CARTERA DE ENERGÍAS RENOVABLES

Nos anticipamos al futuro con la mayor cartera de renovables de la industria

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El plan de inversión histórico anunciado por el grupo para el periodo 2020-2025 reafirma su apuesta por las energías renovables. Así, de los 75.000 millones de euros previstos, el 90 % serán inversiones orgánicas (68.000 millones) y, de estas, el 51 % (unos 34.680 millones) irán destinadas al área de renovables, que alcanzará los 60 gigavatios (GW) de potencia instalada en 2025, duplicando la capacidad actual. Para materializar el plan, Iberdrola parte de una posición única, con una de las carteras renovables más grandes de la industria, con 70,5 GW en total.

UNA DE LAS MAYORES CARTERAS RENOVABLES DE LA INDUSTRIA

Cartera de renovables de Iberdrola.#RRSSCartera de renovables de Iberdrola.

El grupo Iberdrola cuenta con una de las mayores carteras de proyectos renovables de la industria: 70,5 GW distribuidos por sus áreas tradicionales —reforzadas este año y con nuevos mercados como Australia, Japón y Suecia— y principales tecnologías: 30,7 GW son fotovoltaicos; 20,2 GW, eólicos marinos; 16,3 GW, terrestres; 2,5 GW, hidroeléctricos; y 0,8 GW corresponden a baterías de almacenamiento. En la actualidad, la compañía avanza en la construcción de 7 GW y, para 2025, prevé tener hasta 11 GW en ejecución.

DUPLICAMOS NUESTRA CAPACIDAD RENOVABLE EN LOS PRÓXIMOS SEIS AÑOS

Iberdrola ha lanzado un plan de inversión histórico de 75.000 millones de euros para el periodo 2020-2025, con el objetivo de adelantarse y aprovechar las oportunidades de la revolución energética que afrontan las principales economías del mundo. El 90 % de esas inversiones serán orgánicas (68.000 millones) e irán destinadas principalmente a energías renovables, en concreto, el 51 %, unos 34.680 millones de euros.

Gracias a este crecimiento orgánico, la compañía alcanzará los 60 GW de capacidad renovable instalada en 2025, después de llegar a los 44 GW en 2022. Esto significa duplicar su potencia actual en seis años, la cual se sitúa en 32 GW (a cierre del Ejercicio 2019). El mayor impulso lo recibirá la eólica marina —una tecnología que aporta cinco veces el EBITDA/MW de la solar fotovoltaica y tres veces el de la eólica terrestre—, pero el grupo crecerá también en fotovoltaica y reforzará su liderazgo en eólica terrestre e hidroeléctrica.

Las inversiones están focalizadas en países con objetivos climáticos y energéticos ambiciosos, como España, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, Brasil y Australia. Destaca el área geográfica que opera la filial Iberdrola Energía Internacional (IEI) —Australia, Portugal, Francia, Italia, Alemania, Grecia e Irlanda, entre otros—, que incrementará su capacidad renovable instalada hasta 8 GW para 2025 —lo que representa el 25 % de la nueva potencia instalada en este periodo— y aportará 1 GW de eólica marina.

 Energía eólica marina

Iberdrola va a invertir en energía eólica marina 2.100 millones de euros de 2020 a 2022 y 8.800 entre 2023 y 2025, lo que le permitirá incrementar su capacidad instalada hasta los 4 GW al final del periodo. En la actualidad, la compañía dispone de 1.258 MW operativos —a través de tres parques: West of Duddon Sands (194 MW), Wikinger (350 MW) y East Anglia ONE (714 MW)—, 972 MW en construcción —Saint-Brieuc (496 MW) y Baltic Eagle (476 MW)— y otros 1.604 MW asegurados mediante diferentes contratos de compraventa de energía (PPA)Vineyard Wind 1 (800 MW) y Park City Wind (804 MW)—.

Además, cuenta con una cartera adicional de 17.600 MW repartida entre Estados Unidos —3.400 MW más que se instalarán en el área de Vineyard Wind (incluyendo Liberty II) y Kitty Hawk (2.500 MW)—, Reino Unido —East Anglia Hub (3.100 MW)—, Alemania (300 MW), Suecia (5.000 MW) y Japón (3.300 MW).

 Energía fotovoltaica

La inversión prevista en energía solar fotovoltaica asciende a 4.200 millones de euros hasta 2022 y 5.500 hasta 2025, lo que impulsará un crecimiento de 6 GW y 8 GW respectivamente, sumando una capacidad instalada total de 15 GW en 2025. A cierre de 2019, el grupo posee 1 GW operativo, 2.700 MW en construcción y 6.000 MW asegurados.

Los principales proyectos fotovoltaicos son: Francisco Pizarro, Ceclavín, Arenales, Puertollano y Campo Arañuelo (en España); Montague Solar, Lundhill, Mohawk y Bakeoven (Estados Unidos); Cuyoaco (México); Carland Cross Hybrid, Coldham Hybrid y Coal Clough Hybrid (Reino Unido); Algarve Setubal (Portugal); y Montalto di Castro (Italia).

 Energía eólica terrestre

Iberdrola planea invertir en energía eólica terrestre 6.100 millones de euros entre 2020 y 2022 y 5.900 de 2023 a 2025. Estas inversiones se traducirán en un incremento de la capacidad instalada, desde los 17 GW actuales hasta los 22 GW en 2022 (4,8 más) y los 26 GW (4,2 más) en 2025. La compañía tiene ya 2.200 MW en construcción y 4.800 MW asegurados.

Los principales proyectos eólicos terrestres son: Puylobo, ERPASA y Martín de la Jara (en España); Pier y Santiago (México); Beinn and Tuirc 3 y Halsary (Reino Unido); Chafariz y Oitis (Brasil); La Joya I-II, Midland y Golden Hills (Estados Unidos); Mikronoros y Askio II y III (Grecia); y Rokani (Rumanía).

 Energía hidroeléctrica y almacenamiento energético

En energía hidroeléctrica, la capacidad instalada aumentará desde los 13 GW actuales a los 14 GW al final del periodo, incluyendo hidroeléctrica tradicional y almacenamiento energético mediante tecnología de bombeo.

El grupo invertirá 1.000 millones de euros hasta 2022 y otros 700 hasta 2025 para incrementar su capacidad de almacenamiento energético, que crecerá 1,7 GW para 2025, tras subir 1,2 GW en 2022.

APUESTA DECIDIDA Y PIONERA POR EL HIDRÓGENO VERDE

Iberdrola ha identificado el hidrógeno verde como un vector estratégico para el segmento industrial. Así, en línea con los planes de recuperación europeos, la compañía prevé la instalación de 50 MW de esta tecnología para 2022 y 600 MW para 2025, que serán 800 MW en 2027. El grupo ya trabaja, junto a Fertiberia, en el desarrollo de la mayor planta de hidrógeno verde para uso industrial en Europa, que estará operativa en 2021 y supondrá una inversión de 150 millones de euros.

Este primer proyecto se completará con iniciativas en otros países, al tiempo que Iberdrola liderará el desarrollo de una cadena de valor para respaldar la implantación de nuevos fabricantes de electrolizadores y promoverá alianzas con otros grupos industriales. En este sentido, la compañía ha firmado un acuerdo con la empresa noruega Nel, el mayor fabricante de electrolizadores del mundo, para desarrollar electrolizadores de gran tamaño y promover la creación de una cadena de proveedores de esta tecnología en España. Para materializar el proyecto, la energética ha constituido, junto con la empresa vasca Ingeteam, la compañía Iberlyzer, que se convertirá en el primer fabricante de electrolizadores a gran escala en España.

Asimismo, Iberdrola ha anunciado la creación de una nueva unidad de negocio de hidrógeno verde, con el objetivo de posicionarse como líder mundial en esta tecnología.
 

El hidrógeno verde se presenta como la solución para la descarbonización eficiente a medio plazo. El 85 % de la demanda de energía actual en la Unión Europea puede electrificarse mediante las tecnologías limpias disponibles (según datos de Eurostat). Mientras tanto, el 16 % restante podría descarbonizarse al sustituir el hidrógeno gris —generado a través de fuentes contaminantes— por hidrógeno verde en la industria y la química, así como utilizando el hidrogeno verde como combustible para sectores que no pueden usar electricidad, tales como el transporte marítimo, el aéreo o el pesado. Reemplazar todo el hidrógeno gris mundial supondría producir 3.000 TWh/año de energías renovables adicionales.

VISIÓN A 2030

Partiendo de los objetivos climáticos de sus principales mercados, Iberdrola ha avanzado un horizonte a 10 años en el que su capacidad renovable instalada se elevaría a 95 GW, tras multiplicar por 2,5 su potencia eólica terrestre y solar y por 4,5 la marina. El hidrógeno verde, por su parte, alcanzaría las 85.000 toneladas, frente a las 1.000 previstas para 2022 y las 15.000 de 2025.

De esta forma, Iberdrola se convertiría en una compañía neutra en carbono en Europa para el final de la década y reduciría sus emisiones de CO2 a nivel global un 86 %, hasta los 50g/kWh. El grupo, referente mundial en la lucha contra el cambio climático y el proceso de transición energética, se ha fijado como objetivo alcanzar la neutralidad en carbono a nivel mundial para 2050.