo mismo sucede con el diccionario de Oxford que lo viene a definir como una persona que sufre dolor o problemas sin quejarse o sin mostrar lo que siente. Sin embargo, estas interpretaciones simplifican su sentido original: la doctrina estoica se basa más bien en guiarse por la razón y, debido a que no se puede controlar lo que sucede a nuestro alrededor, controlar lo que se piensa al respecto de lo que sucede.
Por ello, el estoicismo se fija especialmente en las emociones, a las que se refiere como pasiones, y las distingue entre valiosas, dañinas e indiferentes. Las primeras hay que potenciarlas; las indiferentes, obviarlas; y las malas, afrontarlas con lucidez. Su idea central es clara: no nos perturban los hechos, sino la interpretación que hacemos de ellos. Por ello, propone evaluar nuestras opiniones antes de aceptarlas , tratándolas como hipótesis y no como verdades absolutas. Al cuestionarlas, podemos corregirlas y transformar nuestras pasiones desordenadas en emociones más saludables.

Características básicas del estoicismo:
El objetivo de los estoicos no era otro que alcanzar la felicidad o la autorrealización, un concepto al que se referían como eudaimonia. A ella se llega a través de la virtud moral (o areté) y de la serenidad (o ataraxia).
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La dicotomía del control
La dicotomía del control es uno de los términos más relevantes del estoicismo y ha ido evolucionando desde sus orígenes hasta la actualidad. Nos enseña a distinguir qué depende de nosotros y qué no. Mientras nuestras opiniones, juicios y acciones están bajo nuestro mando, los eventos externos permanecen fuera de él. El secreto de la paz mental reside en focalizar toda nuestra energía en lo interno, aceptando con indiferencia lo que no podemos cambiar. En palabras de Séneca: “El hombre sabio se preocupa por la intención de sus acciones, no por sus resultados”.
El estoicismo moderno evoluciona esta idea y plantea una tricotomía, introduciendo una tercera categoría: las cosas sobre las que se tiene un control parcial. Un ejemplo clásico es un partido de tenis, donde el resultado final escapa de nuestra voluntad absoluta, ya que influyen variables como la habilidad del contrario, las condiciones atmosféricas o las decisiones del árbitro. Por ello, en este ejemplo, el objetivo no debería ser ganar el partido, sino jugar de la mejor manera posible, ya que es lo único que podemos controlar.
Estoicismo para aplicar en nuestro día a día
El estoicismo se ha consolidado como una de las corrientes filosóficas dominantes gracias a su carácter práctico. Muchos la entienden como una suerte de caja de herramientas que les permitía avanzar hacia la autorrealización. Por ello, el verdadero estoico debe entenderse como un ideal orientativo y no como una meta rígida. Entre las herramientas más efectivas destacan:





