¿Qué es la huella hídrica?

La huella hídrica, clave para preservar un recurso natural vital

Naturaleza Agua

El agua es un ingrediente invisible en miles de productos que consumimos cada día. Por ejemplo, producir una sola taza de café requiere alrededor de 130 litros de agua. De manera similar, fabricar una camiseta básica de algodón puede consumir  entre 2.000 y 3.000 litros de agua a lo largo de toda la cadena de suministro, según el origen del algodón, riego y procesos de fabricación . Estos datos muestran lo dependiente que es la vida moderna del agua, incluso cuando no podemos verla. Este impacto puede entenderse a través del concepto de huella hídrica, un indicador que mide cuánta agua dulce se utiliza para producir los bienes y servicios que consumimos.

Huella hídrica
La escasez de agua dulce aumentará en todo el mundo en los próximos años, según la ONU.

La disponibilidad de agua dulce está bajo presión creciente ante la demanda global, el cambio climático y el aumento de la población mundial, que alcanzará unos 9.700 millones de personas en 2050, según la ONU. Según agencias de esta organización, entre 2.000 y 3.000 millones de personas experimentan escasez de agua en diferentes épocas del año y la proporción de ciudades afectadas podría duplicarse para 2050, con hasta 2.400 millones de personas enfrentando estrés hídrico urbano si no se cambia la tendencia. 

Esto se suma a que el ciclo del agua se vuelve cada vez más irregular debido a inundaciones y sequías extremas, lo que complica la gestión de este recurso vital para la agricultura, la industria y los hogares.

Los productos que usamos, la ropa que vestimos y los alimentos que consumimos requieren agua para su fabricación o producción. Las estadísticas muestran que una ducha larga en un país de altos ingresos puede consumir entre 100 y 150 litros de agua, superando los 50 a 100 litros que la Organización Mundial de la Salud considera suficientes para cubrir las necesidades básicas diarias de salud e higiene

Todo ello plantea una cuestión clave: cómo gestionar un recurso esencial en un contexto de creciente presión global.

¿Qué es la huella hídrica y para qué sirve?

La huella hídrica es similar a la huella de carbono, que mide el total de emisiones de gases de efecto invernadero generadas directa e indirectamente por una persona, organización, producto, evento o actividad. En el caso de la huella hídrica, la medida es el volumen total de agua dulce utilizado para producir los bienes y servicios consumidos por una persona, organización o comunidad, incluyendo tanto el uso directo como indirecto del agua.

El concepto de “huella hídrica” fue introducido en 2002 por el profesor universitario Arjen Hoekstra mientras trabajaba en el IHE Delft Institute for Water Education (entonces UNESCO-IHE). En 2008, a medida que creció el interés de la industria y los responsables de políticas, cofundó junto con socios del sector empresarial, académico y público la Water Footprint Network ↗ para promover la investigación y el uso sostenible del agua dulce a nivel mundial.

La huella hídrica se puede usar para medir el consumo de agua prácticamente de cualquier cosa: desde la fabricación de unos pantalones o las actividades anuales de una empresa, hasta el consumo total de un país. Su objetivo es generar conciencia sobre los enormes volúmenes de agua que requieren nuestros procesos productivos y estilos de vida, fomentando un uso racional y sostenible.

Tipos de huella hídrica

Según la Water Footprint Network, la huella hídrica se compone de tres elementos, dependiendo del origen del agua:

Huella hídrica verde
Agua de lluvia almacenada en el suelo y utilizada por las plantas mediante evaporación y transpiración. Es especialmente relevante en agricultura, silvicultura y horticultura.

Huella hídrica azul
Agua extraída de fuentes superficiales o subterráneas que se consume durante la producción, se incorpora a los productos o se devuelve a cuerpos de agua. La agricultura de regadío, la industria y los hogares suelen generar huellas hídricas azules.

Huella hídrica gris
Volumen de agua dulce necesario para diluir los contaminantes producidos durante procesos industriales o agrícolas hasta cumplir con los estándares de calidad del agua.

Qué hace Iberdrola para proteger el agua

La protección de la naturaleza y el uso sostenible de los recursos son pilares fundamentales de la estrategia de sostenibilidad de Iberdrola. Para contribuir a una gestión más eficiente del agua, el grupo impulsa iniciativas como:

  • Reducir la intensidad hídrica en la generación eléctrica, con el objetivo de disminuirla un 40 % entre 2025 y 2030.
  • Reducir el consumo específico de agua, con una meta voluntaria del 63 % entre 2021 y 2030, medido en metros cúbicos por GWh producido.
  • Acelerar la transición hacia energías renovables, sustituyendo tecnologías de generación térmica más intensivas en consumo de agua.
  • Cerrar progresivamente instalaciones de mayor impacto hídrico, lo que ya ha permitido reducir significativamente el volumen de agua utilizado para producir electricidad.
  • Colaborar con autoridades y organismos locales, para garantizar un uso responsable y compartido de los recursos hídricos en las zonas donde opera.

Cómo se mide la huella hídrica

Las personas pueden estimar su huella hídrica personal usando herramientas en línea desarrolladas por la Water Footprint Network ↗. Pero calcular la huella hídrica de un país depende de varios factores clave:

  • Volumen total de consumo

    Existe generalmente una correlación entre la actividad económica y el uso del agua: mayores niveles de PIB suelen corresponder a huellas hídricas más grandes.

  • Patrones de consumo

    Los hábitos alimentarios y de compra influyen de forma significativa en la demanda de agua, especialmente donde se consumen bienes intensivos en agua.

  • Condiciones climáticas

    Los climas más cálidos aumentan la evaporación, lo que significa que los cultivos requieren más riego.

  • Eficiencia agrícola

    El riego ineficiente o la baja productividad agrícola pueden incrementar significativamente el uso de agua por unidad de producción.

¿Qué factores hacen crecer la huella hídrica de un país?

La huella hídrica de un país no depende de un único factor, sino de una combinación de variables estructurales:

  • Clima: la disponibilidad de agua y la evaporación influyen directamente en la demanda hídrica.
  • Modelo agrícola: el regadío intensivo suele aumentar el consumo de agua frente a sistemas de secano.
  • Patrones de consumo: dietas más intensivas en recursos hídricos, como el consumo elevado de carne.
  • Nivel de industrialización: la producción industrial incrementa la demanda de agua.
  • Eficiencia tecnológica: sistemas de riego y producción más avanzados reducen el consumo.

Ejemplos de países con huellas hídricas especialmente elevadas

Mongolia registró una huella hídrica cercana a los 10.000 litros por persona al día en los estudios de la Water Footprint Network ↗. Su clima seco y continental, unido al peso de la ganadería en su economía y a una población relativamente pequeña, hace que el consumo de agua por habitante sea especialmente elevado.

Algo similar ocurre en Níger, cuya huella hídrica per cápita se situó en torno a los 9.600 litros diarios por persona. En este caso, las altas temperaturas, la irregularidad de las precipitaciones y la fuerte dependencia de la agricultura y la ganadería en un entorno árido hacen que producir alimentos requiera grandes volúmenes de agua. 

Bolivia también figura entre los países con mayor huella hídrica per cápita, con unos 9.500 litros diarios, influida por el peso del sector agropecuario y por unas condiciones geográficas y climáticas muy diversas, que afectan a la productividad y al acceso a los recursos hídricos.

En otras economías, el principal factor no es la huella por habitante, sino la escala total del consumo. China presenta una de las mayores huellas hídricas absolutas del mundo, con cerca de 1,4 billones de metros cúbicos de agua al año, alrededor del 16% del total mundial según los datos recopilados por la Water Footprint Network a partir de investigaciones desarrolladas para UNESCO-IHE Institute for Water Education. En este caso, el tamaño de la población, la intensidad de la producción agrícola, la actividad industrial y el peso de sus exportaciones explican gran parte de esa demanda.

India presenta una situación similar, con una huella hídrica total cercana a 1,1 billones de metros cúbicos al año. Su elevada población, la importancia del regadío y la fuerte demanda de alimentos y materias primas convierten al agua en un recurso especialmente estratégico.

¿Cuántos litros de agua se necesitan para producir alimentos?
¿Cuántos litros de agua se necesitan para producir alimentos?

¿Huella hídrica o huella de agua?

Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, existen diferencias entre los conceptos de huella hídrica y huella de agua:

  • Huella hídrica: mide el volumen total de agua utilizada directa e indirectamente en bienes y servicios
  • Huella de agua (ISO 14046): evalúa el impacto ambiental asociado al uso del agua, no solo su consumo

Ambos enfoques son complementarios para entender mejor el impacto del uso del agua.

Cómo reducir tu huella hídrica 

Pequeñas acciones diarias pueden reducir significativamente el consumo de agua:

Alimentación

  • Reducir consumo de carne, especialmente de vacuno.
  • Evitar el desperdicio alimentario.
  • Priorizar productos locales, de temporada y con menor impacto hídrico.

Consumo y ropa

  • Elegir prendas duraderas y de calidad.
  • Reducir el consumo de fast fashion.
  • Buscar transparencia del producto o certificaciones ambientales.

Energía en el hogar

  • Optimizar el uso de agua caliente.
  • Utilizar electrodomésticos eficientes.
  • Adoptar hábitos de consumo responsable.

Movilidad 

  • Priorizar caminar, ir en bicicleta o utilizar transporte público siempre que sea posible.
  • Compartir vehículo para aprovechar mejor los recursos ya fabricados.
  • Recargar vehículos con electricidad procedente de fuentes renovables siempre que sea posible.
  • Sustituir vuelos de corta distancia por tren cuando existan alternativas viables.