Aumento del nivel del mar
La subida del nivel del mar, ¿un peligro real para nuestro futuro?
El aumento del nivel del mar provocado por el calentamiento global podría alcanzar los 2 metros de altura a finales del siglo XXI. Esta crecida de los océanos dejaría miles de kilómetros de costa a merced de las inundaciones, comprometiendo la seguridad de 745 millones de personas en todo el mundo.
Cuando en 1968 los astronautas del Apolo 8 tomaron las primeras fotografías en color de la Tierra, toda la humanidad pudo constatar que nuestro planeta, además de redondo, es de un intenso color azul. Medio siglo después sabemos que los mares y océanos cubren el 71% de la superficie terrestre, lo que dota a nuestro mundo de esa tonalidad tan característica que lo convierte en un lugar único de nuestra galaxia y, quizás, de todo el universo.
Sin embargo, a medida que los océanos se expanden por el calor y se derriten glaciares y capas de hielo, aumenta el riesgo de inundaciones, erosión y pérdida de territorios habitados, comprometiendo infraestructuras, economías locales, ecosistemas y la seguridad de millones de personas en todo el mundo.
¿Por qué aumenta el nivel del mar? Causas
Lo que nadie imaginaba hace cinco décadas es que las emisiones actuales de CO2 calentarían el planeta hasta propiciar el deshielo de los polos y el retroceso de los glaciares. La velocidad a la que avanza el cambio climático, intensificada por la acción del hombre, ha elevado el nivel del mar unos 7 cm desde 1993 y unos 18-20 cm desde 1900, según recogió el Gobierno de EE.UU. en su informe Climate Science Special Report (CSSR). Esto provocaría, según la revista científica Nature, que las aguas lleguen a inundar hasta un 37% más de superficie para finales de este siglo.
Entre las causas del aumento del nivel del mar destacan, sobre todo, las siguientes:
El aumento del nivel del mar podría afectar de forma muy distinta a varias ciudades del mundo, desde Cádiz y Liverpool hasta Ámsterdam, Nueva York, Cancún y Río de Janeiro. En algunos casos, el agua haría perder hasta el 92% de la superficie y llegaría a zonas urbanas bajas, poniendo en riesgo viviendas, infraestructuras y espacios turísticos. En este sentido, es importante resaltar que este fenómeno no se manifiesta igual en todas partes. La forma del planeta provoca que existan zonas más densas y menos densas, provocando que la gravedad no sea igual en todos los puntos del planeta. Además, la presencia de corrientes y el viento provocan que el agua se distribuya de forma desigual. Ello, sumado a que la temperatura del agua es distinta en cada región, hacen que el nivel del mar no sea el mismo en todo el mundo. Para medir este problema, la NASA ofrece herramientas como el Sea Level Explorer, que sirve para consultar datos históricos, actuales y futuros sobre la subida del nivel del mar en zonas costeras de todo el mundo, posibilitando a los países crear soluciones para la prevención y mitigación de este fenómeno.
VER INFOGRAFÍA: ¿Cómo afectará la subida del nivel del mar a estas ciudades? [PDF]
¿Por qué se produce el deshielo?
La principal causa del deshielo de los polos y los glaciares es el calentamiento global provocado por el aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, que eleva la temperatura media del planeta y acelera la pérdida de hielo terrestre y marino. A este problema también contribuyen otros factores, como la degradación de la capa de ozono, que puede intensificar efectos climáticos en las regiones polares, especialmente en la Antártida.
Esta inestabilidad climática provoca un mayor riesgo de desastres naturales vinculados al cambio en las precipitaciones o la temperatura, produciendo inundaciones, sequías, olas de calor y de frío a medida que aumentan los efectos del calentamiento global.
Consecuencias del aumento del nivel del mar
La crecida de los océanos varía según las regiones del mundo y amenaza, sobre todo, a los habitantes de las islas y las zonas costeras. Unos 745 millones de personas vivirán las próximas décadas expuestos a inundaciones, mareas ciclónicas y otros fenómenos extremos cada vez más frecuentes y devastadores para la vida humana y el medio ambiente, tal y como advertía a finales de 2019 el IPCC en un informe especial sobre océanos y criosfera. A ello se le suma investigaciones recientes por parte de la revista Nature, quienes descubrieron que el nivel del mar ha aumentado más de lo previsto, por lo que el número de personas afectadas podría ser aún mayor de lo que se esperaba.
El aumento del nivel del mar puede agravar también la erosión de los litorales, empeorar la calidad del agua potable y de regadío, dañar el patrimonio histórico y artístico, afectar al transporte y la actividad económica de las ciudades, y sumergir campos de cultivo, parajes naturales, viviendas y hasta poblaciones enteras, convirtiendo a sus moradores en refugiados climáticos.
Previsiones de la subida del nivel del mar
Ni siquiera los más optimistas niegan los daños irreversibles del aumento del nivel del mar, como la desaparición de numerosos glaciares y de una buena parte de la superficie del Ártico. El IPCC y otros pronósticos realizados hasta la fecha vaticinan, en el mejor de los casos, un crecimiento de los océanos de entre 20 y 30 cm para 2050 y de 43 a 50 cm para 2100, siempre y cuando disminuyan las emisiones de CO2 y el termómetro terrestre se mantenga por debajo de 2 ºC respecto a la temperatura de finales del siglo XIX, tal y como pretenden los Acuerdos de París.
Sin embargo, si fracasan los intentos por contener el calentamiento global y se consuma el temido deshielo masivo de la Antártida, las predicciones para 2100 sitúan la subida del nivel del mar entre 84 cm y más de 2 metros en el peor de los casos, como advierte un estudio de la ONG Climate Central publicado a finales de 2019 por la revista Nature. La crecida de los océanos podría agravarse incluso durante el próximo siglo alcanzar los 15 metros para 2300.
Estrategias de mitigación y adaptación para hacer frente al aumento del nivel del mar
Aunque el aumento del nivel del mar es irreversible a largo plazo, las estrategias de mitigación pueden limitar su magnitud futura, mientras que las de adaptación protegen las poblaciones y ecosistemas actuales.
Iberdrola comprometido en la mitigación de los efectos del cambio climático
Según un informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático en 2020, la mejor manera de limitar los cambios en los océanos y la criósfera realizar estrategias de mitigación contra el cambio climático. Por ello, el Grupo Iberdrola tiene como eje de su estrategia a procesos como la electrificación y la descarbonización, los cuales son fundamentales para minimizar la emisión de gases de efecto invernadero y alcanzar la neutralidad de carbono.
Dentro de estas estrategias, se encuentra nuestro Plan de Biodiversidad 2030, en donde buscamos aportar mediante una perspectiva de conservación (evitar, reducir, restaurar y compensar impactos). Con este plan buscamos evitar instalaciones en zonas de alto valor ecológico, reducir la contaminación y restaurar hábitats afectados.
Por ejemplo, en proyectos de energía eólica marina como Vineyard Wind 1, se ha realizado un mapeo de la extensión de los lechos de pasto marino que rodean el cabo Poge antes y después de la instalación del cable de exportación, con el fin de evitar daños a estas barreras naturales útiles contra el aumento del nivel del mar.
Estas estrategias son útiles para desarrollar un mejor futuro y un modelo energético más limpio y sostenible, un compromiso histórico que nos ha hecho líderes en redes eléctricas y renovables.




