Camiones eléctricos

Los camiones eléctricos, el futuro de la logística sostenible por carretera

Movilidad eléctrica

La logística mediante el transporte por carretera, fundamental para la economía global al permitir el tránsito de mercancías y productos, se ha convertido en uno de los sectores más contaminantes. Frente a este desafío, los camiones eléctricos se perfilan como la alternativa para un transporte sostenible. Descubre su creciente papel en la logística terrestre y su contribución a la electrificación de la economía.

 
Camiones eléctricos
Los camiones eléctricos están impulsados por baterías recargables, lo que les permite desplazarse con 0 emisiones y sin depender de los combustibles fósiles.

Mientras los vehículos de combustión siguen circulando por nuestras carreteras, los datos apuntalan la necesidad de avanzar hacia un transporte más limpio: las emisiones del transporte por carretera superaron ligeramente los 6.000 millones de toneladas de CO₂ en 2024, un 8 % más que en 2015, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). No obstante, la evolución más reciente apunta a una moderación de esta tendencia: entre 2019 y 2024 las emisiones crecieron a un ritmo medio anual del 0,2 %, frente al 1,7 % registrado entre 2015 y 2019.

Conseguir la autonomía energética gracias a la electrificación y las energías de origen renovable es el gran reto al que se enfrenta Europa para evitar las presiones y amenazas sobre su economía y su modelo social.

La movilidad eléctrica es una pieza clave en este cambio. En el sector logístico, los camiones eléctricos presentan una solución cada vez más viable desde el punto de vista tecnológico y económico, y una de las alternativas más eficientes para reducir emisiones en el transporte de mercancías.

¿Qué son y cómo funcionan los camiones eléctricos?

 

Los camiones eléctricos son vehículos de carga que utilizan motores eléctricos en lugar de motores de combustión interna propulsados por gasolina o diésel. Estos camiones están impulsados generalmente por baterías recargables que suministran energía a los motores, lo que les permite desplazarse sin emitir gases de escape nocivos y sin depender de los combustibles fósiles.

Existen diferentes tipos de camiones eléctricos según la tecnología que empleen y el uso al que están destinados. 

  • Los camiones eléctricos de batería son los más extendidos y funcionan mediante baterías recargables, especialmente adecuadas para repartos urbanos y trayectos de corta y media distancia. 

  • Los camiones híbridos enchufables combinan un motor eléctrico con otro de combustión y permiten utilizar electricidad en determinados recorridos. 

  • Por su parte, los camiones de pila de combustible de hidrógeno generan electricidad a partir del hidrógeno y se plantean como una alternativa tecnológica para aplicaciones que requieren mayores autonomías o tiempos de repostaje reducidos. 

  • También existen los camiones eléctricos para reparto urbano que permiten entrar sin restricciones a las Zonas de Bajas Emisiones y reducen considerablemente los costes de mantenimiento.

Por qué es clave electrificar el transporte pesado

El transporte por carretera mantiene una fuerte dependencia de los combustibles fósiles: representa alrededor del 45 % de la demanda mundial de petróleo, según la AIE. Dentro del sector, los camiones generan aproximadamente un tercio de las emisiones, mientras que los turismos y las furgonetas concentran más del 60 %. Estos datos ponen de manifiesto la importancia de avanzar en la descarbonización de los vehículos destinados al transporte de mercancías, especialmente en los segmentos de mayor tamaño y uso intensivo.

Al tener los camiones un peso tan presente en las emisiones generadas en carretera, empezar a conducir camiones eléctricos es una alternativa clave para que este porcentaje de emisiones decrezca, para consumir menos combustible (especialmente importante ya que este tipo de vehículos necesita más que un transporte normal) y con el fin de lograr una movilidad más sostenible.

¿Cuál es el proceso de carga de un camión eléctrico?

El suministro de electricidad es muy similar al de un vehículo eléctrico, aunque requiere más tiempo. Un camión eléctrico puede cargar hasta un 80 % de su capacidad en aproximadamente un rango de 1 a 4 horas. Con los nuevos cargadores MCS se alcanzará ese nivel de carga en menos de 45 minutos, coincidiendo con las paradas obligatorias.

Instalación renovable

La electricidad se genera a partir de energías renovables.

Línea de distribución

La energía se distribuye en una red que cubre los centros de consumo.

Punto de recarga

Dependiendo del caso de uso pueden tener diferentes potencias, 100-200 kW para recargar durante los periodos de inactividad del camión o 350-1.200 kW para recargar en ruta.

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MCS

El Megawatt Charging System (MCS) es un conector de carga en fase de desarrollo para vehículos eléctricos con grandes baterías.

El conector podrá alcanzar los 3.750 kW de potencia (3,75 MW), 10 veces más que en la recarga ultrarrápida de coches.

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CCS2

Estos cargadores funcionan en corriente continua y permiten proporcionar hasta 400 kW de potencia.

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Batería

Almacena la energía eléctrica para alimentar el motor. Suelen ser de iones de litio debido a su alta densidad de energía y capacidad de recarga.

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Motor eléctrico

Cuando se suministra energía eléctrica desde las baterías, el motor la transforma en energía mecánica para impulsar las ruedas.

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Otros componentes eléctricos

Algunos elementos como los controladores o inversores permiten un flujo estable y seguro de la electricidad.

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En la actualidad, los camiones eléctricos destinados al transporte de corta, media y larga distancia, alcanzan autonomías de hasta 250 km, 350 km y 600 km respectivamente, con previsiones de evolución tecnológica que permitirán superar los 1.000 km en los próximos años

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Por cada 100 km recorridos por un camión eléctrico se dejan de emitir a la atmósfera entre 75-100 kg de CO₂ (consumos medios entre 35-40 litros/100 km) frente a un vehículo pesado de combustible fósil ya sea GNC o diésel

 VER INFOGRAFÍA: ¿Cuál es el proceso de carga de un camión eléctrico? [PDF]

La electrificación del transporte por carretera es diferente a la de los coches eléctricos particulares y los vehículos comerciales. Los pesos y las dimensiones de los camiones eléctricos necesitan baterías mucho más grandes con puntos de recarga más potentes y el diseño de la infraestructura también debe facilitar el acceso a estos vehículos dadas sus dimensiones y los radios de giro necesarios.

Ventajas de los camiones eléctricos y retos pendientes para su despliegue

Los camiones eléctricos ofrecen varias ventajas en comparación con los camiones convencionales de combustión interna:

  • Reducción de emisiones

    Los camiones totalmente eléctricos no producen emisiones directas de gases de efecto invernadero, lo que contribuye a la reducción de la contaminación del aire y al impacto ambiental. Sin embargo, sus efectos en el entorno dependen de con qué tipo de energía se haya generado la electricidad (renovable o no renovable). De todos modos, estos modelos de vehículos producen al menos un 63 % menos de emisiones durante su vida útil en comparación con los diésel, según un estudio del International Council on Clean Transportation (ICCT).

    El transporte pesado electrificado tiene garantizado un futuro libre de emisiones en un escenario donde el mix energético es cada día más renovable. En la Unión Europea, las energías renovables ya representaron el 25,2 % del consumo final bruto de energía en 2024, frente al 21,8 % registrado en 2021, según Eurostat.

  • Menor ruido

    Los motores eléctricos son más silenciosos que los motores de combustión interna, lo que reduce la contaminación acústica en áreas urbanas y residenciales.

  • Zonas de bajas emisiones (ZBE)

    Las zonas de bajas emisiones son áreas específicas de una ciudad que restringen el acceso a los vehículos más contaminantes. Existen referencias de grandes ciudades que han sido referentes en poner límites al tráfico rodado. Es el caso de Berlín, con su ZBE operativa desde enero de 2008 y que abarca un área de 88 kilómetros cuadrados. También destaca Londres, que en 2003 creó una “tasa de congestión” o peaje para el área central de la capital, y en 2019 inauguró la Zona de Emisiones Ultra Bajas. Más recientemente, Reino Unido ha seguido ampliando este tipo de medidas: según the Department for Transport, en marzo de 2024 había siete Clean Air Zones operativas en Inglaterra, después de que Bradford las pusiera en marcha en septiembre de 2022, y Bristol, Tyneside y Sheffield lo hicieran entre noviembre de 2022 y febrero de 2023. En España, al menos 149 municipios (los mayores de 50.000 habitantes) están obligados por la ley de cambio climático a disponer de ZBE. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible señala además que, en el marco de las ayudas al transporte de 2025, los municipios sujetos a esta obligación debían tener la ZBE implantada o comprometerse a su implantación efectiva durante ese año.

  • Costos operativos más bajos

    Los camiones eléctricos tienen costes operativos más bajos. La electricidad es más económica que la gasolina o el diésel y los vehículos eléctricos tienen menos componentes móviles y menos necesidades de mantenimiento.

  • Eficiencia energética

    Los motores eléctricos tienen una eficiencia de conversión de energía más alta y no hay pérdidas de energía asociadas con la combustión. Mientras que el hidrógeno verde y el combustible sintético obtienen eficiencias del 28 % y del 20 % respectivamente, el camión 100 % eléctrico supera el 77 %, es decir, el eléctrico es de 3 a 5 veces más eficiente que otras alternativas 0 emisiones.

  • Evolución tecnológica

    Este tipo de transporte representa una tecnología en constante evolución. Con los avances en la capacidad de las baterías y la infraestructura de carga, se espera que los camiones eléctricos sean cada vez más viables y competitivos en el mercado de transporte de carga. Además, su desarrollo tiene consecuencias positivas también para otros tipos de transporte, como el turismo o el autobús eléctrico, por ejemplo.

Sin embargo, el sector de los camiones eléctricos aún enfrenta algunos desafíos:

  • Menor autonomía

    La autonomía es uno de los principales inconvenientes de los camiones eléctricos, ya que para incrementarla es necesario fabricar baterías de mayores dimensiones, lo que aumenta la tara del vehículo. No obstante, las mejoras en la densidad energética de las baterías permiten mirar con optimismo hacia un futuro con camiones de mayor autonomía.

  • Mayor coste inicial

    El precio de los camiones eléctricos depende de factores como sus características, autonomía, capacidad de batería y fabricante, pero actualmente su coste inicial sigue siendo superior al de los modelos de combustión interna. Aunque la reducción del coste de las baterías y las economías de escala están ayudando a reducir esta diferencia, la paridad de precio todavía no se ha alcanzado de forma generalizada. Según la AIE, en 2024 los camiones eléctricos de batería tenían un coste inicial entre dos y tres veces superior al de los camiones diésel equivalentes, aunque se espera que esta brecha disminuya en los próximos años.

  • Tiempos de recarga e infraestructura en desarrollo

    La recarga de las baterías requiere en la actualidad más tiempo que el llenado de un tanque de combustible, con duraciones de entre 1,5 y 7 horas según el modelo y la infraestructura disponible. Sin embargo, este es un campo con un gran potencial de crecimiento. Es por ello que en el Grupo Iberdrola invertimos e innovamos para lograr infraestructuras que agilicen la recarga ya que las consideramos una oportunidad para acelerar la descarbonización y electrificación del transporte.

La recarga, clave para acelerar el transporte pesado eléctrico

El desarrollo de una infraestructura de recarga adaptada será determinante para que los camiones eléctricos puedan incorporarse de forma progresiva al transporte de mercancías. A diferencia de los vehículos ligeros, la electrificación del transporte pesado requiere una planificación específica que tenga en cuenta las rutas, la autonomía necesaria, los tiempos de descanso de los conductores y los periodos disponibles para la carga.

También hay que tener en cuenta que la electrificación de los camiones es diferente a la de los coches eléctricos particulares y los vehículos comerciales. Los pesos y las dimensiones de los camiones eléctricos necesitan baterías mucho más grandes con puntos de recarga más potentes y el diseño de la infraestructura también debe facilitar el acceso a estos vehículos dadas sus dimensiones y los radios de giro necesarios.

En función de las necesidades de cada operación, existen diferentes soluciones de recarga:

  • Recarga en base logística: es una de las alternativas más extendidas para flotas con recorridos definidos. Los camiones pueden cargarse en sus propias instalaciones durante los periodos de menor actividad, como las horas nocturnas, aprovechando mejor los tiempos de parada y facilitando la gestión de la energía necesaria para la jornada siguiente.

  • Recarga en ruta: fundamental para ampliar el uso de camiones eléctricos a trayectos más largos. La instalación de puntos de recarga en corredores estratégicos permite realizar paradas programadas y adaptar la recuperación de energía a los tiempos habituales de descanso y operación logística.

  • Recarga ultrarrápida: las tecnologías de alta potencia permitirán reducir los tiempos de carga y serán especialmente relevantes para el transporte pesado de larga distancia. En este ámbito, el desarrollo del estándar Megawatt Charging System (MCS) será clave, ya que está diseñado para ofrecer potencias superiores a las actuales y responder a las necesidades específicas de los camiones eléctricos.

El despliegue de corredores eléctricos para mercancías, con infraestructuras de recarga distribuidas estratégicamente, será muy importante para avanzar hacia una logística electrificada. Además, la integración de estas soluciones con energías renovables y sistemas inteligentes de gestión energética permitirá optimizar el consumo, aprovechar mejor la generación limpia y contribuir a un transporte de mercancías más eficiente y sostenible.

Situación actual y perspectivas

El sector de los camiones eléctricos está experimentando un crecimiento significativo en todo el mundo. Destacan:

  • China. Líder en el mercado de camiones eléctricos, China ha experimentado un rápido crecimiento en los últimos años. Destacan fabricantes como BYD, SANY o JAC Motors. El gobierno ha implementado políticas y subsidios para fomentar la adopción de vehículos eléctricos en el transporte de carga.
  • Estados Unidos. El mercado de camiones eléctricos crece exponencialmente en Estados Unidos, con numerosos fabricantes lanzando o planeando lanzar modelos de camiones eléctricos. Un ejemplo es Tesla. Se están implementando también programas de incentivos y financiamiento para promover su adopción.
  • Europa. El interés por los camiones eléctricos en Europa también está aumentando. Varios fabricantes europeos —como Scania, MAN, Volvo o Daimler Trucks— están desarrollando diferentes modelos y hay un enfoque creciente en la infraestructura de carga. Además, se están implementando regulaciones más estrictas para reducir las emisiones en el sector del transporte. 

En concreto, España está comenzando su implantación de camiones eléctricos. El sector se encuentra en una etapa inicial en comparación con otros países, pero sigue creciendo. Ya existen, por ejemplo, las primeras estaciones de recarga ultrarrápida adaptadas para camiones. Además, colaboramos con empresas y asociaciones del sector, como Disfrimur y AEDIVE, para seguir poniendo en marcha iniciativas específicas para el transporte pesado por carretera sin emisiones.

Ante todo, las perspectivas son esperanzadoras. Según un estudio de la consultora norteamericana McKinsey, más de la mitad de todos los camiones registrados en Europa, Estados Unidos y China serán eléctricos en 2035. Pero esta transformación no se queda solo como una expectativa del futuro: los camiones eléctricos ya son una alternativa competitiva en aquellos usos donde la planificación de las rutas y la disponibilidad de puntos de recarga facilitan su operación — por ejemplo, en el reparto urbano y la última milla, las rutas regionales o de media distancia, flotas con rutas fijas, operaciones con recarga nocturna en base o en el transporte en zonas de bajas emisiones.

El papel de Iberdrola en la movilidad eléctrica

En Iberdrola impulsamos la movilidad sostenible como una vía clave para avanzar hacia un modelo de transporte más sostenible, basado en la electrificación y el uso de energías renovables. A través del desarrollo de soluciones de recarga y colaboraciones estratégicas, trabajamos para facilitar la incorporación de vehículos eléctricos y contribuir a la reducción de emisiones, la mejora de la calidad del aire y la lucha contra el cambio climático.

Esta transformación también llega al sector logístico, donde los camiones eléctricos representan una oportunidad para avanzar hacia un modelo de la electrificación del transporte y hacia una movilidad más eficiente y respetuosa con el medio ambiente. En este ámbito, Iberdrola impulsa soluciones que facilitan la integración de estos vehículos mediante el desarrollo de soluciones de recarga tanto para particulares como empresas y flotas y el suministro de movilidad de cero emisiones con energía de origen renovable. De esta forma, contribuimos a preparar el transporte de mercancías para las nuevas necesidades de la movilidad sostenible, con una infraestructura de recarga adaptada a las nuevas necesidades logísticas y capaz de acompañar la evolución del sector.