Ecocidio

Ecocidio, la palabra que define los crímenes cometidos contra el planeta

El concepto de ecocidio no es nuevo, pero desde 2021 tiene una definición jurídica. En concreto, "cualquier acto ilícito o arbitrario perpetrado a sabiendas de que existen grandes probabilidades de que cause daños graves, extensos o duraderos al medio ambiente". Sus creadores, un panel de 12 juristas impulsado desde la sociedad civil, pretende que el delito se incorpore como el quinto crimen contra la paz en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI).

Los delitos ambientales ya tienen definición jurídica y el objetivo es que puedan juzgarse en la Corte Penal Internacional.
Los delitos ambientales ya tienen definición jurídica y el objetivo es que puedan juzgarse en la Corte Penal Internacional.

Durante la guerra de Vietnam, el ejército norteamericano utilizó defoliantes —productos químicos que hacían que las hojas de los árboles se cayeran— como arma para evitar que los guerrilleros del Vietcong pudieran esconderse. Se calcula que hasta 76 millones de litros de herbicidas y defoliantes fueron lanzados sobre territorio vietnamita, entre ellos el muy nocivo Agente Naranja, causando una catástrofe ecológica que aún tardará años en revertirse.

En 1972, en el marco de la Conferencia sobre el Medio Ambiente de Naciones Unidas celebrada en Estocolmo, el primer ministro sueco Olof Palme se convirtió en el primer jefe de Estado en utilizar la palabra "ecocidio" para referirse a la destrucción masiva del medio natural acaecido en Vietnam. Hoy, más de medio siglo después, el término ha evolucionado gracias al impulso de la sociedad civil y, sobre todo, a la acción de un grupo internacional de 12 juristas que lo han dotado de contenido jurídico para que la Corte Penal Internacional (CPI) lo reconozca como el quinto crimen contra la paz en el Estatuto de Roma.

¿Qué es ecocidio?

El grupo de juristas que han acotado recientemente el concepto de ecocidio lo define como "cualquier acto ilícito o arbitrario perpetrado a sabiendas de que existen grandes posibilidades de que cause daños graves, extensos o duraderos al medio ambiente". Philippe Sands, uno de los juristas del panel, explicó durante la presentación de la propuesta que "cada palabra había sido debatida con cuidado para que no fuera ni demasiado vaga ni demasiado específica, con el fin de lograr la aceptación del mayor número posible de países de cara a su inclusión en la Corte Penal Internacional".

¿Es el ecocidio un delito contra el medio ambiente?

Actualmente, el ecocidio no está reconocido como un crimen internacional dentro del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que contempla delitos como el genocidio, los crímenes de guerra, los crímenes contra la humanidad y el crimen de agresión. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado el debate internacional sobre la necesidad de incorporar el ecocidio como un nuevo crimen para perseguir los daños ambientales de mayor gravedad.

Para el jurista Sands, la clave para considerar un delito medioambiental como ecocidio está en el significado de algunas de las palabras que conforman la definición. En ese sentido, en el preámbulo se explica lo siguiente:

  • Se entenderá por "arbitrario" el acto de imprudencia temeraria respecto de unos daños que serían manifiestamente excesivos en relación con la ventaja social o económica prevista.
  • Se entenderá por "grave" el daño que cause cambios, perturbaciones o perjuicios adversos y notorios en cualquier elemento del medio ambiente, incluidos los efectos para la vida humana o los recursos naturales, culturales o económicos.
  • Se entenderá por "extenso" el daño que vaya más allá de una zona geográfica limitada, rebase las fronteras estatales o afecte a la totalidad de un ecosistema, a una especie o a un gran número de seres humanos.
  • Se entenderá por "duradero" el daño de carácter irreversible o que no se pueda reparar mediante la regeneración natural en un plazo razonable.

Por lo tanto, la propuesta de reconocer el ecocidio como delito internacional busca establecer una mayor responsabilidad para quienes causen una destrucción ambiental arbitraria, grave, extensa o duradera. De esta forma, se pretende reforzar la protección de los ecosistemas y ofrecer herramientas jurídicas para actuar frente a acciones que puedan poner en riesgo el equilibrio natural y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

Algunos países ya han avanzado en el reconocimiento de este concepto dentro de sus legislaciones nacionales. El primer país en incorporarlo a su código penal fue Vietnam, en 1990, seguido por tantos otros países, mientras que Bélgica hizo historia en 2024 al ser uno de los primeros estados de la Unión Europea en incluirlo. Además, la Unión Europea aprobó en 2024 una nueva normativa sobre delitos ambientales que refuerza la persecución de determinadas conductas que causan daños graves al medio ambiente.

Tipos de ecocidio

Según Stop Ecocide, la principal ONG que lucha por el reconocimiento del ecocidio como delito, estos son algunos ejemplos de lo que podría juzgarse como tal:

  • El daño a los océanos

    Provocado por la sobrepesca industrial, los vertidos de petróleo, la contaminación con plásticos, etc.

  • La deforestación

    A consecuencia de la ganadería y la agricultura intensiva, los incendios intencionados, la extracción minera, etc.

  • La contaminación del agua y del suelo 

    Por los vertidos químicos, las actividades relacionadas con la minería, la fractura hidráulica (fracking), etc.

  • La contaminación del aire

    Por las emisiones de las grandes industrias, los desastres nucleares, los escapes radiactivos, etc.

Casos de ecocidios históricos

Aunque la definición de ecocidio no es del todo precisa, a continuación podemos mencionar algunos desastres ecológicos ocurridos durante los últimos años que podrían catalogarse como tal:

Contaminación industrial

  • Accidente de Chernóbil (1986). La explosión de uno de los reactores de esta central nuclear provocó la expulsión de una gran cantidad de material radioactivo a la atmósfera —se estima que unas 500 veces más que en Hiroshima—, formando una nube que se extendió por Europa.
  • Vertido del Deepwater Horizon (2010). Se produjo a raíz de un accidente de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, iniciándose un vertido que provocó una mancha de petróleo que se extendió por más de 149.000 km2 y que se estima contaminó hasta 1.770 km de costa.
  • Sobreexplotación en el río Níger (década de 1970). Tras 50 años de extracción petrolífera sin control en el delta del río Níger, el agua ha quedado envenenada por los derrames y las cosechas no crecen. Así, los lugareños se encuentran prácticamente sin recursos en una zona ya de por sí empobrecida.

Destrucción y degradación de ecosistemas

  • La desaparición del mar de Aral (1960-actualidad). Situado en Asia central, es una de las mayores catástrofes medioambientales conocidas. La sobreexplotación durante décadas del agua de los dos ríos que lo abastecían, el Sir Daria y el Amu Daria, dejaron casi seco el cuarto mar interior más grande del mundo.
  • La deforestación del Amazonas (1970-actualidad). El considerado pulmón verde del planeta ha perdido desde 1970 una superficie parecida a la de Francia debido, en gran medida, a la acción directa o indirecta de la ganadería y a la sobrexplotación de la madera.

Conflictos armados con impacto ambiental

  • La destrucción de la presa de Kajovka (2023). La destrucción de la presa de Kajovka durante la guerra de Ucrania provocó inundaciones masivas, la destrucción de ecosistemas fluviales, la contaminación del agua y graves daños a la biodiversidad del río Dniéper. El caso reavivó el debate internacional sobre el reconocimiento del ecocidio en el contexto de los conflictos armados.

Eventos extremos agravados por el cambio climático

  • Los incendios forestales de Canadá (2023). Canadá registró la peor temporada de incendios de su historia, con millones de hectáreas de bosque arrasadas. Además de la pérdida de biodiversidad y la destrucción de ecosistemas, los incendios liberaron enormes cantidades de dióxido de carbono y el humo afectó a la calidad del aire en gran parte de Norteamérica e incluso llegó a Europa.

Consecuencias de los ecocidios

Las consecuencias de los ecocidios pueden extenderse durante décadas y afectar tanto al equilibrio natural como al bienestar de las sociedades. La destrucción de ecosistemas, la pérdida de biodiversidad, la degradación de los suelos, la contaminación del agua y el agotamiento de recursos naturales son algunos de sus principales impactos ambientales.

Además, estos daños pueden tener importantes consecuencias sociales y económicas, como el desplazamiento de comunidades, la pérdida de medios de vida, el aumento de la inseguridad alimentaria o la aparición de problemas de salud asociados a la contaminación. La degradación ambiental se considera uno de los grandes retos globales, ya que sus efectos están estrechamente relacionados con otros desafíos como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

¿Cómo prevenir los ecocidios?

Prevenir los ecocidios requiere actuar sobre las causas que generan la degradación ambiental antes de que los daños sean irreversibles. La restauración de ecosistemas se ha convertido también en una herramienta clave para recuperar espacios dañados y reforzar la capacidad de la naturaleza para hacer frente a futuras amenazas. Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, restaurar ecosistemas degradados es fundamental para abordar de forma conjunta retos como la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la degradación del suelo.

Entre las principales medidas para prevenir ecocidios destacan:

  • Fortalecer la legislación ambiental y su cumplimiento

    Contar con normas que protejan los ecosistemas y con mecanismos eficaces de supervisión y sanción ayuda a evitar actividades que puedan causar daños graves al medioambiente.

  • Realizar evaluaciones de impacto ambiental

    Analizar los posibles efectos de proyectos de infraestructuras, industrias o actividades extractivas permite prevenir o minimizar sus impactos antes de su ejecución.

  • Proteger y restaurar los ecosistemas

    La conservación de hábitats naturales y la recuperación de espacios degradados contribuyen a preservar la biodiversidad y a reforzar la capacidad de los ecosistemas para hacer frente al cambio climático.

  • Impulsar cadenas de suministro sostenibles

    Mejorar la trazabilidad de las materias primas y garantizar prácticas responsables a lo largo de toda la cadena de valor ayuda a reducir los riesgos ambientales asociados a la producción.

  • Fomentar la economía circular

    Reducir el consumo de recursos, reutilizar materiales y minimizar la generación de residuos disminuye la presión sobre los ecosistemas y favorece un uso más eficiente de los recursos naturales.

  • Reforzar la monitorización y la gestión de riesgos ambientales

    Los sistemas de seguimiento, alerta temprana y planificación permiten detectar amenazas con antelación y responder de forma más eficaz para evitar daños de gran magnitud.