REFERENTE MUNDIAL
EN 'SMART GRIDS'

East Anglia ONE.

'Smart grids', un salto tecnológico para un mundo descarbonizado

La descarbonización de la economía y la innovación digital traen de la mano novedosas redes de distribución para los nuevos modelos de consumo eléctrico. La bidireccionalidad, flexibilidad, digitalización y automatización de las smart grids hacen posible un nuevo mapa interconectado que responde a las necesidades de los usuarios y productores de energía. Las redes eléctricas inteligentes garantizan además la incorporación de más renovables y se posicionan como un pilar vital para la transición energética. Con el nuevo plan inversor de Iberdrola, anunciado hasta 2030, el valor de los activos regulados ascenderá a 60.000 millones de euros, con lo que la red se consolidará y flexibilizará.

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Avanzamos hacia la red eléctrica inteligente del siglo XXI

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¿Qué son las 'smart grids' o redes eléctricas inteligentes?

Las smarts grids son aquellas redes eléctricas que pueden integrar de forma inteligente y dinámica las acciones de todos los usuarios conectados a ellas —los que generan energía, los que la consumen o los que hacen ambas cosas— con el fin de suministrar electricidad de manera eficiente, sostenible, económica y segura.

Las smart grids incorporan a su diseño tradicional la tecnología digital para facilitar el intercambio bidireccional de energía e información. Lo hacen gracias a Internet, tecnologías de la información y la comunicación, sistemas de control y aplicaciones informáticas y domóticas de la más puntera innovación.

Así, la red inteligente es capaz de dar respuesta a las necesidades de demanda de electricidad de los ciudadanos y a las potenciales incidencias que ocurran. Las smart grids son capaces de integrar instalaciones renovables de diverso tamaño y, gracias a su condición bidireccional, el usuario puede ser consumidor y productor: puede producir energía y venderla a usuarios industriales o comerciales.

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¿Cómo funcionan las 'smart grids'?

El funcionamiento de la red inteligente es más complejo que el de la red tradicional, ya que emplea la telegestión al incorporar sistemas de información y control automatizados que responden a las fluctuaciones de la producción de energía y de la demanda. Gracias a ello, se tiene información del consumo energético en todo momento y se hace un uso más responsable de todo el ciclo, además se conoce el estado de cada nodo, segmento y elemento y aumenta la eficiencia y eficacia operacional de las líneas. Es decir, las smart grids abarcan toda la infraestructura tecnológica que va a necesitarse, desde la generación de la energía, su transporte y distribución, hasta el almacenamiento eléctrico y el consumo de la energía generada.

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Tareas y retos de las 'smart grids'

El nuevo modelo energético tiene varias tareas por delante:

  • Integrar un mayor volumen de energía renovable, es decir, proveniente de fuentes limpias (viento, sol y agua).
  • Electrificar otros usos, como, por ejemplo, la climatización y el transporte, este último causante de más del 25 % de las emisiones de CO2 que se emiten a la atmósfera.
  • Responder a las demandas de un consumidor más conectado que, empoderado por la tecnología, quiere tomar decisiones que le permitan optimizar y/o adaptar su consumo a sus hábitos de vida y tener la posibilidad de convertirse en productor de la energía que consume en su casa, a través de fórmulas como el autoconsumo.
  • Solo con estos logros de las smart grids construiremos ciudades más inteligentes y con una buena calidad del aire al estar libre de emisiones.
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¿Qué datos podemos conocer gracias a las 'smart grids'?

Gracias a la red eléctrica inteligente podemos identificar las zonas geográficas en las que se consume más energía y aquellas en las que ocurren más interrupciones. Además, conoceremos qué equipos sufren mayores averías y reconoceremos el tipo de incidencia dentro de la red eléctrica. También se puede detectar el fraude. Para una mejor eficiencia energética, las smart grids ofrecen previsiones de demanda y generación de energía y, gracias a la calidad de onda, la calidad de suministro es mejor. También nos permite conocer el mantenimiento necesario de los activos en red.

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Iberdrola, referente mundial en 'smart grids'

El grupo Iberdrola considera las redes un factor clave tanto para la electrificación de la economía como para la dinamización de los territorios en los que está presente la compañía. Es por ello que considera los activos regulados —junto con las energías renovables— factores clave de su estrategia.

La compañía ya opera uno de los sistemas de distribución más importantes del mundo, con más de 1,2 millones de kilómetros de distribución y transporte, más de 4.400 subestaciones y más de 1,5 millones de transformadores, construidos y operados para suministrar un servicio de alta calidad y fiabilidad a 32,64 millones de puntos de suministro de electricidad.

Iberdrola continúa trabajando en la modernización, digitalización y automatización de las redes, como elemento clave para mejorar la calidad del sistema de distribución y garantizar la masiva incorporación de renovables en un futuro próximo, así como para promover la electrificación de la movilidad, los edificios y la industria. Así lo demuestra su plan de inversión para el periodo 2020-2025. Iberdrola destinará al negocio de Redes más de 27.000 millones de euros (el 40 % de la inversión orgánica prevista). Así, su base de activos regulados alcanzará los 47.000 millones de euros en 2025. Pero esta inversión incrementa aún más sus miras y objetivos: con la ampliación de su plan inversor a 150.000 millones de euros hasta 2030, la compañía tiene previsto duplicar su base de activos y alcanzar los 60.000 millones de euros al final del mencionado periodo.

Y toda esta inversión se produce porque Iberdrola cree firmemente que la transición a un sistema descarbonizado y plenamente renovable no es posible sin contar con redes eléctricas de transporte y distribución modernas y flexibles, capaces de integrar eficientemente la nueva potencia libre de emisiones. Por ello, en los últimos años el grupo Iberdrola ha instalado cerca de 15 millones de contadores inteligentes a nivel mundial y se han incorporado a la red capacidades de telegestión, supervisión y automatización. Para finales de 2025 se habrán instalado más de 21 millones de contadores inteligentes.

De este modo, el grupo Iberdrola responde a las nuevas tendencias en la relación con sus clientes, ofreciéndoles productos y servicios más personalizados y una gestión más activa de su consumo eléctrico. Asimismo, la compañía también realiza en paralelo un gran esfuerzo por minimizar el impacto de sus instalaciones en el medio ambiente, al tiempo que lanza retos a través del Programa internacional de start-ups - PERSEO en busca de soluciones innovadoras para reducir todavía más ese impacto.

Todo este esfuerzo ha llevado al grupo a convertirse actualmente en líder mundial en desarrollo e implantación de redes inteligentes.

Eastern Link

Iberdrola participa en la construcción de una superautopista de conducción eléctrica submarina que unirá Escocia con el noreste de Inglaterra. El proyecto cuenta con algunos de los cables submarinos de corriente continua más largos del mundo y desempeñará un papel vital para alcanzar el objetivo del Reino Unido de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050.

New England Clean Energy Connect (NECEC)

La nueva línea de transmisión entre Quebec y Maine proporcionará energía 100 % hidroeléctrica renovable a 1,2 millones de hogares de la región de Nueva Inglaterra. Una vez construida, NECEC será la mayor fuente de energía renovable de Nueva Inglaterra y supondrá a los clientes un ahorro de 190 millones de dólares al año.

Las innovaciones que hacen posible las 'smart grids'

El 'Global Smart Grids Innovation Hub'

Para seguir liderando la transición energética, Iberdrola ha creado un centro mundial de innovación en redes inteligentes: el Global Smart Grids Innovation Hub. Su objetivo es ser un referente mundial en redes inteligentes y actuar como plataforma tractora de la innovación, combinando su capacidad tecnológica con la de proveedores, colaboradores y start-ups de todo el mundo.

La iniciativa agrupa el potencial innovador de más de 200 profesionales en el desarrollo de proyectos de I+D+i relacionados con los retos de las redes eléctricas del futuro, entre ellos, una mayor digitalización, el tratamiento de los datos que generan estas infraestructuras y la respuesta de la red eléctrica a nuevos modelos de consumo, como la movilidad eléctrica y el autoconsumo.

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¿Qué diferencia a las 'smart grids' de la red eléctrica tradicional?

Durante siglos, el sistema energético ha respondido a un modelo analógico y unidireccional: la energía se producía en centrales de generación eléctrica y se distribuía a los consumidores a sus viviendas, comercios, fábricas y uso público en las ciudades. Pero la tecnología y la transición energética hacia una economía descarbonizada están ofreciendo otras muchas posibilidades, que solo son factibles haciendo del sistema circulatorio del sistema eléctrico, que son las redes, unas infraestructuras más robustas y, sobre todo, más flexibles e inteligentes.

La red eléctrica tradicional es estática y unidireccional, mientras que la dinámica de las smart grids es bidireccional, existiendo comunicaciones entre los suministros y los centros de control, aumentando así la eficiencia y el ahorro energético. Con la red tradicional no hay apenas interacción con los consumidores, mientras que con la red inteligente la interacción es muy generalizada. El medidor de energía de la red convencional es electromecánico y el de la inteligente es digital. El mantenimiento de ambas también difiere, si la red tradicional exige un chequeo manual de equipos, con las smart grids el monitoreo puede hacerse a distancia.

Imagen Centro de control.

Principales ventajas de las 'smart grids'

MAYOR EFICIENCIA DE LA RED Y CALIDAD
DEL SUMINISTRO

A través de la telegestión, se puede gestionar de forma remota y con rapidez todo lo relacionado con el punto de suministro y los servicios, lo cual posibilita, por ejemplo, detectar anomalías antes de que se produzcan y disminuir las incidencias y su duración. Asimismo, una red automatizada y digitalizada permite detectar fraudes y minimizar las pérdidas, así como incrementar la seguridad de los empleados y proveedores que trabajan en la red.

CONSUMIDOR MÁS CONECTADO

Gracias a la digitalización de la red, los consumidores pueden conocer en tiempo real, entre otros datos, sus curvas de consumo, así como la demanda de potencia máxima o la forma en la que se distribuye el consumo de energía eléctrica, lo cual les otorga una mayor capacidad de decisión al permitirles elegir la tarifa que mejor se adapte a sus circunstancias.

PIEZA CLAVE EN LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

Las redes inteligentes allanan el camino hacia la descarbonización y electrificación de la economía, facilitando, entre otras cosas, la integración de una mayor generación renovable, así como la movilidad sostenible (coche eléctrico), las smart cities y el consumo descentralizado (autoconsumo).

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Las 'smart grids', sostenibles y respetuosas con el medio ambiente

Sin renovables no habrá transición verde ni Green Recovery, y sin las redes que hacen posible su gestión e integración en el sistema no podría haber renovables. Tampoco sería posible la movilidad sostenible que viene, basada en vehículos que utilizan como combustible la electricidad verde. Los hilos invisibles de las smart grids, que garantizan el correcto funcionamiento de un sistema energético fiable y sostenible, son un eje fundamental del cambio hacia el nuevo paradigma económico verde.

Las smart grids ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, combatiendo así el calentamiento global. Además, al contar con un sistema eléctrico que permite la optimización del consumo y la producción de energía, facilitan la eficiencia energética. Asimismo, los consumidores pueden conocer su consumo en tiempo real, lo que les permite ahorrar energía y reducir su factura a la par que reducen el impacto ambiental pues ya no hay pérdidas de energía. También son la solución al desperdicio de energía, ya que optimizan al máximo las fuentes de energía aplicando a diario medidas de eficiencia energética en hogares, negocios e industrias.

Las smart grids incluyen en su funcionamiento fuentes de energía renovable. Al conocer el consumo, también se puede pronosticar la producción necesaria a largo plazo usando específicamente energías renovables y desechando el uso de las no renovables que se usan principalmente en momentos de desabastecimiento.