'START-UP' CHALLENGE: PROTECCIÓN DE AVIFAUNA EN REDES ELÉCTRICAS

Un emulador autónomo de depredadores para mejorar la convivencia de las redes aéreas con la fauna y la flora

Un dispositivo que simula un depredador ha sido la solución ganadora del Start-up Challenge Protección de la avifauna en redes eléctricas, que busca minimizar el impacto de las líneas eléctricas en el medio ambiente, especialmente en la avifauna.

La start-up española Energiot ganó este reto gracias al proyecto de un dispositivo autoalimentado que consta de 3 partes:

 Un emulador de depredador con movimientos mecánicos aleatorios y ruido para asustar a las aves.

 Un emisor de luz estroboscópica —similar a las bolas de señalización utilizadas en los alrededores de los aeropuertos— para identificar las líneas y torres y ayudar a visualizar los obstáculos.

 Un compuesto piezoeléctrico para alimentar el dispositivo a partir de la energía residual captada del campo magnético de la red de transmisión, presente de forma natural en la red eléctrica.

La principal novedad de la solución de Energiot es precisamente el hecho de que pueda alimentarse con la energía residual de la red de transmisión, por lo que no necesita baterías ni mantenimiento, y es resistente a condiciones climatológicas adversas.

Además, existe la posibilidad de añadirle un módulo sensor de movimiento y temperatura, así como un control de comunicación con la nube.

 Conoce a Energiot, la start-up ganadora

POR QUÉ SE ESTABLECIÓ ESTE RETO

Iberdrola cuenta con más de 1,2 millones de km de líneas eléctricas de transporte y distribución de electricidad, distribuidas en Estados Unidos, Brasil, Reino Unido y España. Conformando esta red hay más de 4.400 subestaciones de alta a media tensión y más de 1,5 millones de transformadores de distribución de media a baja tensión, todo ello construido y operado para suministrar un servicio de alta calidad y fiabilidad a un total de 31 millones de puntos de suministro de electricidad.

Además, el grupo es pionero en la digitalización de sus redes a través del desarrollo de smart grids, la integración de soluciones de almacenamiento y el despliegue de estaciones de recarga de vehículo eléctrico.

Todo este trabajo se realiza en paralelo a un gran esfuerzo de minimizar el impacto de estas instalaciones en el medio ambiente. En este sentido, el reto se enfocó en buscar soluciones innovadoras que disuadiesen a las aves de utilizar los apoyos eléctricos como oteaderos para evitar su electrocución y colisión, así como que empleasen materiales duraderos y que faciliten la operación y mantenimiento de las líneas.

El proyecto se desarrollará en colaboración con los técnicos especialistas del área de redes de Iberdrola.