Ventajas del coche eléctrico

¿Por qué debería comprar un coche eléctrico?

Movilidad eléctrica

A pesar de que cada año ha acelerado su crecimiento, algunas personas todavía no conocen todas las ventajas del coche eléctrico sobre el convencional. El ahorro económico y la ausencia de emisiones son algunos de los argumentos más populares para apostar por esta alternativa sostenible a los coches de combustión interna. Una tecnología que ha dejado de ser el futuro de la movilidad para implantarse con fuerza en el presente.

Ventajas del coche eléctrico
Cada día son más las ventajas del coche eléctrico como alternativa sostenible a los coches de combustión interna.

El coche eléctrico continúa ganando protagonismo en todo el mundo y su crecimiento refleja un cambio cada vez más evidente en la forma de entender la movilidad. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las ventas mundiales de vehículos eléctricos (eléctricos de baterías o BEV y también híbridos enchufables o PHEV) aumentaron un 20 % en 2025 hasta superar los 20 millones de unidades, de modo que uno de cada cuatro coches nuevos vendidos ya es eléctrico. 

 

Detrás de este crecimiento se encuentra una combinación de factores que han favorecido la expansión del vehículo movido por electricidad. La mejora de las prestaciones y la autonomía, el aumento de la variedad de modelos disponibles, la reducción progresiva del coste de las baterías y del desarrollo de una infraestructura de recarga más amplia han contribuido a convertirlo en una alternativa cada vez más competitiva. Además, el impulso de medidas orientadas a reducir las emisiones del transporte están acelerando la decisión de muchos usuarios de apostar por la movilidad eléctrica.

En este escenario, los beneficios del coche eléctrico frente al coche de combustión son cada vez más claros para el usuario. A continuación destacamos siete ventajas del coche eléctrico sobre el tradicional, interesantes de tener en cuenta a la hora de planificar nuestros hábitos de transporte y plantearnos dar el salto a la movilidad eléctrica.  

 Cero emisiones

Como atributo más evidente, los coches que se alimentan de energía eléctrica no necesitan quemar combustibles fósiles para su funcionamiento y, por tanto, no producen emisiones directas de dióxido de carbono. Al no depender de un motor de combustión no requieren de un tubo de escape por el que expulsar los gases y partículas resultantes de dicha combustión. De esta forma, el coche no deja un rastro de contaminación a su paso ni expulsa humo de ningún tipo.

Si bien es cierto que durante el proceso de fabricación de un coche 100 % eléctrico —incluida la extracción de los recursos materiales necesarios y la fabricación de las baterías de iones de litio— se genera una mayor huella de carbono que durante la producción de un coche convencional, estas emisiones se compensan rápidamente durante la fase de utilización del coche. Tomando como referencia el mix energético de generación de electricidad de la Unión Europea, la amortización de estas emisiones de CO2 se alcanza aproximadamente entre los 17.000 y los 80.000 km. Sin embargo, conviene destacar que esta referencia depende del mix eléctrico, del tamaño de la batería y del tipo de vehículo sustituido. En todo caso, cuanto más se utiliza el coche eléctrico más emisiones se están evitando en comparación con nuestro anterior vehículo.

El avance hacia una movilidad de bajas emisiones es uno de los grandes atractivos para los consumidores actuales, concienciados con la protección del medio ambiente y el uso de las energías limpias, además de un atributo clave para que los países firmantes del Acuerdo de París promuevan la electromovilidad –en línea con su compromiso de reducir la emisión de gases de efecto invernadero a net zero para 2050

 Ahorro del coche eléctrico

Los motores eléctricos, a diferencia de los de combustión interna, se benefician de una muy alta eficiencia energética —que suele estar alrededor de un 90-95 %, frente a un 20-35 % en los motores de combustión más modernos del mercado. Si el coche eléctrico consume aproximadamente la tercera parte de energía para recorrer 100 kilómetros que uno convencional, esto se traduce en un coste por kilómetro notablemente menor y un consecuente ahorro económico

Además de su eficiencia energética intrínseca, los coches eléctricos se benefician a día de hoy de numerosas tarifas y planes especiales para que los usuarios puedan integrar la recarga de sus coches eléctricos dentro del gasto eléctrico doméstico de forma sencilla y sostenible. Esto los hace más fáciles de rentabilizar a medio plazo en comparación con los coches de motor de combustión.

Recarga inteligente y energía renovable

El coche eléctrico permite gestionar la recarga de forma más flexible y eficiente desde casa. El usuario puede programar cuándo quiere que su vehículo esté listo y adaptar la carga a sus necesidades diarias. Esta gestión inteligente –que se puede hacer, por ejemplo, desde el Plan de Recarga Inteligente de Iberdrola España, permite al usuario consultar desde la app información sobre sus recargas y consumos. Esto ayuda a optimizar el uso de la electricidad y, al contar con energía 100 % renovable, permite aprovechar una fuente de energía más sostenible para los desplazamientos, haciendo que la recarga forme parte de una gestión energética más eficiente del hogar.

Fácil mantenimiento 

Otro de los beneficios de los vehículos eléctricos es que tienen unos costes de mantenimiento muy bajos, ya que para el funcionamiento del motor eléctrico no hacen falta cambios de aceite, filtros ni refrigerante. Bastaría para tenerlo todo bajo control con una revisión rutinaria de los frenos, los neumáticos o los filtros de polvo y polen -elementos comunes a todos los vehículos-, así como un chequeo periódico del estado de las baterías

Reducción de las averías mecánicas

Al no albergar un motor térmico ni un cambio de marchas con embrague, los coches eléctricos cuentan con un número mucho menor de elementos en movimiento expuestos al desgaste, lo que garantiza una menor probabilidad de averías mecánicas. Podemos olvidarnos de preocupaciones comunes como el estado de la correa distribución cada vez que salgamos de viaje.

Ventajas fiscales del coche eléctrico 

Otra de las características que anima a los compradores a invertir en coches eléctricos son sus ventajas fiscales. Estas varían dependiendo el país e, incluso, la comunidad, estado o municipio, pero siguen como tónica una fuerte reducción de los impuestos asociados al vehículo para fomentar la movilidad sostenible.

En España, por ejemplo, los compradores de vehículos eléctricos pueden beneficiarse de programas como el Plan MOVES, que ofrece ayudas directas para la adquisición de vehículos electrificados y la instalación de puntos de recarga, además de ventajas fiscales como bonificaciones en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, cuyas condiciones dependen de los ayuntamientos municipales y pueden alcanzar hasta el 75%. A ello se suman medidas como deducciones fiscales para particulares y empresas en determinadas inversiones relacionadas con la movilidad eléctrica.

En otros países europeos, los gobiernos han aplicado también diferentes fórmulas de apoyo: Francia, por ejemplo, combina ayudas a la compra con sistemas de incentivos vinculados a las emisiones, mientras que países como Noruega ha mantenido durante años ventajas fiscales que han contribuido a situar al vehículo eléctrico como la opción mayoritaria en número de matriculaciones.

Más allá de Europa, otras regiones han desarrollado también políticas para favorecer la electrificación del transporte. En Estados Unidos, los compradores de determinados vehículos eléctricos nuevos pueden acceder a créditos fiscales federales de hasta 7.500 dólares, junto con incentivos adicionales en algunos estados, mientras que China ha impulsado la adopción del vehículo eléctrico mediante exenciones fiscales, ayudas a la compra y apoyo al desarrollo de una amplia red de recarga.

Un coche para la ciudad 

Los coches eléctricos ya no son el futuro de la movilidad rodada, sino el presente. Su condición de “emisiones cero” es nuestra mejor carta de presentación para tener prioridad accediendo a zonas restringidas a la circulación en los centros urbanos, encontrando zonas de aparcamiento regulado exclusivas —y en muchos casos gratuitas— en los barrios más concurridos o entrando en las ciudades incluso cuando tengan activo algún protocolo anticontaminación.

Una ventaja adicional para moverse con un coche eléctrico en la ciudad es la consistente expansión de las estaciones de carga de vehículos eléctricos. Al no necesitar grandes depósitos bajo el suelo en los que albergar miles de litros de combustible, las denominadas “electrolineras” están preparadas para dar servicio cómodamente en aquellos puntos donde más se necesite.

Máxima comodidad 

La propia experiencia de conducir o viajar en un coche eléctrico tiene atractivas ventajas o mejoras sobre la experiencia tradicional. La eliminación del motor de combustión se percibe en la disposición de un mayor espacio de habitabilidad, la disminución de ruido y la ausencia de vibraciones, calentamientos o posibles olores. Una comodidad de uso que ayuda al bienestar y disfrute de todos los pasajeros, especialmente personas sensibles a estímulos sensoriales fuertes que tiendan a marearse, así como niños y mascotas.

Ventajas de los vehículos eléctricos

Cada día hay más vehículos eléctricos que circulan por nuestras carreteras, ya sean coches, motos, autobuses o camiones. Pero, ¿cuáles son sus ventajas principales?

Ilustración

Cero emisiones

Los vehículos que funcionan a partir de energía eléctrica no necesitan quemar combustibles fósiles y no producen emisiones directas de dióxido de carbono. 

Ilustración

Ahorro en la carga

Los motores eléctricos, a diferencia de los de combustión interna, tienen una alta eficiencia energética, lo que se traduce en un coste por kilómetro notablemente menor y un consecuente ahorro económico. 

Ilustración

Menor mantenimiento

Este tipo de vehículos tienen unos costes de mantenimiento muy bajos, ya que para el funcionamiento del motor eléctrico no se necesita cambiar el aceite, filtros o refrigerante, por ejemplo. 

Ilustración

Minimización de averías

Los vehículos eléctricos no tienen motor térmico ni otros componentes asociados, por lo que cuentan con muchos menos elementos en funcionamiento expuestos al desgaste. 

Ilustración

Incentivos económicos y ventajas fiscales 

Los usuarios de vehículos eléctricos se ven beneficiados por ayudas y subvenciones para la compra de este tipo de vehículos y por una fiscalidad menor respecto a los de combustión.

Ilustración

Máxima comodidad

La supresión del motor de combustión permite una disposición con mayor espacio de habitabilidad, la disminución de ruido y la ausencia de vibraciones, calentamientos o posibles olores. 

Ilustración

Ideal para la ciudad

Los conductores de vehículos eléctricos tienen cada vez más facilidades en las ciudades, ya que en muchas de ellas se bonifican las tarifas de aparcamiento y el uso de cargadores en lugares públicos. Además, se reservan espacios propios para este tipo de vehículos.

Fuente: Massachusetts Clean Energy Center, U.S. Department of Energy.

Los coches eléctricos, cada vez más presentes en nuestras carreteras, cuentan con una serie de ventajas que los convierten en una alternativa sostenible a la movilidad. Este tipo de vehículos que funcionan a partir de energía eléctrica no necesitan quemar combustibles fósiles, por lo que no producen emisiones directas de dióxido de carbono. Sus motores permiten ahorrar en la carga, ya que tienen una alta eficiencia con un coste por kilómetro menor. Requieren también un mantenimiento inferior, ya que para el funcionamiento del motor eléctrico no es necesario cambiar el aceite, los filtros o el refrigerante, por ejemplo.

También permiten minimizar averías al no disponer de motor térmico ni otros componentes, con componentes menos expuestos al desgaste. En muchos países, los usuarios que apuestan por vehículos eléctricos cuentan con ayudas y subvenciones para la compra y con una fiscalidad menor respecto a los de combustión. Además, estos coches aportan la máxima comodidad al suprimir el motor de combustión y dotar a los pasajeros de un mayor espacio de habitabilidad, minimización de ruido y ausencia de vibraciones, calentamientos y olores. Con todo, es un vehículo ideal para la ciudad, con cada vez más facilidades como cargadores públicos y espacios de aparcamiento propios.

Iberdrola, clave en la electrificación de la movilidad

La movilidad eléctrica se ha convertido en un elemento esencial para transformar el modelo de transporte, reducir las emisiones asociadas a la movilidad y avanzar hacia un sistema energético más eficiente y sostenible. En este escenario, desde Iberdrola impulsamos la electrificación del transporte a través de una estrategia global que integra el desarrollo de infraestructuras de recarga, la innovación tecnológica y el suministro de energía renovable, facilitando que cada vez más usuarios y empresas puedan apostar por soluciones de movilidad eléctrica.

En el Grupo internacional trabajamos para crear un ecosistema eléctrico conectado que abarque desde la recarga en el hogar hasta las necesidades de empresas, flotas profesionales y transporte público. Esta apuesta responde al reto de sustituir progresivamente los combustibles fósiles por electricidad limpia, aprovechando el potencial de las energías renovables y las redes inteligentes. Con una inversión constante en infraestructuras y nuevas soluciones, contribuimos a que la movilidad eléctrica avance como una alternativa eficiente, competitiva y adaptada a los desafíos actuales y futuros.