CAMBIO CLIMÁTICO Y EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO

Apoyo a los acuerdos internacionales para combatir el calentamiento global

Acuerdo de París.

Iberdrola ha asumido el compromiso público de mantenerse entre las grandes empresas europeas con menores emisiones de CO2 por kWh producido. La compañía concentra sus esfuerzos en reducir gradualmente su intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero, impulsar las fuentes renovables y apostar por las tecnologías más eficientes.

Emisiones directas

Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GEI)

El cambio climático es uno de los más importantes desafíos a los que debe hacer frente la humanidad en el siglo XXI. El principal causante es el incremento exponencial en las últimas décadas de la concentración de gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera, en el que la acción humana con la creciente utilización de combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo) es un factor determinante.

Las principales opciones para hacer frente al cambio climático desde el sector energético son la promoción de las energías renovables y el uso en la producción térmica de combustibles fósiles con menor contenido en carbono, además de la mejora de la eficiencia en la generación, en el transporte y en el uso final de la energía.

El grupo, consciente del papel fundamental que juega el sector energético en este ámbito, cuenta con una Política contra el Cambio Climático [PDF] en la que se compromete a promover el apoyo a los acuerdos internacionales necesarios para hacer frente a este problema medioambiental, impulsar el desarrollo de tecnologías eficientes desde el punto de vista de las emisiones de gases de efecto invernadero, fomentar un uso eficiente de la energía y sensibilizar a sus clientes para que hagan un consumo energético responsable.

Iberdrola apoya las negociaciones políticas de alto nivel con el fin de lograr el cumplimiento de los objetivos climáticos alcanzados en el medio y largo plazo, tanto en los países industrializados como en los que están en vías de serlo. Asimismo, apoya el objetivo de limitar el incremento global de la temperatura a 2ºC con objetivos de reducción de emisiones ambiciosos asociados a los avances científicos en la materia y un papel importante de la señal de precio de CO2 surgida del mercado. Los objetivos ambiciosos ofrecen las señales adecuadas para el fomento del cambio tecnológico en el sector de la electricidad y favorecen la generación con tecnologías más limpias.

Iberdrola ha confirmado su firme compromiso de luchar contra el cambio climático durante los actos de ratificación del Acuerdo de París celebrados en abril de 2016 en Nueva York. La compañía suscribió los objetivos planteados por la organización Carbon Disclosure Project (CDP) a través de su proyecto Road to Paris 2015.

En enero de 2015, Iberdrola se adhirió al CEO Climate Leadership Group, creado en el marco del Foro Económico de Davos. La compañía se comprometió a trabajar de forma conjunta con el resto de las empresas durante 2015 para limitar el calentamiento global a 2ºC y aportar soluciones reales y tangibles para continuar luchando contra el cambio climático. En este sentido, Iberdrola considera clave la cooperación entre las compañías y los responsables políticos, así como los esfuerzos del sector privado en favor de la descarbonización de la economía.

Iberdrola presentó en diciembre de 2015 en París su Manifiesto contra el Cambio Climático, en el que la empresa fijaba sus compromisos y ejes de actuación para luchar contra el calentamiento global del planeta: alcanzar una reducción de su intensidad de emisiones del 30% para el año 2020 respecto del año 2007 y del 50% para el año 2030.

Las políticas de lucha frente al cambio climático han influido en la gestión de las compañías eléctricas, puesto que, desde la puesta en funcionamiento del comercio de derechos de emisión, se ha introducido un nuevo factor entre los costes de generación de la electricidad: el coste de la emisión de CO2.