El consumo responsable para reducir el impacto ambiental

El consumo responsable, clave para cuidar el medio ambiente

Acción social Acción climática

Muchas veces no somos conscientes del impacto real que tienen nuestros hábitos. Desde lo que compramos hasta cómo lo usamos y desechamos, cada acción deja una huella en el medio ambiente. Por ello, es necesario revisar nuestras costumbres y adoptar formas de consumo más responsables que contribuyan a cuidar el planeta.

Hábitos Consumo
Nuestros hábitos generan más del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero y suponen hasta el 80% del uso de agua del mundo.

Con el paso del tiempo, hemos apreciado como la contaminación ha ido degradando ecosistemas en donde antes abundaba la vida. Lugares como el río Ganges, cuyo cauce era uno de los más puros del mundo al nacer en el Himalaya, ahora es uno de los más contaminados, teniendo concentraciones de bacterias fecales que alcanzan hasta 31 millones por cada 100 mililitros, según la Fundación Sankat Mochan. Con el fin de mitigar los efectos de la contaminación, tanto las personas, empresas y gobiernos deben colaborar en conjunto para un cambio de hábitos que permita la recuperación y conservación de la biodiversidad para las próximas generaciones. 

Consumo responsable: qué es y cómo aplicarlo en empresas y gobiernos

El consumo responsable hace referencia al acto de consumir bienes y servicios de manera consciente, ética y sostenible. Se tiene en cuenta no solo la utilidad o el precio de un producto, sino también su origen, cómo ha sido fabricado, el tipo de recursos que ha utilizado y cómo afecta al entorno y a las personas.

Ante ello, esta forma de consumir requiere un espacio reflexivo que supone un cambio de hábitos en la población, que muchas veces debe ser alimentada por las compañías y estados. Ante ello, ¿qué deben hacer?

  • Empresas

    Las empresas pueden aplicar el consumo responsable empezando por sus decisiones de compra. Esto implica elegir proveedores locales, productos duraderos, materiales reciclados y opciones con menor consumo de energía y agua. Otra medida es priorizar materiales biodegradables, reciclados o reutilizados. Pero no solo implica directamente cambiar la forma de comprar o fabricar, también se requiere de una gestión interna activa. Formar a empleados, definir criterios de compra sostenible, separar residuos y medir indicadores de avance que permitan pasar de una intención general a una política corporativa concreta y verificable.

  • Gobiernos

    Para los gobiernos, el consumo responsable se traduce en política pública, educación ciudadana y regulación para reducir residuos y desperdicio. Todo ello mediante mediante campañas de sensibilización, normas de información al consumidor, etiquetado y educación para fomentar estilos de vida sostenibles.

Hábitos de consumo para luchar contra la contaminación

Si en 2050 llegamos a 9.700 millones de habitantes en el mundo, tal y como predice la Organización de las Naciones Unidas (ONU), necesitaremos casi tres planetas de recursos naturales para poder abastecernos y vivir como hasta ahora. Pero Tierra solo hay una, de ahí que cada cosa que hagamos por ella, por pequeña que sea, adquiera gran importancia.

Te mostramos cinco prácticas cotidianas que creías inofensivas, o incluso ecológicas, y que provocan daños considerables en el medio ambiente.

  • Comer carne, pescado y fruta en exceso

    Son alimentos imprescindibles en nuestra dieta, aunque no muy saludables para el entorno natural.Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 2023, la ganadería representa 12% de las emisiones de gases con efecto invernadero, por lo que su consumo excesivo podría aumentar esta estadística. La sobrepesca tampoco ayuda al cuidado del medio ambiente, ya que degrada la biodiversidad de los ecosistemas marinos. Asimismo, para hacer un consumo responsable de fruta se recomienda que sea de temporada.

  • Comprar cápsulas de café y bolsitas de té

    Estas se componen en su mayoría de aluminio y plástico, un hecho que las convierte en un clarísimo enemigo del medio ambiente.

    Según la compañía Recycap Technologies en 2023, en países como España se utilizan más de 5 millones de cápsulas de café al día. Sin embargo, solo el 10% de estas se reciclan.

    Las bolsitas de té también favorecen la contaminación ambiental: sus envoltorios son dañinos para nuestro planeta porque contienen nailon o tereftalato de polietileno (PET), un tipo de plástico derivado del petróleo. Se considera que aproximadamente un 25 % de la bolsa es plástico de un solo uso, lo cual contraviene directamente el esfuerzo de la UE contra este tipo de producto. Por ello, es recomendable reducir el consumo de este tipo de productos y optar por alternativas más sostenibles como las cafeteras tradicionales o el té a granel.

  • Utilizar bolsas de papel

    Se cree que por ser de papel no perjudican igual que las millones de toneladas de bolsas de plástico anuales que, según la ONU, utilizamos en el mundo. Pero la realidad es diferente: apenas se reutilizan y suelen acabar en el contenedor de la basura orgánica.

    Además, el gasto energético para fabricar una bolsa de papel es cuatro veces mayor que para una de plástico y su producción requiere de mucha agua y madera, emite gases nocivos a la atmósfera y emplea químicos que contaminan los recursos hídricos y dañan los ecosistemas. Un buen sustituto para las bolsas de papel son las de algodón, resistentes, lavables y reutilizables.

  • Lavar con detergentes y suavizantes no ecológicos

    La mayoría de jabones para la ropa son tóxicos, ya que contienen colorantes y otras sustancias contaminantes como fosfatos, tensioactivos, o blanqueantes ópticos que no se degradan nunca. Estos elementos provocan irritaciones y alergias, contaminan el agua y dañan los ecosistemas marinos.

    La solución pasa por utilizar detergentes para la ropa ecológicos con ingredientes naturales y biodegradables.

  • Beber agua embotellada

    Las botellas de plástico son un claro ejemplo de contaminación ambiental. Según WWF, tardan unos 450 años en descomponerse. Estos envases pueden afectar a nuestra salud por las micropartículas que dejan en el agua embotellada. Un nuevo estudio de 2024 liderado por el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en colaboración con el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), analizó 280 muestras de 20 marcas de agua embotellada en plástico de un solo uso y detectó micro y nanoplásticos en casi todas, además de 28 aditivos plásticos. 

Infografia Habitos Sostenibles
Otros consejos para cuidar el medio ambiente.

Iberdrola con el cuidado del medio ambiente

Producto de la contaminación y el calentamiento global, nuestro planeta está sufriendo continuamente la pérdida de ecosistemas valiosos para la supervivencia de distintas especies, y para la salud de las personas. Ante ello, desde el Grupo Iberdrola, hemos situado como eje de nuestra estrategia a procesos como la electrificación, que hace referencia al proceso de utilizar la electricidad generada a partir de fuentes de energía renovables —como la eólica, la solar, la hidráulica o la geotérmica— en sustitución de los combustibles fósiles —como el petróleo o el gas natural—con el objetivo de minimizar nuestra emisión de gases de efecto invernadero.

Además, hemos puesto en marcha nuestro Plan de Biodiversidad 2030 , en donde buscamos aportar mediante una perspectiva de conservación, evitando instalaciones en zonas de alto valor ecológico, reduciendo la contaminación y restaurando hábitats afectados. Dentro de estas estrategias, se contempla la mitigación de la contaminación de plásticos en los océanos con proyectos como East Anglia One, en donde impulsamos la instalación de dos contenedores flotantes que sirven para recoger el plástico y una parte de los aceites, detergentes o combustibles que flotan en las proximidades del puerto de Lowestoft. Otro proyecto de especial importancia es el de New England Wind, en donde se emplean protocolos para minimizar los impactos del ruido submarino sobre la fauna marina, especialmente para mamíferos y tortugas, con el fin de salvaguardar su bienestar. 

Además de realizar proyectos sostenibles, también nos enfocamos en buscar soluciones innovadoras para seguir preservando nuestra biodiversidad bajo el programa de start-ups PERSEO, un programa de innovación abierta con start-ups cuyo principal objetivo es acelerar la electrificación y sostenibilidad a través de la creación ágil de nuevos negocios. De esta manera no solo impulsamos el desarrollo de tecnologías y modelos de negocio disruptivos, sino también impulsamos la revitalización económica y social.