Ciberacoso
Ciberacoso o 'ciberbullying', el acoso en las redes sociales
El ciberacoso es un problema que afecta al menos a uno de cada cinco estudiantes. Esta modalidad de acoso escolar ha encontrado una nueva herramienta en la inteligencia artificial para la creación de deepfakes y la suplantación de identidad. Para enfrentarnos a esta problemática, repasamos qué es exactamente el ciberacoso, cómo detectarlo, cómo actuar frente a él y cómo prevenirlo.
¿Qué es el ciberacoso?
El ciberacoso es el comportamiento deliberado y repetido que busca intimidar, enfadar o humillar a otras personas a través de medios digitales, como las redes sociales, aplicaciones de mensajería o juegos en línea. La difusión de mensajes falsos, hirientes, y agresivos, así como de acoso sexual son algunos ejemplos de esta conducta abusiva.
El ciberacoso o ciberbullying no es un hecho aislado. Según alertó la ONU en 2026
Enlace externo, se abre en ventana nueva. , entre el 15 % y el 20 % de los niños en el mundo son víctimas de ciberacoso, aunque también destacó que la cifra real podría ser mayor. Además, un estudio de la propia organización elaborado a partir de una encuesta entre más de 30.000 niños estima también que el 66 % de los niños considera que el ciberacoso ha aumentado y uno de cada dos no sabe cómo denunciar un caso o pedir ayuda. Pero el ciberacoso no es uniforme: el estudio El acoso escolar en el ámbito educativo: prevalencia, repercusiones y respuestas en distintos países [PDF] de la OCDE evidencia que “los grupos minoritarios se ven afectados de manera desproporcionada por el ciberacoso”.
Según un estudio de IPSOS, los encuestados miran hacia los gobiernos. Pero no encuentran respuestas, o al menos eso se deduce del siguiente dato: el 76% de los encuestados cree que los gobiernos de los países examinados no prestan suficiente atención al ciberbullying. Para la UNESCO este problema socava la consecución adecuada del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 en aras de una enseñanza de calidad y, por esa razón, impulsa campañas como el Día internacional contra la violencia y el acoso en la escuela, incluido el ciberacoso, que se celebra el primer jueves de noviembre. Su objetivo es, precisamente, establecer una colaboración creativa entre las instituciones, concienciar facilitando el acceso a materiales y proporcionar una orientación clara para impulsar un cambio.
Características y consecuencias del ciberacoso
En los casos de acoso por Internet entre niños se reproducen una serie de patrones. A continuación, enumeramos algunos de ellos:
Cada niño lo vive de una forma y cada situación es diferente, pero las secuelas psicológicas del ciberacoso son generalmente graves: daña la autoestima y la capacidad de los menores para relacionarse entre sí, y en casos extremos puede conducirlos a una depresión. Cualquier estudiante puede ser víctima de estas agresiones, aunque resulta más probable en estos casos:
- Determinados factores personales o sociales pueden aumentar la exposición al acoso cuando son utilizados por los agresores como motivo de discriminación.
- La baja autoestima, la inseguridad o la falta de habilidades sociales complican la relación con los demás, la respuesta a conflictos y la defensa de los propios derechos.
- Los niños más vulnerables son aquellos que tienen menos amigos que puedan apoyarlos y protegerlos.
VER INFOGRAFÍA: Decálogo para detectar el acoso escolar [PDF]
Para detectar, prevenir y actuar contra el acoso escolar, es necesario observar, estar atentos a señales de evasión, y mostrarse cercanos y empáticos con la persona. También hay que corregir y educar en valores al acosador para que comprenda el daño que provoca y las consecuencias que tienen sus actos. Además, el centro debe ser informado para que inicien un protocolo de ayuda y acciones formativas.
¿Diferencias entre bullying y ciberbullying?
El acoso tradicional y el virtual están íntimamente ligados, ya que ambos impiden un acceso igualitario a la educación y actúan contra la creación de entornos de aprendizaje inclusivos, protegidos y no violentos para todos los niños y adolescentes. Pero al mismo tiempo tienen algunas disimilitudes que agravan el impacto y las consecuencias de este último. Internet y los dispositivos hacen que los agresores se muestren más confiados y actúen de forma más impulsiva y agresiva, atreviéndose a cosas que en otro tipo de circunstancias no realizarían. ¿Por qué ocurre esto?
- La facilidad para ocultarse en la red propicia que los menores se sientan de algún modo impunes, invencibles y carentes de responsabilidad.
- Al tratarse de un acoso a distancia, disminuye la empatía del agresor con la víctima y se hace más difícil que este sea consciente del daño psicológico que causa.
- Internet aumenta la viralidad de estas actitudes porque permite a los niños sumarse con mayor facilidad al acoso compartiendo o dando me gusta a las publicaciones ofensivas.
- Las respuestas rápidas e impulsivas que suscitan las comunicaciones inmediatas propias de Internet pueden acrecentar los conflictos.
La inexistencia de un código de buenas conductas en la red da pie a comportamientos que no tendrían lugar en persona.
Ciberacoso con inteligencia artificial: deepfakes y suplantación de identidad
La inteligencia artificial generativa también juega un papel importante en los casos de ciberacoso, ya que en la mayoría de ocasiones se emplea para la creación de vídeos e imágenes falsos que imitan con gran realismo la apariencia, los gestos o la voz de una persona (deepfakes), y en 1 de cada 3 ocasiones se utiliza para suplantar la identidad de un compañero. Estos materiales se suelen producir para dar lugar a fraudes, amenazas, venganzas o burlas. En concreto, la Corporación RAND afirma que los casos de deepfakes en la escuela se incrementan en la ESO y bachillerato.
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Por otro lado, según la organización británica NSPCC (Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños por sus siglas en inglés), algunos estudiantes no hablan de estos casos por temor a que el contenido tenga mayor difusión y se dé lugar a malentendidos.
Si eres víctima o conoces a alguna persona que sea víctima de estos abusos, no dudes en contactar con una persona responsable para rastrear su origen, detener su difusión y, si es posible, eliminar el contenido cuanto antes. Es importante no reenviar ni descargar este material para no agravar la situación.
Protegerse y proteger del ciberacoso
Si te encuentras en una situación de ciberacoso, lo más importante es buscar apoyo y contarlo. Sin embargo, UNICEF enumera una serie de medidas que podemos tomar para proteger nuestra salud mental y emocional:
- Mantener la calma y la paciencia. Guarda todas las pruebas de acoso, ya que pueden ser importantes para informar a las autoridades pertinentes sobre la situación.
- Bloquea al acosador. Utiliza las herramientas de bloqueo en la plataforma donde se esté produciendo el acoso, para evitar que el acosador siga contactando contigo.
- Denuncia el acoso. Informa de la situación mediante la red social o aplicación donde se esté produciendo el ciberacoso.
- Busca apoyo. No te enfrentes solo al acosador, busca apoyo en familia, amigos y comparte con los demás lo que está ocurriendo, además de consultar o asesorarse sobre cómo manejar la situación de la mejor manera posible.
Por otro lado, también hay formas de brindar apoyo a aquellos que atraviesan una situación de ciberacoso. Estas son algunas maneras:
- Escucha sin juzgar
- Ofrece tu ayuda
- Anima a buscar ayuda profesional
- Brinda compañía y comprensión
¿Cómo prevenir el ciberacoso?
Prevenir el ciberacoso es importante para garantizar la seguridad de los usuarios digitales, sobre todo de los niños y adolescentes que utilizan estas plataformas en su día a día. Es clave recordar que estos comportamientos no suelen ser aislados, sino que acompañan situaciones de bullying preexistentes. El ciberacoso se puede prevenir a través de sesiones formativas para profesores y alumnos, la creación de protocolos de acción y la vigilancia activa ante señales de alerta.
Gestión del ciberacoso en diferentes países
Finlandia, Italia y Países Bajos han logrado disminuir el acoso y el ciberacoso escolar gracias al programa KiVa. Este proyecto educativo de la Universidad de Turku (Finlandia) se puso en marcha en 2009 y desde entonces ha recibido, entre otros, el Premio Europeo a la Prevención Criminal por sus buenos resultados. El 98 % de las víctimas de acoso escolar que han participado en KiVa
Enlace externo, se abre en ventana nueva. sintieron que su situación había mejorado, según se estima desde el propio programa. El proyecto se ha expandido a otros países como Bélgica, Estonia, Francia, Irlanda, Italia, Nueva Zelanda, España, Sudáfrica, Suecia, Suiza, República Checa, Países Bajos y Reino Unido. Además de prevenir el acoso escolar, KiVa proporciona herramientas de intervención a los profesores, ayuda a las víctimas a superar los síntomas y desarrolla habilidades en el acosador para que manifieste sus sentimientos de otra forma.
Pero KiVa no está solo. El problema del bullying ha generado otros programas que luchan por su erradicación. Uno de ellos es ZERO. De origen noruego, este programa se ha implementado con éxito en países de Latinoamérica como Chile, Perú o México. Parte de la base de que el bullying es una agresión dirigida a alcanzar recompensas sociales como el poder y se centra en reducir estas e incrementar la gratificación por acometer conductas positivas.
El papel del docente es fundamental porque es el encargado de educar en la convivencia y en la cultura de grupo. En Suiza surgió Be-Prox, un programa en el que prevalece el aprendizaje de valores para favorecer relaciones sociales positivas entre niños. En España, el programa TEI está basado en la tutorización entre iguales (de ahí el nombre), con alumnos de dos cursos mayores ayudando emocionalmente a sus compañeros. A destacar también el modelo irlandés ABC, que incluye la incorporación de dos materias obligatorias: Educación de la salud personal y Educación cívica, social y política. Y no podemos dejar de mencionar a los pioneros, el programa Pikas, que busca la reconciliación de agresor y víctima a través de una reunión grupal, y el programa Olweus, que busca fomentar las relaciones entre iguales. La Unión Europea también impulsa la iniciativa Better Internet for Kids, que proporciona información, orientación y recursos para mejorar la experiencia de niños y jóvenes en la red, procurando crear un espacio cada vez más seguro para todos.
En los últimos años se han desarrollado diferentes apps para mejorar la comunicación entre alumnos, profesores, centros y familias. A continuación, repasamos algunas de ellas. B-resol es una aplicación para realizar mediaciones en la escuela de manera digital. Permite la detección rápida de casos de bullying en la institución. También se encuentra la función Stop Bullying en Dinantia, una app que optimiza las comunicaciones entre las familias y los centros escolares. A través de esta función se puede alertar, de modo anónimo o mostrando la identidad, sobre posibles casos y adjuntar archivos, fotografías y vídeos. Porque las herramientas digitales son parte del problema y de la solución.




