Eficiencia energética de los edificios
Ocho pasos hacia la construcción sostenible
En nuestro día a día somos usuarios de varios inmuebles: nuestra casa y el lugar de trabajo, pero también las escuelas o centros de salud. En cada uno de ellos se consume energía para la calefacción, refrigeración, disponibilidad de agua caliente sanitaria, ventilación o iluminación. Se hace patente la importancia de electrificar los edificios para optimizar su eficiencia energética.
Torre Iberdrola, la energía de una idea. Locución del vídeo [PDF] Enlace externo, se abre en ventana nueva.
La arquitectura sostenible fomenta la eficiencia energética de los edificios para evitar un gasto innecesario de energía, aprovechar los recursos de su entorno para el funcionamiento de sus sistemas y eliminar el impacto ambiental negativo. Según la Agencia Internacional de Energía, el sector de la edificación consume alrededor del 30 % de energía a nivel mundial, lo que lo convierte en un área estratégica para el aprovechamiento de energías limpias y la consolidación de la electrificación. En ese sentido, Iberdrola forma parte de la Asociación Madrid Capital Mundial de la Construcción, Ingeniería y Arquitectura (MWCC), como máximo exponente de la electrificación, aportando su experiencia y capacidad técnica al proyecto de la asociación en el ámbito nacional e internacional.
Las técnicas innovadoras, los nuevos materiales y los avances tecnológicos en la construcción están multiplicando la eficiencia energética de los nuevos edificios en todo el mundo.
La clave está en un planteamiento que combina el diseño bioclimático, materiales reciclados, envolvente y aislamiento térmico, y hábitos sostenibles:
- La selección de una ubicación y orientación que aproveche el sol y el viento para reducir el consumo energético.
- El uso de materiales de construcción reciclados y comprados a proveedores locales para disminuir la huella de carbono en su transporte.
- La protección térmica en muros, techos y ventanas para minimizar las necesidades de calefacción y refrigeración.
- Implementación de nuevas tecnologías como torres de evaporación para refrigerar, sistemas de reciclaje de agua, placas solares, aerotermia, gestión inteligente de temperatura y humedad.
- Fomento de estilos de vida responsables con el medio ambiente, como la movilidad limpia, los jardines verticales o la recogida y el tratamiento del agua de la lluvia.
Qué hace eficiente a un edificio
Un edificio energéticamente eficiente es aquel que minimiza el uso de las energías no renovables y realiza las mismas funciones operativas con un consumo significativamente menor. Emplean energía limpia, como la solar, eólica y geotérmica, para iluminar, calentar, ventilar o enfriar un inmueble.
Estos edificios se construyen con materiales que cuidan el medio ambiente, ahorran energía (e incluso la producen), y aventajan a los convencionales en el consumo de energía, la disminución de las facturas de servicios públicos, menor emisión de gases invernaderos y comodidad para los ocupantes.
Para que un edificio sea considerado energéticamente eficiente, es necesario tener en cuenta ciertos factores:




Casos prácticos
Aquí tenemos algunos ejemplos de edificios sostenibles:
Torre Iberdrola
La Torre Iberdrola, ubicada en Bilbao, España, cuenta con sistemas de eficiencia energética, tratamiento de las aguas, uso de energías renovables y utiliza materiales poco emisores. Además, tiene aparcamientos para coches híbridos y eléctricos. Fue el primer edificio de España en obtener la máxima nota del Sistema de Calificación de Edificios Sostenibles, denominado LEED.
Bullitt Center
El Bullitt Center es un edificio comercial ubicado en Seattle, Estados Unidos, que fue construido con más de 350 materiales que no perjudican la salud ni el medio ambiente y que es energéticamente autosuficiente al 99 %.
Bahrain World Trade Center
Este complejo, ubicado en Baréin, tiene tres turbinas que aprovechan el viento y que suministran alrededor del 15 % de la electricidad de los edificios. También cuenta con unas piscinas reflectantes que ayudan a refrescar el interior.
Ng Teng Fong General Hospital
El Hospital General Ng Teng Fong, es un complejo médico ubicado en Singapur. Cuenta con ventilación natural al 70 % gracias a un diseño en forma de abanico que aprovecha las fuertes brisas. Además, la fachada incorpora terrazas ajardinadas.
Sostenibilidad certificada
En los últimos años diversos organismos han establecido unos sellos de prestigio para impulsar el cambio hacia la construcción sostenible, fomentando la innovación y la eficiencia energética: LEED
Enlace externo, se abre en ventana nueva., BREEAM
Enlace externo, se abre en ventana nueva., Passive House
Enlace externo, se abre en ventana nueva. o Living Building Challenge
Enlace externo, se abre en ventana nueva. se encuentran entre los más extendidos. Empresas, organismos públicos y estudios de arquitectura de todo el mundo compiten por conseguirlos.
¿Cómo se mide la sostenibilidad de un edificio?
La certificación LEED, otorgada por el Green Building Council de Estados Unidos, puntúa 8 prerrequisitos necesarios en una construcción sostenible:
Ubicación y transporte
- Evitar edificar en entornos naturales
- Reducir la duración de los desplazamientos en coche
- Fomentar el transporte público y la actividad física
Sitios sostenibles
- Proteger o restaurar el hábitat en el que se encuentre
- Revitalizar zonas abandonadas
Gestión responsable del agua
- Ser eficaces en su reutilización
- Control del sistema de riego
- Consumo moderado
Energía y atmósfera
- Demostrar un porcentaje de ahorro energético
- Uso de energía limpia y renovable
Material y recursos
- Materiales reciclados, renovables o certificados con sello verde
Calidad ambiental interior
- Ventilación
- Comfort térmico y acústico
- Correcta iluminación
100 puntos
Innovación en el diseño
- Propuesta de nuevas estrategias para ahorrar
Prioridad regional
- Atender la problemática ambiental local
10 puntos
Sellos LEED
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Certified 40-49 puntos
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Silver 50-59 puntos
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Gold 70-79 puntos
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Platinum Más de 80 puntos
Rehabilitación energética
Hacer más eficiente un edificio existente requiere de una auditoría energética. Esta evaluación determina el consumo actual, el impacto ambiental y asigna una calificación energética (de la A a la G), proponiendo medidas de mejora.
Por lo general, el trabajo de rehabilitación se enfoca en:
- Aislamiento: Se trata de mejorar la protección térmica de la vivienda, principalmente en la fachada y el tejado.
- Estanqueidad: Busca evitar las fugas de aire por las rejillas o los huecos de las ventanas, las grietas de la pared o el suelo.
- Ventilación: Instalación de sistemas controlados con capacidad de reducir hasta un 90 % la demanda de calor.
- Iluminación: Implementación de sistemas inteligentes que optimizan el gasto energético y maximizan el aprovechamiento de la luz natural.
- Renovables: Instalación de placas solares para autoconsumo tanto en edificios residenciales como en empresas para favorecer esta transición.
La Agencia Internacional de Energía (IEA) recomienda tener en cuenta si la rehabilitación de infraestructuras se hace en países en vías de desarrollo o no. Por un lado, en las economías más avanzadas el número de edificios crece a un ritmo lento. Por esa razón, el progreso en eficiencia se impulsa mediante la aceleración de las reformas para reducir la demanda de climatización y la electrificación de la calefacción. Por otro lado, en las economías en vías de desarrollo la prioridad se centra en la planificación urbana adecuada y en la construcción de edificios eficientes.
Papel de la electrificación
El sector de la edificación cuenta con un elevado potencial de electrificación para sustituir los sistemas tradicionales de calefacción y agua caliente basados en combustibles fósiles. De esta manera se pueden reducir las emisiones de los edificios. Además, gracias a dispositivos como las bombas de calor se puede alcanzar un mayor rendimiento, ya que suelen ser más eficientes que las calderas de gas. Eliminar estas últimas favorece la calidad del aire interior. Otra de las ventajas de la electrificación es la flexibilidad de la red, ya que con controles inteligentes los edificios pueden gestionar mejor la demanda energética en horas punta.
Sin embargo, alcanzar estas ventajas supone superar una serie de retos como el acceso a la red eléctrica, las barreras de adopción y la necesidad de incentivos. La edificación compite con sectores como los centros de datos o la industria por la capacidad de la red energética, en un contexto donde el consumo energético no avanza al mismo ritmo que la producción de energías renovables. Por otro lado, los elevados costes iniciales de equipos y la limitación de espacio físico en viviendas ya existentes supone una barrera que requiere políticas públicas que reduzcan la brecha de precios entre la electricidad y los combustibles fósiles para acelerar el cambio.




