DESCARBONIZACIÓN: PRINCIPIOS Y ACCIONES REGULATORIAS

Hacia un marco energético sostenible y eficiente

Iberdrola cree firmemente que la transición a una economía baja en emisiones es posible y tiene sentido económico, por eso apoya el establecimiento de un objetivo de emisiones netas nulas en carbono a 2050. El entorno regulatorio es clave para evolucionar, con el menor coste posible, hacia vectores energéticos y usos finales más eficientes y no emisores. La descarbonización de la economía es una oportunidad para crear riqueza, generar empleo y mejorar la calidad del aire.

1. Nuestra visión general

La meta de la descarbonización requiere actuar con ambición, estableciendo objetivos vinculantes de reducción de emisiones para 2030 y 2040.


La electricidad es el vector energético que permite una mayor integración de renovables, por lo que es la opción más eficaz actualmente disponible para descarbonizar otros sectores económicos y, al mismo tiempo, la única que mejora la eficiencia energética.


Por ello, la generación de electricidad con energías renovables, junto con la electrificación de los diferentes usos energéticos, es la opción incuestionable (no regret) para reducir emisiones y no admite demora.

1A. La descarbonización del sector eléctrico

El primer reto es descarbonizar al máximo el sector eléctrico, el más favorable para lograrlo de manera inmediata y competitiva, gracias a la creciente integración de las energías renovables en su mix de generación. Se espera alcanzar en torno al 75% de generación eléctrica renovable en 2030, incrementándose hasta 2050. Alcanzar mayor penetración de renovables requiere ciertas actuaciones:


  • Impulso a las renovables, incentivando los mecanismos competitivos.
  • Desarrollo y digitalización de la infraestructura de red, con un marco regulatorio estable y predecible.
  • Establecimiento de mecanismos de capacidad que aseguren la firmeza y flexibilidad necesaria al sistema de forma sostenible.
  • Fomento de almacenamiento eficiente para facilitar la gestión de la alta penetración de las renovables.

1B. La electrificación de la economía

El segundo reto es descarbonizar otros sectores de la economía mediante una mayor electrificación, principalmente en el transporte (a través del vehículo eléctrico) y la edificación (a través de la bomba de calor). Para ello, se deben sentar las bases para la creación de un terreno de juego equilibrado entre energías:


  • Estableciendo una fiscalidad medioambiental homogénea (todas las energías asumen el coste de la descarbonización), basado en el principio de quien contamina, paga.
  • Eliminando las barreras a la electrificación, limpiando las tarifas eléctricas de costes ajenos al suministro y fomentando los usos finales eléctricos.

Por último, se debe avanzar en soluciones libres de emisiones que actualmente son tecnológica y económicamente inmaduras, como algunos de los llamados gases 'renovables'. Para ello se debe impulsar la I+D en soluciones limpias, que permitan conseguir una mayor descarbonización en aquellos sectores donde, a día de hoy, la electrificación completa no sea posible (como transporte aéreo o marítimo, industria de alta temperatura...).