ODS 9: INDUSTRIA, INNOVACIÓN E INFRAESTRUCTURA

Promovemos una industrialización inclusiva y sostenible como vector de empleo y crecimiento

#redes eléctricas #I+D+i

Iberdrola está fuertemente comprometida con la industria, la innovación y la infraestructura y contribuye de manera directa a alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 9. El grupo apuesta por acelerar sus inversiones en energías renovables, digitalización y movilidad eléctrica para impulsar una industrialización inclusiva y sostenible. Así, ha lanzado un plan de inversión histórico de 75.000 millones de euros hasta 2025, que aumentarán hasta 150.000 millones en 2030, con el que busca dinamizar el tejido industrial y el empleo en los países donde opera; un 90 % de este plan, además, se alinea con los criterios de inversión verde incluidos en la taxonomía de la Unión Europea.

NUESTRA CONTRIBUCIÓN AL ODS 9: INDUSTRIA, INNOVACIÓN E INFRAESTRUCTURA

 Para Iberdrola, desarrollar infraestructuras sostenibles, fiables, resilientes y de calidad exige avanzar hacia la economía verde. Por eso, apuesta por acelerar sus inversiones en energías renovables, digitalización y movilidad eléctrica como vía para la recuperación económica y del empleo tras la COVID-19.

 La compañía está preparada para ser un vector de empleo y crecimiento, promoviendo una industrialización inclusiva y sostenible y buscando aumentar significativamente la contribución de la industria al empleo. Para ello, invertirá 75.000 millones de euros entre 2020 y 2025, que aumentarán hasta 150.000 millones en 2030, con el objetivo de dinamizar el tejido industrial y el empleo en los países donde está presente. Asimismo, el 90 % de este plan a largo plazo está alineado con la taxonomía de la Unión Europea para la mitigación del cambio climático.

 Las inversiones previstas y las compras de bienes y servicios a sus más de 22.000 proveedores contribuirán al sostenimiento de alrededor de 500.000 puestos de trabajo en 2025 en el mundo. Además, la compañía ha contratado en los últimos 12 meses alrededor de 6.000 nuevos profesionales —2.500 en el Primer trimestre 2021—, con lo que avanza en su objetivo de realizar cerca de 20.000 nuevas contrataciones en el grupo entre 2020 y 2025.

 Iberdrola es la primera energética privada en Europa y la segunda del mundo por inversión en I+D+i. En 2020, la compañía invirtió 293 millones de euros en I+D+i, lo que supone una inversión acumulada de más de 2.000 millones de euros en la última década, tras haber incrementado los recursos de esta área un 115 % anualmente. Asimismo, esta inversión se elevará en 2022 hasta los 330 millones de euros anuales en 2022 y hasta los 400 en 2025.

 Líder mundial en desarrollo e implantación de redes inteligentes. En los últimos años, las compañías distribuidoras del grupo han desplegado cerca de 14 millones de contadores inteligentes —prevé instalar hasta un total de 21 millones a 2025 en los mercados donde opera— y han adaptado la infraestructura eléctrica que los soporta, incorporando capacidades de telegestión, supervisión y automatización.

 Iberdrola ha puesto en marcha la que será la mayor planta de hidrógeno verde para uso industrial en Europa, con una inversión de 150 millones de euros.

 Global Smartgrid Innovation Hub: Iberdrola ha creado un centro mundial de innovación de redes inteligentes para dar respuesta a los retos de la transición energética y liderar la innovación en redes de distribución eléctrica.

 Una de las empresas que más apoyan a las start-ups en toda Europa, a través del programa internacional PERSEO, dotado con 70 millones de euros a los que se suman ahora otros 40 millones dirigidos a lanzar —a través de su unidad Perseo Venture Builder— empresas industriales innovadoras que trabajen en nuevos ámbitos de la electrificación y en sectores difíciles de descarbonizar.

 Lideramos la transición hacia la movilidad sostenible gracias a nuestro Plan de Movilidad Sostenible, con más de 20 medidas.

 Programa de innovación con proveedores para impulsar la creación conjunta de empresas y facilitar el acceso a mecanismos de financiación.

 Desarrollo de nuevos productos para clientes con más funcionalidades, como pagos por Bizum o la gestión de productos y servicios, así como creación de nuevas apps, como la primera app de recarga colaborativa de vehículos eléctricos para particulares.

¿QUÉ ES EL OBJETIVO DE DESARROLLO SOSTENIBLE 9: INDUSTRIA, INNOVACIÓN E INFRAESTRUCTURA?

El ODS 9 se refiere a la necesidad de construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización sostenible y fomentar la innovación. Para ello, se busca que la industria contribuya en mayor medida al empleo y al PIB, duplicando esa contribución en los países menos adelantados, así como aumentar la investigación científica y modernizar las infraestructuras.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL ODS 9: INDUSTRIA, INNOVACIÓN E INFRAESTRUCTURA?

Un total de 2.200 millones de personas carecen de acceso a agua potable y cerca de mil millones viven sin electricidad en todo el mundo —840 millones, según datos del Banco Mundial en 2020—, lo que representa más del 10 % de la población mundial. Sin embargo, si hablamos de infraestructura de comunicaciones, más de la mitad de la población está conectada y casi toda la población mundial vive en un área con cobertura de red móvil —un 96,5 % tenía como mínimo 2G, según el Informe sobre los Progresos en el Cumplimiento de los ODS de la ONU en 2020—.

Según Naciones Unidas, la industria, la innovación y la infraestructura son tres pilares fundamentales del desarrollo sostenible. Son, asimismo, esenciales para el funcionamiento de las empresas y, por consiguiente, para el desarrollo económico y social. La ONU detalla, por ejemplo, que cada empleo en el sector manufacturero crea 2,2 empleos en otros sectores de la economía.

El crecimiento económico, el desarrollo social y la acción contra el cambio climático dependen en gran medida de la inversión en infraestructuras, el desarrollo industrial sostenible y el progreso tecnológico. Pero las infraestructuras básicas como las carreteras, las tecnologías de la información y las comunicaciones, el saneamiento, la energía eléctrica y el agua siguen siendo escasas en muchos países en desarrollo.

En su informe de 2019 sobre los progresos para cumplir los ODS, la ONU remarcaba que las inversiones en investigación y desarrollo eran de 2 billones de dólares en 2016, un gran aumento comparado con los 739 mil millones de 2000. Sin embargo, alertaba de que la industrialización en los países menos avanzados (PMA) es demasiado lenta como para alcanzar la meta en 2030. El valor agregado por manufactura per cápita en los países menos desarrollados era de 114 dólares, mientras que en Europa y América del Norte alcanzaba los 4.938 dólares. Además, los sectores de tecnología medio-alto y alto representaban el 45 % del valor agregado mundial por manufactura (2016), mientras que la proporción era solo del 15 % en África Subsahariana.

No obstante, si el crecimiento mundial de la manufactura ya había disminuido incluso antes de la pandemia de COVID-19, ahora la situación es mucho más crítica, pues la crisis ocasionada por el coronavirus ha afectado duramente a las industrias manufactureras, causando interrupciones en las cadenas de valor y de suministro de productos. Esta situación es especialmente grave en los países en vías de desarrollo, donde los trabajos de manufactura representan una fuente esencial de ingresos. Los efectos devastadores de la COVID-19 amenazan con detener e incluso revertir todo el progreso logrado hasta ahora en lo relativo al ODS 9, según advierte la ONU.


El progreso solo se conseguirá con avances en la tecnología, y esto requiere la promoción de industrias sostenibles y la inversión en investigación e innovación científicas. La existencia de carreteras en buenas condiciones, electricidad fiable, buenas conexiones marítimas y aéreas, así como una conexión universal a Internet son las medidas recomendadas por la ONU para acabar con esta situación.

Hacer frente a la situación actual y revertir estos datos es un objetivo primordial en el ámbito internacional. Por este motivo, construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación se han convertido en el ODS 9 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, aprobados en septiembre de 2015 como parte de la Agenda 2030.

Iberdrola con los ods

Claves para entender la falta de inversión en I+D+i en el mundo

¿A quiénes afecta?

La industrialización en los países menos avanzados es muy lenta:
el valor agregado por manufactura per cápita es de 114 dólares, mientras que
en Europa y América del Norte es de 4.938 dólares.

Más de la mitad de la población está conectada y un 96,5 % vive en un área con cobertura móvil.

¿Cómo se reparte en el mundo?

Los 10 países que menos dinero invierten en innovación se concentran en África, Centroamérica y Sudamérica:

3,5

3,0

2,5

2,0

1,5

1,0

0,5

0,0

Haití

Mauritania

Suazilandia

Yemen

Nicaragua

Zimbabue

Venezuela

El Salvador

Chad

Moldavia

Causas principales

El desconocimiento de que el desarrollo económico sostenible, inclusivo y social de un país viene de la mano de la inversión en I+D+i; los recortes presupuestarios de algunos países; y las dificultades burocráticas en algunas regiones para establecer nuevos negocios.

¿Cómo podemos acabar con ella?

El sector público y las empresas privadas deben suministrar fondos para poder invertir en investigación; tenemos que reestructurar el sistema educativo para favorecer la creación de ideas y nuevos proyectos; y establecer normas que garanticen la gestión sostenible de los proyectos e iniciativas empresariales y faciliten los procedimientos para crear nuevas empresas.

 

 VER INFOGRAFÍA: Claves para entender la inversión en I+D+i en el mundo [PDF]

METAS DEL ODS 9: INDUSTRIA, INNOVACIÓN E INFRAESTRUCTURAS

Las metas concretas fijadas para 2030 son:

  • Desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad, haciendo hincapié en el acceso asequible y equitativo para todos.
  • Promover una industrialización inclusiva y sostenible.
  • Aumentar la contribución de la industria al empleo y al PIB, así como duplicar esa contribución en los países menos adelantados.
  • Modernizar la infraestructura y reconvertir las industrias para que sean sostenibles, utilizando los recursos con mayor eficacia y promoviendo la adopción de tecnología y procesos industriales limpios y ambientalmente racionales.
  • Aumentar la investigación científica y mejorar la capacidad tecnológica de los sectores industriales de todos los países.