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Bancos de semillas

Bancos de semillas, qué son y su papel para salvar la biodiversidad y nuestra alimentación

Naturaleza

Dos de cada cinco plantas están amenazadas o en peligro de extinción. La biodiversidad sufre y muchos alimentos pueden desaparecer de nuestro menú del futuro. Una de las estrategias que ha ganado mayor relevancia en los últimos años son los bancos de semillas que, además de almacenar simientes de diferentes especies por si llegan momentos peores, sirven para desarrollar variedades más resistentes. Los investigadores indagan sobre especies que se adapten mejor a los cambios climáticos.

Bancos de semillas
Svalbard Global Seed Vault, ubicado en una remota isla noruega, es el banco de semillas más grande del mundo.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que entre los años 1900 y 2000 se perdió el 75% de la diversidad de los cultivos. Además, según estudios realizados en 2024 por la organización británica Kew Royal Botanical Gardens, se estima que hasta el 45% de las plantas con flor podrían estar en peligro de extinción, debido principalmente al cambio climático, la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y la actividad humana. Recolectar, proteger y compartir una amplia variedad de semillas es fundamental para garantizar nuestra seguridad alimentaria y la de las próximas generaciones.

Ante esta necesidad surgen diferentes propuestas. Una de ellas es la reforestación con drones y semillas inteligentes, como es el caso de la propuesta de ‘Bosque busca pueblo’ puesta en marcha por Iberdrola a través del reto ‘Innovación y sostenibilidad en zonas rurales’, en colaboración con Start-up Olé y con el apoyo de la Comisión Europea. Otra de las grandes apuestas, que han cobrado especial relevancia en los últimos años , son los bancos de semillas, pensados específicamente para preservar la biodiversidad vegetal.

Bosque busca pueblo

¿Qué son los bancos de semillas y cómo funcionan?

Un banco de semillas o banco de germoplasma es un lugar en el que se mantienen las condiciones adecuadas para conservar ejemplares de semillas de distintas especies vegetales (silvestres o cultivadas). El objetivo es claro: garantizar la preservación del mayor número posible de plantas para la posteridad.

Los ejemplares de semillas se conservan en unas condiciones de humedad estable, baja temperatura constante y sin apenas luz o en la oscuridad. “La mayoría de plantas del mundo producen semillas que pueden mantener su viabilidad después de ser secadas y congeladas”, reza un documento de la red europea ENSCONET (European Native Seed Conservation Network). “Después de la recolección y de una correcta clasificación, se limpian y se deshidratan las semillas hasta el 5% de humedad”, se manifiesta en dicho documento. Por lo general, se guardan y sellan en recipientes o en paquetes de papel de aluminio de varias capas, que a su vez se almacenan en cajas y se distribuyen en estantes dentro del banco. Los recipientes se identifican con etiquetas que detallan la variedad, el lugar donde fueron recolectadas las muestras y sus características. Los bajos niveles de temperatura y humedad aseguran una baja actividad metabólica, lo que permite mantener las semillas durante largos períodos de tiempo.


Bancos de semillas en el mundo

Existen unos 1.500 bancos de semillas en todo el planeta, entre los que destaca el Svalbard Global Seed Vault, ubicado en la remota isla noruega de Spitsbergen, en el archipiélago de Svalbard, a unos 1.300 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico. Está considerado uno de los mejores bancos de semillas y es el centro de germoplasma más grande del mundo. También conocido como la ‘bóveda del fin del mundo’, este edificio propio de un universo distópico fue inaugurado en 2008 en mitad del hielo y funciona como un enorme almacén en el que se guardan más de un millón de muestras de semillas de todo el mundo.

Tipos de bancos de semillas según su finalidad

Bancos comunitarios

Son bancos que buscan facilitar el acceso de los agricultores a las semillas para sus cultivos de la siguiente temporada de siembra o para utilizarse como suministro de semillas de emergencia cuando sus cosechas se hayan dañado o destruido. 

Bancos productivistas

Son instalaciones diseñadas para almacenar y gestionar semillas con el objetivo primordial de maximizar el rendimiento agrícola, la eficiencia y la estandarización de los cultivos.

Bancos de preservación

Aquellas que se encargan de la protección y conservación de semillas en caso de una emergencia global o la extinción de una especie.

Banco de semillas - infografía

 VER INFOGRAFÍA: Svalbard: el banco de semillas más grande del mundo [PDF]

La perspectiva exterior del centro solo deja ver la entrada: un bloque rectangular de hormigón clavado en la nieve que más bien se asemeja a un portal hacia otro mundo propio de las películas de ciencia ficción. El edificio, excavado en la montaña, tiene una profundidad de 130 metros bajo tierra y fue construido a prueba de terremotos, tsunamis y otras catástrofes naturales. 

El principal motivo para ubicar aquí este gran banco de semillas es que la montaña donde permanece enclavado contiene una espesa capa de permafrost, lo que garantiza una temperatura estable de entre -3 y -4 ºC. El área de almacenamiento de semillas tiene un sistema de enfriamiento adicional que permite mantener la temperatura a -18 ºC y de manera constante. Si se produjera un fallo eléctrico, el permafrost conservaría las variedades almacenadas. Y en caso de conflicto, existe un tratado internacional que califica y mantiene este territorio como zona desmilitarizada.  

La seguridad y la previsión son máximas. Sin embargo, el cambio climático que está provocando que desaparezca el permafrost en todo el mundo también pone en peligro la función del banco de semillas más grande del mundo. Según la revista Nature en un artículo sobre el calentamiento del Ártico en 2022, Svalbard se está calentando entre 6 y 7 veces más rápido que la media global, especialmente durante el invierno, lo cual podría significar un serio peligro para el futuro de nuestros ecosistemas.

Otros almacenes de referencia en el mundo son el Banco de Semillas del Milenio (Millenium Seed Bank), al sur de Londres en Reino Unido, o el Banco de plantas australiano del Jardín Botánico australiano.

Ventajas y desventajas de los bancos de semillas

Los bancos de semillas presentan un principal inconveniente y es que no son una opción viable para todas las plantas del mundo. De hecho, un estudio publicado en 2018 en la revista Nature Plants revelaba que un 36% de las especies vegetales en peligro de extinción no pueden almacenarse en bancos de semillas. Hay algunas plantas, denominadas recalcitrantes, que no soportan cierto grado de desecación y no se pueden conservar con facilidad. Un ejemplo de este tipo de vegetación son las castañas y las bellotas. 

No obstante, los bancos de germoplasma plantean muchas ventajas de cara al futuro:

Conservación de las especies

Permitirán conservar la diversidad de las especies de plantas, sobre todo de las cultivadas por el ser humano.

Recuperación en casos de emergencia

Ayudarán a reponer las semillas necesarias si éstas se pierden en los cultivos debido a desastres naturales o provocados, como la contaminación.

Desarrollo de nuevas especies

Ofrecerán suficiente variedad genética para poder desarrollar otras variedades, por ejemplo, para crear cultivos resistentes a plagas, tolerantes a la sequía o para alimentar a una creciente población mundial.

Protección de la diversidad

Protegerán especies raras y valiosas que no suelen encontrarse en cualquier espacio de la naturaleza. Los bancos de semillas permitirán preservar el material genético y posteriormente reintroducirlas a gran escala en el medio ambiente.

Seguridad para el futuro

Se convertirán en un seguro para el futuro de la agricultura y de nuestra alimentación.

Acciones para la preservación de las semillas

¿Qué podemos hacer nosotros para colaborar con la preservación de las semillas? Como ciudadanos, podemos contribuir activamente a la seguridad alimentaria con acciones sencillas como apoyar proyectos de conservación, como los impulsados por organizaciones como Millennium Seed Bank, ya sea mediante difusión, donaciones o voluntariado. También resulta crucial consumir productos locales y de variedades tradicionales, ya que esto incentiva su cultivo y evita que las especies desaparezcan y los negocios locales quiebren.

Además, debemos ser conscientes del impacto ambiental evitando la introducción o propagación de especies invasoras que puedan desplazar cultivos autóctonos. Participar en huertos urbanos, intercambios de semillas o iniciativas comunitarias fortalece el conocimiento colectivo y la ayuda hacia las personas más necesitadas.

Iberdrola en el respeto y la preservación de la biodiversidad

En Iberdrola trabajamos para fomentar la protección y la acción por la naturaleza y las formas de vida del planeta. Por eso, nos hemos fijado el ambicioso objetivo de tener un impacto neto positivo en la biodiversidad en 2030. Este compromiso se ha fortalecido a través de nuestro Plan de Biodiversidad 2030, que establece los mecanismos para alcanzar esta meta e impulsar la transformación hacia un modelo energético en armonía con la naturaleza y el ser humano. 

Esta hoja de ruta aborda los impactos en ecosistemas y especies de las actividades del Grupo a lo largo del ciclo de vida, considerando la cadena de suministro y creando valor económico y social a través de los servicios ecosistémicos. Para ello, el plan se fundamenta en la aplicación del principio de jerarquía de conservación y la implantación de mecanismos de identificación, cuantificación y seguimiento del cumplimiento del mismo.

La base de este Plan fue la aprobación en 2007 de nuestra Política de biodiversidad, integrada en el Sistema de gobernanza y sostenibilidad de Iberdrola. El Plan se basa en años de trabajo en la integración de la consideración de la biodiversidad en la planificación estratégica y en la toma de decisiones corporativas.

Además, a través de nuestro fuerte compromiso por la electrificación obtenida a partir de energías limpias, se podrá responder a la creciente demanda de energía al tiempo que se cumple con los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, generando una mayor calidad del aire y promoviendo una mayor protección de nuestros ecosistemas.