Islas de plástico en el mundo

Las islas de plástico que contaminan nuestros océanos

Naturaleza Agua

No figuran en los mapas, pero en nuestros océanos existen cinco islas de plástico flotante que amenazan con erradicar buena parte de la vida marina y contribuyen al cambio climático. Algunas de estas manchas de basura se extienden por miles de kilómetros y reúnen una cantidad ingente de residuos en un fenómeno que representa la gran dependencia del ser humano al plástico.

 
Islas de plástico.
Las islas de plástico se originan cuando los residuos flotantes entran en los giros oceánicos.

Las islas de plástico son el resultado de más de siete décadas de vertidos al océano procedentes, sobre todo, de tierra firme y del tráfico marítimo. Desde que el ser humano empezó a usar el plástico en la década de 1950, su uso se ha extendido masivamente sin una gestión eficiente de los residuos generados.  El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que se producen más de 400.000 millones de toneladas de plástico al año, de los cuales menos del 10 % se reciclan. Las consecuencias son evidentes teniendo en cuenta que este material tarda entre entre 100 y 1.000 años en descomponerse, lo que provoca colapsos en los vertederos y los mares del planeta.

¿Qué son las islas de plástico?

Las islas de plástico son grandes acumulaciones de residuos plásticos que se concentran en determinadas zonas de los océanos debido a la acción de las corrientes marinas y los giros oceánicos. Aunque popularmente se las denomina “islas”, no son superficies sólidas sobre las que se pueda caminar, sino áreas con una elevada concentración de fragmentos plásticos de diferente tamaño, desde objetos de gran volumen hasta microplásticos prácticamente invisibles. Su presencia supone una grave amenaza para los ecosistemas marinos, ya que afecta a la fauna, degrada los hábitats y contribuye a la contaminación de los océanos debido a la lenta degradación de estos materiales.

¿Cómo se forman las islas de plástico del océano? 

Estas gigantescas concentraciones de basura están formadas en su mayoría por microplásticos de menos de cinco milímetros que flotan en el interior de los giros oceánicos —quedan atrapados en estos inmensos remolinos y las corrientes internas los agrupan—. Esto hace que las cinco islas de plástico más grandes del mundo coincidan con los principales vórtices oceánicos: los dos del Pacífico, los dos del Atlántico y el del Índico. También se conocen islas de plástico en otros mares del planeta, como el Mediterráneo o el Caribe, aunque son mucho más pequeñas y dispersas que las anteriores.

La primera de estas cinco manchas de basura —la del Pacífico Norte— fue descubierta en 1997 por el oceanógrafo estadounidense Charles Moore. En 2017 se confirmó la existencia de la última, en el Atlántico Sur, y las otras tres se hallaron en el Atlántico Norte (2009), el Índico (2010) y el Pacífico Sur (2011). El siguiente mapa permite situar las islas de plástico oceánicas más grandes del mundo y repasar sus características:

LAS 5 ISLAS DE PLÁSTICO OCEÁNICO DEL MUNDO

¿DÓNDE ESTÁN?

Pacífico
Sur

Atlántico
Norte

Atlántico
Sur

Océano
Índico

Pacífico
Norte

  • Corriente cálida
  • Corriente fría

Fuente: Ranker

LA ISLA DEL
PACÍFICO SUR

Extensión

Alrededor de 2,6 km2

Dato

La densidad de partículas en el centro ronda las 400.000 partículas por mi2

Corriente

LA ISLA DEL
ATLÁNTICO NORTE

Extensión

Se desconocen las medidas exactas

Dato

La densidad de partículas en algunos puntos ronda las 7.220 unidades/km2

Corriente

LA ISLA DEL
ATLÁNTICO SUR

Extensión

La más pequeña:
0,7 km2

Dato

Contiene, aproximadamente, 2.860 toneladas de plástico

Corriente

LA ISLA DEL
OCÉANO ÍNDICO

Extensión

Entre 2,1 y 5 km2

Dato

Sus desechos se han relacionado con la muerte de tortugas marinas y aves

Corriente

LA ISLA DEL
PACÍFICO NORTE

Extensión

1,6 millones de km2

Dato

Contiene 1,8 billones de plásticos y microplásticos y pesa 80.000 toneladas

Corriente
  • OCÉANO PACÍFICO
  • OCÉANO ATLÁNTICO
  • OCÉANO ATLÁNTICO
  • OCÉANO ÍNDICO
  • OCÉANO
    PACÍFICO
  • Acapulco
  • Miami
  • Caracas
  • Lima
  • Nueva
    York
  • Casablanca
  • Dakar
  • Río de
    Janeiro
  • Ciudad
    del Cabo
  • Colombo
  • Antananarivo
  • Perth
  • Tokio
  • Manila

Las cinco islas de plástico oceánico del mundo, según su ubicación, son:

  • La isla del Pacífico Sur. Con una extensión aproximada de 2,6 millones de km2 y una densidad de partículas que ronda las 220.000 partículas/km² en el centro.
  • La isla del Atlántico Norte. Se desconocen las medidas exactas, pero la densidad de partículas en algunos puntos ronda las 7.220 unidades/km2.
  • La isla del Atlántico Sur. Es la más pequeña, con una extensión de 0,7 km2 y un total de 2.869 toneladas de plástico.
  • La isla del Océano Índico. Tiene una extensión de entre 2,1 y 5 millones de km2. Sus desechos se han relacionado con la muerte de tortugas marinas y aves.
  • La isla del Pacífico Norte. Abarca una extensión de 1,6 millones de km2 y contiene 1,8 billones de plásticos y microplásticos, con un peso de 80.000 toneladas.

  VER INFOGRAFÍA: Las 5 islas de plástico oceánico del mundo [PDF] Enlace externo, se abre en ventana nueva.

Principales causas de la formación de islas de plástico 

Las islas de plástico no aparecen de forma espontánea, sino que son el resultado de la acumulación de residuos que llegan al océano desde distintas fuentes y quedan atrapados por las corrientes marinas. Entre las principales causas se encuentran la mala gestión de los residuos urbanos, el uso masivo de envases y plásticos de un solo uso y las actividades pesqueras, especialmente las redes y otros aparejos abandonados o perdidos. 

A ello se suman los residuos procedentes del transporte marítimo y de los ríos, que actúan como una vía de entrada de basura desde tierra firme hasta el mar. Una vez en el océano, los residuos de mayor tamaño se degradan por la acción del sol, el oleaje y la fricción, fragmentándose progresivamente en microplásticos que pueden permanecer durante años y acumularse en determinadas zonas debido a las corrientes oceánicas.

Consecuencias de las islas de plástico en el planeta

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lleva tiempo advirtiendo a la comunidad internacional del daño que causa la basura oceánica en la economía y el medioambiente. Estos residuos diezman los ecosistemas marinos al provocar la muerte de más de un millón de animales al año y, además, encarecen en miles de millones de dólares la conservación de los océanos prevista inicialmente por el Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU.

El plástico oceánico compromete también la subsistencia y la prosperidad de muchas pequeñas comunidades que viven de la pesca, perjudica la calidad del aire, contamina la atmósfera y contribuye al calentamiento global. Según el PNUMA, los plásticos generan emisiones de gases de efecto invernadero perjudiciales durante todo su ciclo de vida, desde el momento de la extracción y el refinado hasta la fase de producción, transporte y eliminación. En este sentido, investigadores de la Universidad de Hawái descubrieron en 2018 que el polietileno —uno de los plásticos desechables más utilizados— emite gases de efecto de invernadero como el etileno y el metano cuando se descompone al sol.

Aun así, organizaciones como Greenpeace denuncian que el plástico flotante supone tan solo un 15% del total, mientras que el 85% permanece oculto bajo el aguaa profundidades de hasta 11.000 metros o, incluso, atrapado en el hielo del Ártico—. La basura oceánica prolifera de tal forma que hasta el Foro Económico Mundial (WEF) prevé que en 2050 los océanos podrían contener más toneladas de plástico que de peces.

¿Es posible erradicar las islas de plástico?

Las islas de plástico son el resultado de décadas de acumulación de residuos en los océanos, por lo que su eliminación completa es una tarea tan urgente como difícil de abordar. Aunque existen iniciativas para retirar parte de estos residuos y evitar que lleguen al mar, la solución pasa principalmente por prevenir su generación, mejorar la gestión de los desechos y reducir la entrada de plásticos al medio marino.

¿Qué puedo hacer como consumidor para reducir la contaminación de plásticos?

La minimización de contaminación por plásticos empieza también con pequeños gestos cotidianos. Adoptar hábitos de consumo más responsables contribuye a reducir la cantidad de residuos que terminan en ríos y océanos y favorece una economía más circular. Algunas de las prácticas más útiles son:

  • Reducción de plásticos de un solo uso

    Reducir el consumo de plásticos, en especial de los de un solo uso, y sustituir bolsas, botellas y recipientes por otros reutilizables.

  • Reciclaje adecuado

    Separar y reciclar correctamente los residuos para facilitar su recuperación.

  • Selección de materiales respetuosos con el medio ambiente

    Elegir productos con menos envases o elaborados con materiales reciclados.

  • Reutilización eficiente

    Reutilizar bolsas, botellas y recipientes siempre que sea posible.

  • Apoyo e iniciativas comunitarias

    Apoyar a las organizaciones que trabajan para erradicar el plástico oceánico y participar en jornadas de limpieza en mar abierto y zonas costeras para la recuperación y reciclaje de residuos.

  • Difusión de la información sobre la contaminación y sus soluciones

    Contribuir a la divulgación del problema y concienciar a las personas del entorno.

  • Comunicación oficial de infracciones

    Alertar a las autoridades siempre que se tenga conocimiento o se presencien infracciones relacionadas con la gestión de los desechos plásticos.

¿Qué están haciendo las autoridades y la comunidad científica para reducir la contaminación de plásticos?

La reducción de la contaminación por plásticos requiere una actuación coordinada entre administraciones públicas, empresas, comunidad científica y ciudadanía. En los últimos años se han impulsado medidas para limitar el uso de determinados productos de plástico de un solo uso, reforzar los sistemas de reciclaje y promover modelos de producción y consumo más sostenibles. En la Unión Europea, por ejemplo, la normativa sobre plásticos de un solo uso ha restringido algunos de los productos que más frecuentemente acaban en playas y océanos, fomentando alternativas más sostenibles.

Al mismo tiempo, la comunidad científica trabaja en el desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar la recogida y el reciclaje de residuos, investigar materiales alternativos más sostenibles y comprender mejor el impacto de los plásticos y los microplásticos sobre los ecosistemas y la salud. Junto a ello, numerosas organizaciones desarrollan proyectos de limpieza y restauración de los océanos que contribuyen a retirar parte de los residuos ya existentes y a concienciar sobre la necesidad de prevenir este problema desde su origen.

Iberdrola, comprometida con la preservación de los ecosistemas marinos

La acumulación de residuos plásticos en los océanos constituye una de las principales amenazas para la conservación de los ecosistemas marinos, al afectar a la biodiversidad, alterar los hábitats naturales y poner en riesgo el equilibrio de los entornos acuáticos. Hacer frente a este desafío requiere una respuesta global basada en la prevención de la contaminación, la innovación y la adopción de modelos más sostenibles que reduzcan el impacto sobre la naturaleza.

En este contexto, en Iberdrola situamos la protección de la biodiversidad y la conservación de los ecosistemas como pilares fundamentales de su estrategia de sostenibilidad. A través de nuestro Plan de Biodiversidad 2030, impulsamos iniciativas orientadas a preservar los entornos naturales, prevenir impactos sobre la biodiversidad y favorecer la restauración de ecosistemas terrestres y marinos, contribuyendo a un modelo de desarrollo más respetuoso con el medio ambiente.