Corredor verde
Corredores verdes, ¿cómo cuidar del medio ambiente en las ciudades?
Las ciudades apuestan cada vez más por la sostenibilidad y, en ese proceso, tienen mucho que decir los corredores verdes urbanos: una franja con una importante presencia de vegetación que une zonas naturales destacadas de la ciudad. Aporta numerables ventajas a la zona donde se instale y cada vez son más comunes en áreas céntricas y residenciales.

Según Naciones Unidas, más de la mitad de la población mundial vive actualmente en ciudades y se estima que, para 2050, cerca del 70 % de la población residirá en entornos urbanos. Este crecimiento hace necesario impulsar soluciones basadas en la naturaleza que permitan mejorar la calidad de vida y aumentar la resiliencia de las ciudades frente al cambio climático.
Ante tal evidencia, lograr que las ciudades sean lugares cada vez más eficientes, pero también más habitables y sostenibles es clave para el planeta. No en vano, el desarrollo de ciudades sostenibles es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, concretamente el ODS 11, promovidos por la ONU. En este contexto, los corredores verdes —también llamados corredores ecológicos—, junto al resto de infraestructuras sostenibles, tienen mucho que aportar.
Qué es un corredor verde y para qué sirve
Los corredores verdes son elementos lineales del paisaje, planificados o no, que permiten desempeñar múltiples usos de carácter ecológico, social, cultural y cualquier otro compatible con un uso sostenible de la tierra. Esta definición pertenece a Jack Ahern, uno de los precursores de la corriente internacional de corredores verdes.
El trabajo de Ahern plantea la posibilidad de que se transformen en corredores componentes del paisaje natural, como cursos naturales de agua o vías de tren en desuso, entre otras, a través de procesos de restauración o construcción.
Sea cual sea el punto de partida, el objetivo de un corredor verde siempre es unir zonas naturales importantes de una ciudad mediante una franja o pasillo caracterizado por tener una amplia vegetación. De esta manera, se crea una especie de esqueleto capaz de articular ciudades más verdes y saludables. En su interior, pueden desarrollarse zonas de recreo, espacios culturales, instalaciones deportivas o huertos urbanos.
Diferencias con otros conceptos urbanos parecidos:
- Corredor verde: conecta espacios naturales y facilita funciones ecológicas y sociales.
- Parque lineal: espacio recreativo alargado, normalmente asociado a vías, ríos o infraestructuras recuperadas.
- Cinturón verde: área natural o seminatural que rodea una ciudad para limitar la expansión urbana y proteger el entorno.
Corredores verdes y adaptación al cambio climático
Los corredores verdes son mucho más que espacios ajardinados dentro de las ciudades: constituyen una infraestructura verde urbana capaz de contribuir a la adaptación frente al cambio climático. La conexión de parques, ríos, bosques urbanos y otros espacios naturales permite crear redes ecológicas que ayudan a reducir algunos de los impactos asociados al aumento de las temperaturas y los fenómenos climáticos extremos. El Sexto Informe de Evaluación del IPCC (AR6)
señala que la infraestructura verde urbana es clave para aumentar la resiliencia climática de las ciudades, al reducir la exposición a olas de calor, mejorar la calidad del aire y reforzar la capacidad de adaptación frente a eventos extremos.
En episodios de calor extremo, la vegetación de estos corredores ayuda a disminuir la temperatura urbana mediante la generación de sombra y la evapotranspiración, reduciendo el efecto isla de calor. Además, los suelos permeables y la vegetación favorecen la absorción del agua de lluvia, mejorando la gestión de las precipitaciones intensas, mientras que las zonas verdes contribuyen a mejorar la calidad del aire y a crear refugios climáticos donde la ciudadanía puede protegerse de las altas temperaturas. En este contexto, el impulso de soluciones basadas en la naturaleza forma parte de la respuesta global frente al cambio climático. Iberdrola trabaja en esta línea a través de su compromiso con la acción climática y la protección de la biodiversidad, promoviendo iniciativas orientadas a avanzar hacia un modelo más sostenible y en armonía con la naturaleza.

Beneficios de los corredores verdes
Si nos centramos en los beneficios para el medio ambiente, los más importantes son:
Uno de los aspectos más relevantes de los corredores verdes es que, además de los beneficios para el medio ambiente ya citados, generan también beneficios sociales, culturales y económicos. Por ejemplo: mejoran la calidad de vida de las personas favoreciendo la actividad física y el relax mental, impulsan la escena cultural al contar con auditorios al aire libre o edificios dedicados a exposiciones y, en muchos casos, son un reclamo turístico que redunda positivamente en la economía de las ciudades.
Ejemplos de corredores verdes
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A continuación, recorremos el mundo para visitar algunos de los corredores verdes de referencia:
Manhattan Waterfront Greenway (Nueva York)
Se trata de un corredor de 51,4 kilómetros de longitud alrededor de la isla de Manhattan. Plagado de flores, árboles, arbustos, vías para caminar y carriles bici, según el anterior alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, ha mejorado notablemente la calidad de vida de los neoyorquinos. En la actualidad, cuenta con tres partes diferenciadas: Hudson River, East River y Harlem River.
Parque Lineal Ferrocarril de Cuernavaca (Ciudad de México)
Este corredor combina aspectos prácticos y estéticos a lo largo de 4,5 kilómetros de una línea histórica de ferrocarril en desuso. Ocupa más de 17.000 m2 y contribuye, según las autoridades de la ciudad, a impulsar el balance imprescindible entre desarrollo económico y social, y entre preservación del patrimonio y potencial transformador, además de impulsar la sostenibilidad.




Madrid Río (Madrid)
Se trata de un enorme pasillo fruto del soterramiento de la M-30 (autopista de circunvalación) a su paso por la zona del río Manzanares. Se extiende a lo largo de varios kilómetros, desde El Pardo hasta Getafe, y a la finalización de su construcción en 2011 se habían plantado 33.623 árboles. Además, sirvió para incorporar un pulmón como la Casa de Campo al centro de la ciudad y mejorar la biodiversidad de la zona.
Cheonggyecheon (Seúl)
Una autopista elevada sobre un canal de agua en una de las zonas más céntricas de la capital surcoreana fue demolida a causa de la enorme cantidad de emisiones y ruido que generaba. En su lugar, se construyó un enorme parque lineal de más de 400 hectáreas que, entre otros beneficios, consiguió bajar la temperatura promedio de la zona en 3,6 ºC.





