Animales extinguidos
Especies extintas: ¿cuáles son los motivos de su desaparición?
Cambio climático Biodiversidad
El abusivo e insostenible uso de los recursos naturales no solo daña la salud del planeta, sino que arrasa con especies enteras y las hace desaparecer para siempre. La frenética pérdida de biodiversidad hace que un millón de animales y plantas estén amenazadas actualmente. Otras, corrieron peor suerte. A continuación, repasamos algunas de las especies extintas que ya solo podemos rememorar.
Gracias a la biodiversidad, los seres humanos disfrutamos de seguridad alimentaria y de acceso a agua limpia y materias primas. El equilibrio biológico, además, regula el clima y frena la contaminación. Sin embargo, dicho equilibrio está amenazado, en gran medida por la insaciable urgencia del ser humano de conseguir más alimentos y energía.
La biodiversidad en la actualidad
La extinción de especies no es algo anecdótico: la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha alertado de que cerca de un millón de especies están en peligro de extinción. Según un informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de 2025, más de 48 mil especies están bajo amenaza de extinción, lo cual representa un gran peligro para nuestros ecosistemas.
La frenética perdida de biodiversidad dificulta a los conservacionistas evaluar las disminuciones de especies en tiempo real, así lo afirma Inger Andersen, Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA). Para proteger la biodiversidad es necesario apostar por el conservacionismo ambiental, con medidas para la protección del medio ambiente: cría de animales en cautividad para su futura puesta en libertad, creación de reservas naturales, lucha contra el tráfico de animales, etc.
¿Qué es una especie extinta?
Se considera que una especie se ha extinguido cuando el último ejemplar conocido muere sin dejar heredero genético. Se ha perpetuado el mito de la regla de los 50 años —si no se avista una especie durante ese tiempo se la considera extinguida—, pero en realidad no hay un margen de tiempo concreto. Determinar si una especie está totalmente extinta es complicado: en alguna ocasión se han descubierto ejemplares de especies consideradas extintas, un fenómeno conocido como taxón lázaro. Un ejemplo de ello es el reciente redescubrimiento de la zarigüeya pigmea de dedos largos, un pequeño marsupial australiano que se creía extinto.
Para confirmar la desaparición de una especie es fundamental acudir a la Lista Roja
Enlace externo, se abre en ventana nueva. de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Este documento, puesto en marcha hace más de medio siglo, ha ido recogiendo información de expertos biólogos, conservacionistas y estadísticos para registrar el estado de conservación de las especies.
Tipos de extinciones
En la actualidad, podemos distinguir dos tipos de extinciones según el modo en que una especie desaparece:
- Extinción filética o pseudoextinción. Una especie desaparece dando lugar a otra más evolucionada. La especie inicial (ancestro) se considera extinta, pero continúa su linaje. No hay ni aumento ni disminución de la diversidad.
- Extinción terminal. Una especie se extingue sin dejar descendientes. Por tanto, disminuye la diversidad. A su vez, se subdivide en dos:
- Extinción terminal de fondo (o normal). Desaparición progresiva y continuada a lo largo del tiempo.
- Extinción terminal masiva. Global y con un desencadenante común. Debe ser rápida y afectar a un gran número de organismos no relacionados entre sí. Los dinosaurios, por ejemplo.
Especie extinta vs. Extinta en estado silvestre vs. Amenazada
Según la UICN, existen distintas categorías para señalar a una especie en extinción: las especies amenazadas, que han sufrido la pérdida de hasta un 50% de su población; las extintas en estado silvestre, que son aquellas especies que solo sobreviven en cautividad y no se han encontrado individuos en la naturaleza; y las especies extintas, cuando no queda ninguna duda razonable de que el último individuo existente ha muerto.
Causas de la extinción de animales
Más del 99 % de los organismos que una vez vivieron en la Tierra ya no existen. Las especies, en líneas generales, se extinguen por las siguientes causas:
El conservacionismo ambiental como herramienta contra la extinción
El conservacionismo ambiental es un movimiento social y político que promueve la protección del medio ambiente y la biodiversidad frente a la contaminación, el cambio climático, la destrucción de los ecosistemas y la actividad humana.
Esta doctrina establece distintas medidas para la protección de la biodiversidad, como la cría de animales en peligro de extinción en espacios protegidos para fomentar su natalidad y cuidado, con el objetivo final de ponerlos en libertad. Además, promueve la creación de reservas naturales y espacios protegidos para las especies amenazadas, la lucha contra el tráfico ilegal de animales silvestres y la reducción de nuestras emisiones de carbono, que aceleran el cambio climático y causan la pérdida de los hábitats naturales.
Acciones para la prevenir la extinción de animales
¿Qué podemos hacer nosotros para ayudar a combatir la extinción de animales silvestres? Existen diversos hábitos que podemos poner en práctica para fomentar el cuidado de la biodiversidad:
Diez animales extintos recientemente en el mundo
Según la Lista Roja de la UICN de 2025, los tres últimos animales extintos en el mundo son un ave llamada zarapito fino (Numenius tenuirostris), una especie de caracol nativa de Cabo Verde llamada Conus lugubris y el canguro rata del desierto, nativo de Australia.. Animales casi desconocidos que prueban que este fenómeno puede afectar a cualquier ser vivo. A continuación, repasamos algunas de las extinciones más relevantes de los últimos años:
Sapo dorado (Incilius periglenes)
- Hábitat: Costa Rica
- Última observación confirmada: Fue declarada extinta en el año 2004.
- Causa: La desecación de las charcas de los bosques producto del cambio climático hizo que los sapos abandonaran sus huevos, reduciendo su población y conduciendolos a la extinción.
Foca monje del Caribe (Neomonachus tropicalis)
- Hábitat: mar del Caribe y la costa centroamericana.
- Última observación confirmada: Fue declarada extinta en el año 1994.
- Causa: especie víctima de la caza ilegal de animales, ya que muchos deseaban comercializar con su piel y su grasa.
Bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica, considerada subespecie de la Capra pyrenaica)
- Hábitat: oriunda del Pirineo.
- Última observación confirmada: fue declarado extinto en el año 2000.
- Causa: especie víctima de la caza indiscriminada y de la falta de previsión para abordar un plan de conservación.
Kamao (Myadestes myadestinus)
- Hábitat: isla de Hawái.
- Última observación confirmada: fue declarado extinto en el año 2004.
- Causa: introducción de aves ajenas al ecosistema, enfermedades transmitidas por mosquitos no nativos y la deforestación de su hábitat natural.
Zarapito fino (Numenius tenuirostris)
Bucardo (Capra pyrenaica pirenaica).
Rinoceronte negro occidental (Diceros bicornis longipes).
Tortuga de la isla Pinta (Chelonoidis abingdonii).
Rinoceronte negro occidental (Diceros bicornis longipes, considerada subespecie del Diceros bicornis)
- Hábitat: África Occidental.
- Última observación confirmada: fue declarado extinto en el año 2011.
- Causa: blanco de cazadores furtivos que ansiaban sus cuernos por sus supuestas propiedades curativas.
Tortuga gigante de la isla Pinta (Chelonoidis abingdonii)
- Hábitat: Islas Galápagos (Ecuador).
- Última observación confirmada: fue declarada extinta en el año 2012.
- Causa: intrusismo humano en su hábitat natural.
Murciélago de la isla de Navidad (Pipistrellus murrayi)
- Hábitat: Isla de Navidad.
- Última observación confirmada: fue declarado extinto en el año 2017.
- Causa: pérdida y degradación de su hábitat natural.
Iberdrola en el respeto y la preservación de la biodiversidad
En Iberdrola trabajamos para fomentar la protección y la acción por la naturaleza y las formas de vida del planeta. Por eso, nos hemos fijado el ambicioso objetivo de tener un impacto neto positivo en la biodiversidad en 2030. Este compromiso se ha fortalecido a través de nuestro Plan de Biodiversidad 2030, que establece los mecanismos para alcanzar esta meta e impulsar la transformación hacia un modelo energético en armonía con la naturaleza y el ser humano.
Esta hoja de ruta aborda los impactos en ecosistemas y especies de las actividades del Grupo a lo largo del ciclo de vida, considerando la cadena de suministro y creando valor económico y social a través de los servicios ecosistémicos. Para ello, el plan se fundamenta en la aplicación del principio de jerarquía de conservación y la implantación de mecanismos de identificación, cuantificación y seguimiento del cumplimiento del mismo.
La base de este Plan fue la aprobación en 2007 de nuestra Política de biodiversidad, integrada en el Sistema de gobernanza y sostenibilidad de Iberdrola. El Plan se basa en años de trabajo en la integración de la consideración de la biodiversidad en la planificación estratégica y en la toma de decisiones corporativas.
Además, a través de nuestro fuerte compromiso por la electrificación obtenida a partir de energías limpias, se podrá responder a la creciente demanda de energía al tiempo que se cumple con los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, generando una mayor calidad del aire y promoviendo una mayor protección de nuestros ecosistemas.









