'Plogging'

'Plogging', el 'running' que mezcla ecología y deporte

Deportes

El plogging es una nueva iniciativa sostenible nacida en Suecia que combina deportes como el running con el cuidado del medioambiente. Las más de 20.000 personas que lo practican a diario —en más de 100 países distintos— recogen la basura que se encuentran en el suelo cuando salen a correr. ¿Te animas a practicarlo?

 
plogging
El 'plogging' es una actividad sostenible que combina deporte y recogida de residuos.

La fiebre mundial por el running no para de crecer. La aplicación Strava, una de las más utilizadas por los atletas populares para registrar y compartir sus actividades, en 2025 alzanzó los 180 millones de usuarios registrados en más de 185 países y registró miles de millones de actividades. ¿Te imaginas cuánta basura podrían recoger estos corredores haciendo un poco de plogging?

¿Qué es el plogging?: Orígenes e historia

 

El plogging es un movimiento global y originario de Suecia que aprovecha el running y otros deportes al aire libre para retirar los residuos que ensucian nuestras ciudades y espacios naturales. La idea de esta iniciativa sostenible es muy simple: los participantes (ploggers) salen a la calle con una bolsa de basura para recoger los desperdicios que se encuentran durante la práctica deportiva.

La palabra plogging proviene del sueco plocka upp (recoger) y el inglés jogging (trotar). El impulsor de esta actividad fue el sueco Erik Ahlström, que al dejar su pueblo en 2016 para instalarse en Estocolmo empezó a limpiar de basura los lugares que frecuentaba cuando hacía deporte. Poco después la rutina de Ahlström se extendió por Suecia a través de eventos populares y hoy, gracias a las redes sociales, es un fenómeno global que involucra a más de 20.000 personas al día en más de un centenar de países.

Beneficios del plogging

 VER INFOGRAFÍA: Los 5 grandes beneficios del 'running' y el 'plogging' [PDF]

Consejos para realizar plogging

Los ploggers, a través de Plogga —la web de la iniciativa—, recomiendan algunos trucos para engancharse a esta práctica que solo requiere de una bolsa, unas zapatillas y media hora diaria. Estos son los más relevantes:

  • Haz 'plogging' en grupo

    Esta actividad, al igual que otros deportes individuales, resulta más divertida si te juntas con otras personas para practicarla.

  • Combínala con otros ejercicios

    A la hora de recoger los residuos del suelo hazlo con sentadillas o flexiones a una pierna. Al agacharte mejorarás la movilidad articular de la cadera, los aductores y los tobillos.

  • Cambia la bolsa de brazo

    Hazlo con frecuencia para evitar contracturas por cargar el peso siempre del mismo lado. Utiliza también guantes para no ensuciarte las manos.

  • Realiza carreras rápidas y cortas

    Para mejorar el rendimiento cardiovascular es bueno que corras menos de 10 kilómetros y añadas intensidad a la sesión trepando, saltando o haciendo cambios de ritmo.

  • Incluye dinámicas de competición

    Juega por equipos con otros ploggers para ver quién recoge más basura en menos tiempo. Al final de la sesión contabilizad los desechos y llevadlos al punto de reciclaje más cercano.

  • Prueba con otros deportes

    El plogging no es exclusivo del running. También puedes practicarlo si te gusta caminar, remar o montar en bicicleta.

  • Comparte tu actividad en redes sociales

    Haz fotos de tus sesiones y súbelas a redes sociales con la etiqueta #Plogging. Esto puede inspirar a otras personas contribuyendo a la difusión del movimiento.

Los ploggers, cuando la unión hace la fuerza

Uno de los aspectos más sorprendentes del plogging ha sido su rápida expansión internacional. En apenas tres años, el impulso inicial de un ciudadano anónimo se ha extendido como la pólvora por los cinco continentes y casi todas las grandes ciudades del mundo, como Londres, Ciudad de México o Seúl, por ejemplo, cuentan con grupos de plogging.

Entre los factores que han contribuido al éxito de esta iniciativa cabría destacar, por ejemplo, el interés creciente por el ecologismo y la vida sana, la moda del running y la simplicidad y el sentimiento de comunidad que despierta el plogging entre sus seguidores. Los aficionados a esta modalidad desarrollan valores propios del deporte como el compañerismo, la solidaridad, el esfuerzo y la perseverancia, al tiempo que refuerzan su compromiso con el medioambiente.

El portal norteamericano de noticias BuzzFeed News destaca que los residuos más habituales que recuperan los ploggers incluyen plásticos de un solo uso como botellas y tapones de plástico, envoltorios de bocadillos y dulces, envases de comida rápida, tapas, pajitas y cubiertos desechables.

Recoger, separar y reciclar: el siguiente paso

El objetivo del plogging no termina cuando se recoge un residuo. Para maximizar el impacto de la actividad, es importante separar los materiales y depositarlos correctamente, de manera que puedan recibir el tratamiento que necesitan:

  • Los envases de plástico y las latas pueden depositarse en el contenedor amarillo.

  • El vidrio debe ir al contenedor verde.

  • El papel y cartón van al azul.

El reciclaje correcto ayuda a conservar recursos y a reducir el impacto ambiental de la gestión de residuos. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la economía circular favorece la reutilización de materiales, disminuye la extracción de materias primas y puede contribuir a crear sociedades más sostenibles y resilientes. Por eso, separar residuos permite que reciban un tratamiento adecuado y, cuando sea posible, se conviertan en materia prima para fabricar nuevos productos.

La apuesta de Iberdrola por el reciclaje y la economía circular

Este gesto de recoger los residuos y luego reciclarlos forma parte de los principios de la economía circular, que busca mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible y minimizar la generación de residuos. En Iberdrola trabajamos para integrar la economía circular en nuestra actividad y en toda nuestra cadena de valor. Nuestra apuesta prioriza la reducción del consumo de materias primas, la prolongación de la vida útil de productos y equipos y, cuando llegan al final de su vida útil, su reutilización y reciclaje. Estos principios forman parte de nuestra política de economía circular.

Esta estrategia también se aplica a los componentes de las instalaciones renovables. En el caso de las palas de aerogeneradores, Iberdrola recicla o reutiliza un alto porcentaje de las unidades retiradas y, a través de EnergyLOOP, cuenta desde 2025 con una planta de reciclaje que ya procesa palas procedentes de parques eólicos en repotenciación en España. Además, nos hemos marcado el objetivo de reciclar el 90 % de las palas de aerogeneradores y paneles solares en 2030.

De esta forma, nuestra apuesta por la economía circular busca que los materiales permanezcan en el ciclo productivo durante más tiempo y que se reduzca al mínimo la generación de residuos, contribuyendo a un modelo energético más eficiente y sostenible.