Internet de la energía
El futuro de la eficiencia energética: el Internet de la energía
Tras años donde el Internet de las Cosas ha sido uno de los principales motores de cambio en nuestra forma de consumo, ahora llega el Internet de la Energía. Su objetivo es poder automatizar y regular procesos, permitiendo una mayor eficiencia energética y un mejor aprovechamiento de las energías renovables.

No hay dudas de que el Internet de las Cosas ha sido una de las revoluciones de los últimos años. Su misión, aparentemente sencilla, era conectar elementos cotidianos a Internet. Gracias a esto, se han producido avances significativos en la automatización de procesos como, por ejemplo, regular la temperatura, que, además de hacer nuestra vida mucho más sencilla, ha conllevado el aumento de la eficiencia en casas u oficinas.
Ahora, estos procesos han llegado también al mundo de la energía gracias al Internet of Energy (IoE, Internet de la Energía en sus siglas en español). El objetivo último es automatizar tanto el traslado como el consumo de energía, lo que a su vez permitirá mejorar la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos. Estas mejoras permitirían también una mayor implantación de las energías renovables ya que se contaría con una mayor facilidad para el autoconsumo al requerir menos necesidades del exterior.
¿Qué es el Internet de la Energía?
El IoE consiste en aplicar el Internet de las Cosas (IoT) y el análisis de datos a la infraestructura eléctrica para conectar, automatizar y optimizar la red. Gracias a esta integración, es posible redistribuir la energía de forma dinámica según la demanda en tiempo real, lo que maximiza la eficiencia energética.
El concepto fue acuñado en 2011 por el economista Jeremy Rifkin en su libro La tercera revolución industrial. Rifkin sostiene que el IoE se fundamenta en cinco pilares:
- El cambio hacia las energías renovables.
- La transición a microsistemas de poder energético.
- El despliegue de tecnologías de almacenamiento integradas con fuentes renovables.
- La descentralización de la producción y distribución de energía.
- La electrificación masiva del transporte.
¿Cómo funciona el IoE?
El Internet de la energía supone dar un paso más en el concepto de las smart grids: aunque las redes inteligentes permiten una gestión energética más sostenible a través de la automatización y digitalización de procesos, los datos no suelen estar compartidos entre sí. La clave del IoE está en el ecosistema compartido. Esta tecnología aprovecha los datos recogidos por dispositivos, sensores y contadores inteligentes para que luego la red o los sistemas conectados ajusten automáticamente el consumo, almacenamiento o distribución. De este modo, el cliente, la red y los activos energéticos pueden interactuar de forma más eficiente.
Las tecnologías del IoE
Uno de los mayores avances en lo que a IoE se refiere está en el uso de big data, que posibilita analizar todo lo que ocurre durante el proceso completo. Por ejemplo, permite saber las tendencias de consumo, lo cual puede ayudar a tener preparada la suficiente energía llegado el momento. También ofrece información en tiempo real de todo lo que ocurre para poder afrontar cualquier imprevisto.
Junto a ello, también se utiliza IA (Inteligencia Artificial) en plantas y sistemas de desarrollo. La inteligencia artificial, unida a la información que proporcionan los contadores inteligentes, permite optimizar aún más la distribución de energía. El uso de smart grids, redes eléctricas que pueden integrar de forma inteligente y dinámica las acciones de todos los usuarios conectados a ellas, se presenta aquí como un punto fundamental para aprovechar todo el potencial de esta optimización. De esta manera, damos un paso más en nuestra apuesta por la electrificación, un proceso que desde Iberdrola entendemos como fundamental para la consecución de un modelo energético limpio y sostenible.
Las ventajas del Internet de la Energía
El Internet de la Energía es tan joven que sus posibilidades son prácticamente infinitas. No obstante, aún falta mucho por avanzar para conseguir entender por completo cómo ayudaría en el futuro a nuestra industria. Las ventajas actuales de este sistema son:
Aplicaciones reales del IoE
Redes inteligentes y transporte de la energía
El aprovechamiento de las redes inteligentes pasa por una renovación de la infraestructura, como por ejemplo el desarrollo de redes de transmisión de ultra alta tensión. La automatización se integra en un sistema interconectado para un uso eléctrico eficiente.
Vehículos eléctricos
La electrificación masiva de vehículos requiere de la instalación de más puntos de recarga que, gracias a la IoE, pueden aplicar los datos de consumo para establecer una relación bidireccional entre ambos.
Hogares inteligentes
En el hogar se pueden conectar distintos dispositivos como el aire acondicionado, la calefacción o las bombillas inteligentes, a sus fuentes energéticas para señalar la necesidad real de electricidad para un consumo responsable.
Gestión de la demanda
La creación de nuevos almacenes energéticos, con el objetivo de guardar energía para los momentos en los que exista una sobrecarga, permite un mayor márgen de acción ante la creciente demanda de energía.
Integración de renovables
La electrificación encuentra un aliado en el IoE, ya que ofrece datos precisos y personalizados acerca de la necesidad real de energía de cada consumidor, e indica la mejor opción para optimizar su uso.
Personalización del contacto con el cliente
El usuario no solo consume, sino que es capaz de optimizar, desplazar consumos, gestionar el uso de los dispositivos y sus momentos de carga. Toma un rol más activo apoyado por los datos personalizados que recogen los dispositivos.
Iberdrola y el empleo del Internet de la energía: Asistente Smart Avanzado
En Iberdrola contamos con un Asistente Smart Avanzado, una solución de energía conectada que permite a los clientes tomar un papel activo en el cambio hacia un modelo más sostenible. Dado que el Internet de las cosas es una evolución natural de las redes inteligentes, que ya permitían optimizar el uso y la distribución de la energía, esta solución digital permite a los clientes reducir el consumo de dispositivos eléctricos inteligentes entre un 10 y un 30%. Gracias al uso de algoritmos complejos somos capaces de llegar a casi el 100 % de la cartera, desagregando su consumo en los diferentes electrodomésticos, comparando con hogares similares y personalizando su ahorro y el retorno de inversión con las diferentes soluciones Smart que ayudarán a hacer más eficiente su hogar.
La digitalización de la infraestructura eléctrica nos permite ganar flexibilidad y bidireccionalidad. Con este programa, los clientes de Iberdrola pueden conectar y controlar las diferentes soluciones eléctricas de sus hogares, entre ellas la climatización, el agua caliente sanitaria y la gestión de la carga del vehículo eléctrico. La plataforma está diseñada para trasladar el consumo a las horas de tarifa más económicas teniendo en cuenta la disponibilidad de potencia en el hogar, adaptándose a las necesidades energéticas del cliente y a su confort, al tiempo que facilita la electrificación y mejora la sostenibilidad del sistema buscando los momentos de mayor producción renovable.
Además, si el cliente tiene paneles solares en casa, la plataforma gestiona de forma inteligente el consumo energético del hogar, retrasando el consumo de energía no urgente a las horas de mayor producción verde de la vivienda, mejorando así la eficiencia energética.
Todo a través de una experiencia sencilla a través de la App de clientes de Iberdrola, ofreciendo además información y recomendaciones avanzadas, permitiendo a los consumidores ser artífices directos de la electrificación y en el uso propio más eficiente de la energía.
El futuro del Internet de la energía
En el futuro, el Internet de la energía se perfila como un elemento clave para lograr una red más flexible. Esta tecnología permite adaptar los dispositivos conectados al Internet de las cosas (IoT), en una red integrada y dinámica que optimiza la distribución y el uso de la energía.
La electrificación inteligente de infraestructuras, industrias y procesos productivos requieren de un intercambio de datos y gestión bidireccional del transporte de la energía. Asimismo, los usuarios adoptan un rol más activo en la gestión de su propio consumo. Gracias al Internet de la energía, el consumidor podrá desplazar sus patrones de demanda, gestionar sistemas de almacenamiento local e integrarse en la dinámica del autoconsumo.





