Qué es la energía eléctrica

La energía eléctrica y su importancia

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La energía eléctrica es una forma de energía que resulta del movimiento de partículas cargadas, como electrones, a lo largo de un conductor. Su principal valor radica en su versatilidad, su eficiencia energética y su bajo impacto ambiental cuando se utiliza con fuentes renovables. 

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La electricidad es una forma muy versátil de energía.

Empecemos por lo primero, por responder lo más básico: qué es la energía eléctrica. Es una forma de energía que resulta del movimiento de partículas cargadas, como electrones, a lo largo de un conductor. Esta energía se genera a partir de diversas fuentes, como centrales eléctricas, paneles solares, turbinas eólicas, entre otras.

La electricidad es una forma muy versátil de energía, ya que se puede transformar fácilmente en otras formas de energía, como luz, calor o movimiento. Se utiliza en una amplia variedad de aplicaciones, desde la iluminación y el funcionamiento de electrodomésticos en el hogar hasta la alimentación de grandes industrias y sistemas de transporte.

El flujo de electricidad se produce cuando hay una diferencia de potencial eléctrico entre dos puntos, lo que crea un campo eléctrico que impulsa a los electrones a moverse a lo largo del conductor. Esta diferencia de potencial se mide en voltios y el flujo de corriente eléctrica resultante se mide en amperios.
 

¿Cómo se genera la energía eléctrica? 

Si nos preguntamos cómo se genera la energía eléctrica, hay varias fuentes que se dividen especialmente en renovables y no renovables. Cada método tiene sus propias implicaciones ambientales, económicas y sociales, y la elección entre ellos a menudo depende de factores como la disponibilidad de recursos, el impacto ambiental y las políticas energéticas de cada país.
 

Fuentes de energía renovables

La generación de energía eléctrica mediante fuentes de energía renovables aprovecha recursos naturales que son inagotables o se regeneran rápidamente. Estas tecnologías son clave en la transición hacia un sistema energético más sostenible y menos dependiente de los combustibles fósiles, ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar el cambio climático. Entre las fuentes renovables tenemos: 
 

  • Energía solar fotovoltaica: Se utiliza la radiación solar para generar electricidad a través de paneles solares fotovoltaicos. Estos paneles contienen células fotovoltaicas que convierten la luz solar directamente en electricidad mediante el efecto fotovoltaico. La energía solar también puede aprovecharse mediante sistemas de concentración solar, donde se utiliza la radiación solar para calentar un fluido y generar vapor que acciona turbinas conectadas a generadores. 
  • Energía eólica: La energía cinética del viento se convierte en energía mecánica mediante aerogeneradores. Cuando el viento hace girar las aspas de los aerogeneradores, estos activan generadores que producen electricidad. Las turbinas eólicas pueden instalarse en tierra firme o en instalaciones marinas.
  • Energía hidroeléctrica: Aprovecha la energía cinética del agua en movimiento para generar electricidad. En las centrales hidroeléctricas, el agua almacenada en una represa es liberada y fluye a través de tuberías hacia turbinas, las cuales activan generadores al girar. También existen sistemas de energía mareomotriz que aprovechan las mareas y corrientes oceánicas para generar electricidad.
  • Energía geotérmica: Se utiliza el calor del interior de la Tierra para generar electricidad. En estas centrales, el calor geotérmico se utiliza para calentar agua y producir vapor que acciona turbinas conectadas a generadores. Este tipo de energía suele estar disponible en regiones con actividad geotérmica, como zonas volcánicas o con actividad tectónica.
     

¿Cómo se genera la energía eléctrica?

Hay varias fuentes que se dividen especialmente en renovables y no renovables.

Fuentes de energía renovables

Ayudan a mitigar el cambio climático

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1 Energía geotérmica 2 Energía eólica terrestre 3 Energía hidroeléctrica 4 Energía solar fotovoltaica 5 Energía eólica marina

Fuentes de energía no renovables

Contaminantes y finitos

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Energía nuclear

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Energía térmica convencional (carbón, petróleo y gas natural)

VER INFOGRAFÍA: ¿Cómo se genera la energía eléctrica? [PDF]

Fuentes de energía no renovables

La generación de energía eléctrica mediante fuentes de energía no renovables implica el uso de recursos naturales que son son contaminantes y finitos o se regeneran a un ritmo mucho más lento que el consumo humano. Aunque todavía desempeñan un papel importante en la producción de electricidad en muchas partes del mundo, existe un creciente interés en promover energía renovables y en desarrollar tecnologías de generación más limpias y sostenibles para reducir el impacto ambiental y mitigar el cambio climático. Algunas de estas fuentes no renovables son:

  • Energía térmica convencional (carbón, petróleo y gas natural): Estas fuentes de energía se utilizan en centrales térmicas convencionales. El proceso implica la combustión del combustible fósil para calentar agua y producir vapor. Este vapor se utiliza para hacer girar turbinas conectadas a generadores que producen electricidad. La principal desventaja de este método es la emisión de grandes cantidades de gases de efecto invernadero y otros contaminantes atmosféricos.
  • Energía nuclear: Se genera mediante la fisión nuclear, donde el núcleo de átomos pesados como el uranio se divide en átomos más pequeños, liberando una gran cantidad de energía en forma de calor. Este calor se utiliza para calentar agua y producir vapor que acciona turbinas conectadas a generadores. Aunque la energía nuclear no produce emisiones de gases de efecto invernadero durante la generación de electricidad, plantea preocupaciones sobre la seguridad nuclear, la gestión de residuos radiactivos y la proliferación de armas nucleares.
     

Tipos de energía eléctrica 

Ya hemos visto los tipos de energía eléctrica según la forma en la que se genera pero también se puede clasificar según su uso, dependiendo de cómo se aplica en diferentes sectores y actividades. Se pueden clasificar de la siguiente manera: 


Energía residencial: Es la energía utilizada en hogares y residencias para alimentar electrodomésticos, iluminación, calefacción, refrigeración, entre otros dispositivos. 
 


Energía industrial: Se utiliza en procesos industriales para alimentar maquinaria, equipos de producción, sistemas de climatización, iluminación industrial, y otros usos específicos dentro de las instalaciones industriales. 



Energía comercial: Se emplea en establecimientos comerciales como tiendas, oficinas, centros comerciales, restaurantes, hoteles, entre otros, para abastecer sistemas de iluminación, equipos informáticos, sistemas de refrigeración, y otros dispositivos eléctricos.

 
Energía de transporte: Se refiere a la electricidad utilizada para alimentar vehículos eléctricos, como automóviles, autobuses, trenes y bicicletas eléctricas. También incluye la infraestructura destinada a la carga de vehículos eléctricos.


Energía de servicios públicos: Es la energía suministrada por empresas de servicios públicos para uso general en una comunidad, incluyendo la iluminación pública, sistemas de transporte público, sistemas de bombeo de agua, entre otros servicios esenciales.


Energía de respaldo y emergencia: Se utiliza para sistemas de energía de respaldo en caso de cortes de electricidad, como generadores diésel, sistemas de baterías de respaldo y otros dispositivos de emergencia.


Energía de tecnología de la información y comunicaciones (TIC): Es la energía utilizada por los dispositivos electrónicos de consumo, como computadoras, teléfonos móviles, tablets, servidores, routers, y otros equipos de tecnología de la información y comunicaciones.

Ventajas de la energía eléctrica 

La energía eléctrica, especialmente la obtenida de fuentes de energía renovables, ofrece una serie de ventajas significativas que la hacen una opción muy atractiva en comparación con otras formas de energía. Algunas de sus ventajas son las siguientes:

  • Versatilidad: La electricidad se puede transformar fácilmente en otras formas de energía, como luz, calor o movimiento, lo que la hace muy versátil y adecuada para una amplia gama de aplicaciones en hogares, industrias, transporte y más.
  • Eficiencia energética: Los sistemas eléctricos modernos tienden a ser más eficientes en términos de conversión y utilización de energía en comparación con otras formas de energía. Por ejemplo, los motores eléctricos suelen ser más eficientes que los motores de combustión interna.
  • Limpieza y baja contaminación: Si se genera empleando fuentes de energía renovables como la energía solar, eólica o hidroeléctrica puede ser una forma de energía relativamente limpia y de baja emisión de contaminantes.
  • Facilidad de transporte y distribución: La electricidad es fácil de transportar a largas distancias a través de redes de transmisión y distribución, lo que permite suministrar energía a áreas remotas y urbanas de manera eficiente.
  • Automatización y control: Los sistemas eléctricos permiten un alto grado de automatización y control, lo que facilita la operación de sistemas industriales, procesos de fabricación o sistemas de transporte.
  • Reducción de la dependencia de los combustibles fósiles: El uso creciente de fuentes de energía renovable en la generación de electricidad ayuda a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y contribuye a la mitigación del cambio climático.
  • Desarrollo tecnológico: La electricidad impulsa el desarrollo y la adopción de tecnologías innovadoras, como vehículos eléctricos, dispositivos electrónicos eficientes, sistemas de almacenamiento de energía y redes inteligentes.


La energía eléctrica es fundamental en la sociedad moderna y juega un papel crucial en el desarrollo tecnológico y económico de las naciones. Sin embargo, también es importante utilizarla de manera eficiente y sostenible para minimizar su impacto ambiental y garantizar un suministro confiable para las generaciones futuras.