¿Qué es la ciberseguridad?
Pilares fundamentales de la ciberseguridad en Iberdrola
La sociedad actual depende de Internet para todas las actividades que emprende durante el día, desde el trabajo hasta el ocio, pasando por las finanzas, el almacenamiento de datos personales o la comunicación con otras personas. El papel de la ciberseguridad crece en paralelo a la preocupación por proteger nuestra información digital. Descubre su importancia, cómo nos defendemos contra ciberataques en Iberdrola y nuestros consejos para evitarlos.

En un mundo cada vez más volcado en Internet, la necesidad de evitar estafas en línea y mantener la ciberseguridad cobra mayor protagonismo. Cualquier persona o empresa, independientemente de su tamaño, es un potencial objetivo de ciberataque. Los usuarios de Internet dejan un rastro de información digital y las empresas tienen activos clave que los delincuentes pueden tratar de explotar. A veces se trata de dinero o información financiera, otras de datos personales y en ocasiones incluso de infraestructuras.
Conocer la importancia de la ciberseguridad y los tipos de ataques cibernéticos puede ayudarte a comprender mejor los riesgos y encontrar la manera de prevenirlos y afrontarlos.
Definición y alcance de la ciberseguridad
La ciberseguridad es el conjunto de capacidades, tecnologías, estándares, procesos y buenas prácticas diseñadas para proteger la ciberinfraestructura frente a ataques, daños o accesos no autorizados. Ciberseguridad es la capacidad de prevenir, identificar, detectar, responder y mitigar o eliminar deficiencias, vulnerabilidades, ataques y amenazas internas y externas que puedan significar un riesgo para la ciberinfraestructura de la Sociedad, con el objetivo de eliminar o minimizar los daños y perjuicios de cualquier tipo que puedan causar a la compañía.
Como si se tratara de una barrera, la ciberseguridad frena o minimiza los ataques. “Una estrategia de ciberseguridad sólida puede proporcionar una buena postura de seguridad contra ataques maliciosos diseñados para acceder, alterar, borrar, destruir o extorsionar los sistemas y datos sensibles de una organización o usuario”, apunta la empresa TechTarget. La ciberseguridad también es fundamental para prevenir los ataques dirigidos a inutilizar o interrumpir el funcionamiento de un sistema o dispositivo.
Con un número cada vez mayor de usuarios, dispositivos, tecnologías y programas, junto con el creciente despliegue de datos —muchos de los cuales son sensibles o confidenciales—, la importancia de la ciberseguridad sigue aumentando. Además, el creciente volumen y sofisticación de las estafas digitales agrava aún más el problema. Aunque estos ataques pueden afectar a distintos niveles —por ejemplo, a gobiernos, empresas o instituciones— la clave es poner especial atención al papel que tenemos los seres humanos. De hecho, según la compañía de ciberseguridad Proofpoint, “más del 99 % de los ciberataques requieren interacción humana”.
En este contexto, es fundamental distinguir entre los entornos de Tecnologías de la Información (IT, por sus siglas en inglés) y Tecnologías de Operación (OT, por sus siglas en inglés).
- La ciberseguridad IT se centra en la protección de los sistemas que gestionan la información corporativa, como aplicaciones, redes, datos y dispositivos utilizados para el procesamiento y almacenamiento de información;
- La ciberseguridad OT tiene como objetivo proteger los sistemas que controlan y supervisan los procesos físicos y operativos críticos de la compañía.
En una compañía energética como Iberdrola, ambos ámbitos están cada vez más conectados, por lo que resulta esencial garantizar una protección integral que permita preservar tanto la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información como la continuidad y seguridad de las operaciones.
Las ciberamenazas más comunes
La ciberseguridad trabaja para prevenir y minimizar las amenazas online. Sin embargo, los ciberataques se vuelven cada vez más sofisticados y sigilosos para burlar las barreras de defensa de los sistemas informáticos. Estas son las amenazas más habituales a las que se enfrenta actualmente la ciberseguridad:
Programas maliciosos
El malware es un software malicioso diseñado para dañar o infiltrarse en sistemas sin que lo sepa su usuario. A menudo aparece cuando se hace clic en un enlace o archivo adjunto de correo electrónico peligroso. Destacan:
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Gusanos
Se propagan de unos dispositivos a otros sin intervención humana, aprovechando las vulnerabilidades.
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Troyanos
Se utilizan para ocultar otros malwares. Se infiltra en el dispositivo de una víctima presentándose como software legítimo y permite que los atacantes obtengan acceso no autorizado.
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Ransomware
Bloquea o deniega el acceso a un dispositivo y sus archivos hasta que el usuario pague un rescate al hacker.
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Spyware
Recaba información de un dispositivo o red para enviársela al atacante.
Ataque de denegación de servicio (DDoS)
Impide a los usuarios acceder a información, servicios y otros recursos. Este tipo de ataque se produce al sobrecargar o inundar una máquina objetivo con solicitudes hasta impedir procesar el tráfico normal y, como resultado, provoca una denegación de servicio a los usuarios legítimos.
Amenaza de ingeniería social
Diferentes técnicas y mecanismos mediante los cuales el atacante se sirve de una emoción humana —a menudo el miedo o la sensación de urgencia— para convencer al usuario de que realice una acción, como proporcionar información personal que pueda ser utilizada posteriormente o enviar dinero. Entre ellas se encuentran el phishing, el vishing y el smishing.
Desinformación
Basado en crear o divulgar información falsa o engañosa para manipular a la opinión pública. El objetivo es impactar de manera negativa sobre el público objetivo para crear una visión negativa sobre ciertos hechos o la imagen de determinadas entidades mediante la manipulación informativa.
Ataques a la cadena de suministro
Los ciberdelincuentes pueden comprometer proveedores de servicios o suministradores de software para infiltrarse en las redes de sus clientes que se convierten en sus víctimas.
Fuente: Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA), Cisco.
VER INFOGRAFÍA: Las ciberamenazas más comunes [PDF]
Las ciberamenazas más comunes. La ciberseguridad busca prevenir y minimizar las amenazas online, cada vez más sofisticadas y sigilosas. Entre las más habituales se encuentran los programas maliciosos o malware, diseñados para dañar o infiltrarse en sistemas: los gusanos se propagan entre dispositivos aprovechando vulnerabilidades; los troyanos se ocultan como software legítimo para obtener acceso no autorizado; el ransomware bloquea el acceso a un dispositivo o archivos y exige un rescate; y el spyware recopila información para enviarla al atacante. También destacan los ataques de denegación de servicio (DDoS), que saturan un sistema e impiden el acceso a información o servicios; la ingeniería social, que manipula a las personas mediante engaños como el phishing, el vishing o el smishing; la desinformación, que difunde contenido falso o engañoso para influir en la opinión pública; y los ataques a la cadena de suministro, que comprometen a proveedores de servicios o software para acceder a las redes de sus clientes.
Por qué es clave en un mundo electrificado y digital
La consolidación de un modelo energético más electrificado y conectado implica una transformación profunda de las infraestructuras. Las redes eléctricas inteligentes, los sistemas de almacenamiento, la generación renovable distribuida o la movilidad eléctrica incorporan tecnologías digitales que permiten gestionar la energía de forma más eficiente y flexible.
Esta evolución requiere reforzar la protección de unas infraestructuras cada vez más críticas para la sociedad.
La protección de las infraestructuras energéticas
Las infraestructuras energéticas forman parte de los servicios esenciales que permiten el funcionamiento de hogares, empresas e industrias. Garantizar su disponibilidad y seguridad requiere anticiparse a nuevas amenazas mediante capacidades avanzadas de vigilancia, análisis y respuesta.
La ciberseguridad contribuye a:
Inteligencia artificial y ciberseguridad: oportunidad y desafío
La inteligencia artificial está transformando la forma en la que las organizaciones detectan, analizan y responden ante las amenazas digitales. Su capacidad para procesar grandes volúmenes de información permite identificar patrones anómalos, anticipar riesgos y mejorar la velocidad de respuesta ante posibles incidentes.
Al mismo tiempo, la IA también plantea nuevos retos de seguridad. Los ciberdelincuentes pueden utilizar estas tecnologías para desarrollar ataques más sofisticados, automatizar procesos maliciosos o crear nuevas formas de ingeniería social. Por ello, el desarrollo responsable de la inteligencia artificial debe ir acompañado de medidas de gobernanza, protección de datos y controles de seguridad que garanticen un uso confiable de esta tecnología.
Un ejemplo reciente se produjo en Hong Kong, donde, según informó la Policía local, un empleado de una empresa transfirió aproximadamente 25 millones de dólares tras participar en una videollamada falsa en la que los ciberdelincuentes utilizaron inteligencia artificial para suplantar la identidad del director financiero y de otros compañeros. Por casos como estos es que se desarrollan campañas o tecnologías que permitan agilizar tareas como el reconocimiento de sistemas, la búsqueda de vulnerabilidades y la ejecución de intentos de acceso no autorizado. Por ejemplo: la campaña identificada por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) en España, en la que una herramienta basada en inteligencia artificial, denominada CyberStrikeAI, fue utilizada para automatizar distintas fases de un ataque contra dispositivos de seguridad empresarial.
Innovación y futuro de la ciberseguridad en la industria energética
La ciberseguridad es crucial en la industria energética debido a la creciente interconexión de sistemas y dependencia de la tecnología. Las smart grids o redes inteligentes, los sistemas de control industrial y otros dispositivos asociados a Internet ya son parte esencial de la industria, al aportar eficiencia y control. Sin embargo, estos avances requieren un examen de seguridad más exhaustivo para evitar la exposición a vulnerabilidades aprovechadas por atacantes o piratas informáticos.
Algunas innovaciones o tendencias que se esperan en la ciberseguridad de la industria energética son:
- Integración de tecnologías emergentes. La adopción de tecnologías como el internet de las cosas (IoT), la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (machine learning) pueden ayudar a la detección temprana de brechas de seguridad y optimizar respuestas.
- Blockchain. Esta tecnología se está explorando para mejorar la seguridad de las transacciones y la gestión de datos en la cadena de suministro energética. Proporciona un registro inmutable que ayuda a prevenir fraudes y ataques. En Iberdrola nos hemos convertido en la primera empresa en utilizar blockchain para certificar la participación en la Junta General de Accionistas.
- Seguridad en la nube. Con la proliferación de servicios en la nube, se espera implementar medidas de seguridad sólidas y técnicas de cifrado para proteger los datos almacenados y transmitidos, así como establecer acuerdos con proveedores sólidos que proporcionen tecnologías y servicios con las debidas garantías.
- Automatización de respuestas. El objetivo sería alcanzar una automatización de la respuesta a amenazas. Los sistemas capaces de identificar, analizar y responder al momento podrían ayudar a minimizar el impacto de los ataques y el tiempo de reacción.
- Entrenamiento y concienciación. Para hacer frente a la creciente sofisticación de los ataques, la formación continua de personal, a todos los niveles de la compañía, en seguridad cibernética y la concienciación sobre las mejores prácticas serán fundamentales.
- Colaboración. El apoyo formativo y técnico entre las entidades de la industria energética, organismos gubernamentales y empresas de ciberseguridad será clave para compartir conocimientos frente a ciberataques.
- Legislación. Es probable que las regulaciones y normativas relacionadas con la ciberseguridad en la industria energética aumenten para garantizar la protección de los activos críticos de las infraestructuras.
Cómo reportar los ciberataques
En Iberdrola hemos desarrollado el buzón de vulnerabilidades, una plataforma de contacto para comunicar posibles incidencias de seguridad en nuestras webs. A través de este formulario podemos recibir los comentarios de la comunidad de investigadores de seguridad que contribuyan a asegurar los productos y servicios para todas las sociedades del Grupo. Una vez tenemos un aviso, nos encargamos de investigar y resolver cualquier vulnerabilidad detectada en nuestras plataformas.
La información requerida para alertar sobre ataques o incidentes son la página o sitio web afectado, una breve descripción de la vulnerabilidad, pasos para poder reproducirla y documentación que pueda ilustrar el problema.
Consejos a usuarios para evitar la captación de sus datos
La ciberseguridad empieza en nuestra propia actividad en Internet. Estos son algunos consejos para mantener tus datos seguros:









