ODS 2: HAMBRE CERO

Queremos poner fin al hambre en el mundo, ¿te unes?

#acción social #empresa #ODS

Los sectores alimentario y agrícola resultan vitales para la eliminación del hambre y la pobreza. Gestionados de forma adecuada y responsable, pueden alimentar a todo el planeta, así como generar ingresos, favorecer el desarrollo de la población del campo y proteger el medio ambiente.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un tercio de los alimentos que producimos se desperdician a escala mundial. Aproximadamente, unos 1.300 millones de toneladas de alimentos se tiran a la basura cada año. Mientras que en algunos países se desecha comida, en otros, la realidad es bien distinta: 815 millones de personas —el 11% de la población mundial— sufren desnutrición. Y, de ellos, 155 millones son niños menores de 5 años que, como consecuencia de una malnutrición crónica, padecen un retraso en su crecimiento.

Ante esta situación, el fin del hambre se ha convertido en el segundo de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, aprobados en septiembre de 2015 durante la histórica Cumbre del Desarrollo Sostenible, reunión en la que más de 150 jefes de Estado y de Gobierno aprobaron la conocida como Agenda 2030.

Iberdrola con los ods

Claves para entender el hambre en el mundo

¿A QUIÉNES AFECTA?

815 millones de personas padecen

actualmente desnutrición.

19% son niños:

menores de 5 años y no tienen la altura adecuada para su edad como consecuencia de una malnutrición crónica.

¿Cómo se reparte en el mundo?

El 20% se concentra en África, el 11,7% en Asia y el 6,6% en Latinoamérica y el Caribe.

Los 10 países con mayor porcentaje de hambruna

Se encuentran en África y sus habitantes viven con menos de 1,25 $/día. Se encuentran en África, donde dos de cada 10 habitantes están subalimentados (hambre crónica)

90

80

70

60

50

40

30

20

10

0

Etiopía

Madagascar

Rep. Unida de Tanzania

Ruanda

Uganda

Zambia

Zimbabue

R. Centroafricana

Sierra Leona

Liberia

Causas principales

Falta de sistemas de producción alimentaria y agrícola sostenibles,
falta de ayudas al sector, desastres naturales y desperdicio de alimentos
y alta vulnerabilidad de determinadas poblaciones a
desastres naturales y conflictos bélicos.

¿Es posible solucionarla?

Aunque la cifra actual de desnutridos es inferior a los 900 millones registrados en el año 2000, debemos esforzarnos por mejorar los sistemas de producción y cultivo, así como el acceso a los recursos por parte de las mujeres agricultoras.

 

 

 VER INFOGRAFÍA: Claves para entender el hambre en el mundo [PDF]

¿Por qué es tan importante el Objetivo Hambre cero de la ONU?

La desnutrición se concentra en Asia y África, donde países como Etiopía y Kenia declararon la hambruna en 2017. Pero el hambre también afecta a muchas zonas de América Latina y el Caribe, donde la inseguridad alimentaria sigue aumentando.

Se estima que en 2050 seremos alrededor de 2 billones de personas más en el planeta y, sin embargo, habrá un 25% menos de tierras cultivables. Por ello, se necesitan sistemas de producción alimentaria sostenibles y prácticas agrícolas resilientes que pongan fin al hambre y logren la seguridad alimentaria, la mejora de la nutrición y la promoción de la agricultura sostenible.

Metas del segundo Objetivo de Desarrollo Sostenible

Aunque la desnutrición sigue reduciéndose desde el año 2000, aún sigue siendo necesario intensificar los esfuerzos en cambiar los sistemas de cultivo y de producción, así como favorecer el acceso a los recursos por parte de las mujeres agricultoras. Las metas para 2030 son:

  • Poner fin al hambre y asegurar el igual acceso a todas las personas a una alimentación sana, nutritiva y suficiente.
  • Acabar con todas las formas de malnutrición, que abarca desde la desnutrición crónica hasta el sobrepeso y la obesidad.
  • Asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas que aumenten la productividad y mejoren el mantenimiento de los ecosistemas.
  • Duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los productores de alimentos a pequeña escala mediante un acceso seguro y equitativo a las tierras.

 Comprometidos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible